En primera instancia

@ellibelaresc

Ayer tuvo su turno Mariano y hoy la oposición y afines. Se va a votar en primera instancia y espero el no. Pero a la vista de lo que dijo ayer, que ya me lo sabía antes de haberle escuchado, empiezo a ver otras cosas distintas a las que venimos comentando en este blog especializado en Rajoy y su entorno.

Son muchas las voces favorables al PP que intentan cambiar la opinión de muchos españoles y hacerles ver que lo que está ocurriendo en España es un esperpento que ni siquiera pudo haber soñado Valle-Inclán. Yo no lo creo así. No es un esperpento lo que estamos viviendo políticamente hablando. Aquí el único esperpento  lo escenifica Rajoy (observad que no hablamos del PP).

Las urnas nos han dicho dos veces lo mismo: hay ocho millones de españoles que no quieren cambiar las cosas porque les ha ido bien. Se tapan la nariz y votan lo que tienen pero desde luego no están diciendo que la corrupción no importa porque ellos la lavan con su voto. Eso es absurdo. ¿Quién nos dice que esos votantes votan enfebrecidos por el liderazgo ejemplar de Rajoy? Rajoy y sus mariachis. No cabe duda de que votarían igual o con más serenidad de espíritu a cualquier candidato popular sobre el que no pesara ninguna sombra de connivencia, organización, ocultación o negación de la podredumbre. Ese candidato que sin duda existe, en el PP hay mucha gente válida igual que entre sus votantes, pero que no podrá asomar la jeta mientras que Rajoy tenga las riendas. El PP está diseñado -aún más que otros partidos- para que una vez te haces con el mando sea difícil que alguien te tosa. Rajoy y los mediocres de los que se ha rodeado sofocan cualquier atisbo de conciencia crítica en un partido en el que hay personas que no solo creen en la regeneración sino que estarían dispuestos a liderarla. Es lo que hay. Ese no de hoy lo es a Rajoy, a la pesadilla Rajoy, para su partido y para millones de españoles que quieren salir de ese mal sueño  llamado Rajoy.

El no a Rajoy no es por ideología, es por decencia. La respuesta a un régimen autoritario basado en la corrupción, la desigualdad y la injusticia. Lo que no tiene cabida en ningún régimen político libre es la deshonestidad, pervertir las instituciones para seguir siendo un zombi en La Moncloa.

Supongamos que consigue ser investido. Tendrá que ser con las condiciones de C´s y en este sentido el calvario de Rajoy va a ser de órdago, acostumbrado como ha estado a hacer lo que le ha dado la gana. Con unos apoyos cogidos con alfileres es dudoso que aguante mucho tiempo.  Y hay más. Es posible, como es su costumbre, que haya mentido en las negociaciones previas a la investidura, de ser así, que lo será, no seo que sea sostenible su presidencia, y si, por casualidad, el PSOE aceptara ponerle unas condiciones para la abstención, tendría que reconocer esa ignominia y abjurar de sus propias obras. Nada mejor para demostrar que está muerto y que su legado no existe. No, Rajoy no es, como piensa, imprescindible. Que este país puede vivir sin Mariano Rajoy nos lo recuerda a cada instante hasta José María Aznar.

De todas formas la cámara le tiene que dejar claro al PP que Rajoy es el problema, por ser el jefe y el consentidor, pero también los órganos del partido, por permitirle la corrupción, el desastre en la gestión; por dejar un país arruinado, por señoritos distantes, por eliminar pruebas delictivas, por separar más a las clases sociales, por firmar una ley humillante para los trabajadores, otra llamada mordaza para amordazar a la sociedad civil; por no haber sido capaces de generar puestos de trabajo, por amiguismo.  Por cobrar y no trabajar, por no haber pegado ni chapa con la disculpa de estar en funciones, y  porque no haya una sola persona dentro de ese partido que plante cara al presidente más soberbio, ególatra (¡y ya es decir!) e irresponsable que ha soportado el país.

El PP es un fiel reflejo de buena parte de la sociedad española, por eso le vota tanta gente, la corrupción no es solo Bárcenas, es  encontrar trabajo por enchufe, es trato de favor por ser amigo o familia,  es hablar de la mala situación laboral de las mujeres mientras tienes una limpiadora sin papeles en casa, es pagar en negro para pagar menos, es defender lo público mientras tus hijos están en un colegio privado, es cabrearse por tener que pagar impuestos,  es dejar la calle llena de mierdas de perro porque lo recogerá el ayuntamiento, etc., etc. Así  es la  España mayoritaria.

No, Rajoy no debe ser presidente.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NO.

Donde las dan las toman

@ellibelaresc

Como sabemos el dicho se emplea para advertir a quien ha hecho alguna mala faena que seguramente recibirá la réplica correspondiente. Y este es el caso. Pedro Sánchez quiere que Mariano Rajoy pase por el mismo trago que pasó él en su fallida investidura de 2 de marzo e infligirle una derrota inapelable que erosione su figura política. Donde las dan, las toman.

Si Rajoy tuviera vergüenza se borraría del mapa. Pero no va a ser así. En aquella sesión de investidura el ahora presidente en funciones acusó a Sánchez de impostura, engaño y fraude, de presentar una candidatura ´ficticia, irreal, farsa, ente de ficción, sucedáneo de infestidura´ al no tener los apoyos suficientes para salir adelante; le reprochó no haber ´movido un dedo para formar Gobierno´ y ridiculizó su pacto con Ciudadanos. ¿Le replicará, ahora, Sánchez con los mismos argumentos?  Debe ser implacable, más cínico, si cabe, de lo que fue Rajoy en aquella ocasión. Que lo inunde de citas históricas que retraten al protagonista en su ignominia. ´Lo que pretende hacernos creer el señor candidato es que si España no tiene gobierno, si no se completa una mayoría, si él no es elegido presidente, será por culpa de todos los demás, que son los malos´. ¿Le damos la vuelta? ¿Qué nos pretenderá hacer creer don Mariano el día 30 de agosto? ¿Que su pacto con C´s es natural y que el de Sánchez fue una fantochada?

En aquella ocasión Rajoy fue despiadado con Sánchez al recriminarle el pacto con C´s. Debe recibir la misma medicina. ´Toda esta representación ha venido precedida de otra no menos teatral y altisonante. Me refiero a la solemnísima firma de un acuerdo de muy limitada relevancia (el pacto con Albert Rivera), pero que se ha presentado con una escenografía que nos hacía pensar que estábamos ante una página de dimensiones solo comparable al Pacto de los Toros de Guisando´.

Refresquemos la memoria: en Guisando se habría firmado el acuerdo entre el Rey de Castilla Enrique IV y su hermanastra Isabel para proclamarla princesa de Asturias y reconocerla como heredera de la Corona de Castilla (saltándose a su hija Juana la Beltraneja). El Tratado permitió que todo el reino volviera a la obediencia del Rey después de la rebelión de parte de la nobleza, convencida de que Juana no era hija de Enrique IV sino de su valido Beltrán de la Cueva. Sin embargo, no evitó que, tras la muerte de Enrique IV, el conflicto degenerara en la Guerra de Sucesión Castellana (1475-1479).

¿Nos volverá a recordar el presidente (e.f.) este pacto, ahora a su favor? Si le conviene lo hará. No tiene ningún escrúpulo ni decencia en dar la vuelta a los temas y reinterpretarlos.

Pero hay más. Olvidan estos del PP qué hacen ellos cuando se les pide patriotismo. Hasta las narices estoy de oírme la imperiosa necesidad que tiene el PP de que el PSOE sea español y facilite la gobernabilidad del país. Hasta las narices. Estos del PP  se hacen los tontos, a lo mejor lo son, y piden para los demás la medicina que ellos nunca han querido aplicar. Ni para ser patriotas.

Rajoy, y por defecto los suyos, esa panda de palmeros que siempre lleva pegados a su cuerpo saleroso, siempre ha sido no frente al PSOE, y cuando por alguna razón los ha necesitado, abstención. Rajoy lleva todo el verano reclamando al PSOE que se abstenga para investirle de nuevo como presidente. Instan  a los socialistas al sentido común y ponen sobre la mesa algo que ellos harían sin menos pudor que el PSOE: culpar a Pedro Sánchez de la posible repetición de las elecciones: ´El PSOE es un partido de gobierno, y sus votos son necesarios ahora para que España tenga un Gobierno, por tanto yo espero que actúe con sentido común. No creo que el Partido Socialista o mejor dicho, que Pedro Sánchez pueda asumir la responsabilidad de que tengamos terceras elecciones el 25 de diciembre´.

Cuando Sánchez optó a la presidencia el  PP presumía del no que le dio y  de sensatez por llevar al país a segundas elecciones. Ahora esa sensatez ya no es la misma. La responsabilidad de Rajoy y su sensatez a la hora de evitar elecciones depende mucho de si es el PP el que va a gobernar.

Tras la sesión de investidura que hoy pondrá en su lugar a Rajoy este tendrá que admitir que está muerto, que es un cadáver político. Rajoy y su mundo son el problema, en modo alguno son la solución. Lo sabemos y lo sabe. Rajoy y su mundo son los culpables de habernos hecho vivir durante estos últimos cuatro años una agonía fétida que no nos merecemos.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EN PRIMERA INSTANCIA.

No te fíes de ciertas monjas

@ellibelaresc

Parece ser que el convento agudiza el ingenio. La historia de hoy la he leído en Vanitatis, la revista digital del corazón.

‘El que no hereda no medra’. Este es un dicho que podría aplicarse a los miembros de la familia real belga. Tras el fallecimiento de la reina Fabiola en el castillo de Stuyvenberg, el 5 de diciembre de 2014, mucho se habló de que, cumpliendo con la última voluntad de la española, su herencia había sido donada a los más desfavorecidos a través de la fundación Obras de la Reina, que ella misma creó en 1960 al contraer matrimonio con Balduino. Dicha fundación pretende ayudar a los indigentes y a las personas con pocos recursos económicos. Semanas después de su muerte, fuentes cercanas a la casa real belga aseguraron que todo el patrimonio y las pertenencias de la reina ya habían sido donados a la beneficencia, aunque no quisieron hacer más declaraciones por tratarse de un asunto meramente privado. Sin embargo, lo cierto es que a día de hoy existen aún varias dudas sobre el paradero de la herencia de la española.

La reina Fabiola, quien antes de casarse con el rey Balduino el 15 de diciembre de 1960 consideró muy seriamente hacerse monja, durante su larga vida fue una fanática defensora de la fe católica, decidió en sus últimos años de vida que todo lo suyo debía ir a parar a los que más lo necesitan. Así pues, siguiendo a rajatabla las enseñanzas de la Biblia que aseguran que ´si uno es rico y ve que su hermano necesita ayuda, pero no se la da, ¿cómo puede tener amor de Dios en su corazón?´, la reina se despojó de todos sus bienes materiales para entrar en el reino de Dios, pero no todo fue donado a los pobres. Tal como aseguran varios medios belgas, los miembros de la familia real se habrían quedado con un ‘cachito’ de ese patrimonio de ‘la tía Fabiola’, que se ha especulado que podría rondar los 10 millones de euros.

Una de las grandes dudas respecto a las joyas de la soberana es la tiara de diamantes y piedras preciosas que el general Franco le regaló a Fabiola con motivo de su enlace con el rey Balduino. La diadema no está exenta de polémica, ya que era una joya falsa. Antes de ser comprada por Franco, dicha tiara estuvo depositada en un convento para servir de adorno a una escultura de la virgen y las monjas fueron vendiendo las piedras preciosas verdaderas y sustituyéndolas por cristales de colores. Los joyeros de la familia real belga descubrieron la falsedad de las piedras y el Gobierno español  las cambió por unas verdaderas. De momento, la tiara no ha vuelto a ser lucida, aunque es muy posible que, como las otras joyas de Fabiola, haya pasado a formar parte de la Corona belga. Deberá ser la reina Matilde quien decida si quiere lucirla o, por el contrario, prefiere venderla.

Otro de los asuntos que no acaban de encajar sobre la herencia de Fabiola es la creación, en 2013, de una fundación llamada Fons Pereos. Dicha fundación fue creada por la propia reina para que sus sobrinos reales, el rey Felipe, la princesa Astrid y el príncipe Laurent, pudieran esquivar el 70% de gravamen presente en la legislación belga cuando no existen descendientes directos. Una de las cuestiones que muchos se plantean ahora es ¿para qué crear esa fundación con intención de ‘engañar’ al Gobierno si después iba a ir todo destinado a la beneficencia? Algo no acaba de cuadrar en la casa real belga. Normal, lo de ellos es la transparencia.

En la gacetilla de mañana hablaremos de DONDE LAS DAN LAS TOMAN.

Instalados en una nueva mentira

@ellibelaresc

Les entres por donde quieras encuentras en el PP corrupción y en su líder, además, mentiras. Miente en todo, y sin sonrojarse. La última que se ha inventado se refiere a los datos del Gobierno con la creación de empleo.

Una y otra vez predican, intentando transmitir convicción, los buenos resultados del Gobierno en el tema del empleo. En que España crece por encima de la media europea, que la creación de empleo es evidente y se están generando más puestos de trabajo que en toda la historia. Para alucinar. Porque es verdad que se crea empleo, pero también lo es que el que se genera convierte a España en campeón de la precariedad, la estacionalidad y el trabajador pobre: cuatro de cada diez nuevos contratos laborales suscritos en julio debidos al excelente año turístico (que el gobierno dirá que la afluencia se debe a su buen hacer, cuando la triste verdad está en el incremento de la violencia terrorista en otros países turísticos) tenían una duración igual o superior a un mes. Esta elevada temporalidad es una de las características del mercado laboral español, marcado por el sector servicios y que choca con los recortes que el actual ejecutivo ha realizado en materia de I+D+i, cuya inversión los expertos consideran fundamental de cara al éxito laboral futuro.

Los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) de julio ahondan en lo anterior al subrayar que casi la mitad de los nuevos contratos temporales obedecen a circunstancias de la producción (tienen una duración de un mes o menos y solo un 1,1 % supera los seis meses), mientras que el 37,8% son por obra y servicio (casi el 80€ de los que se firmaron en julio terminado el verano se irán a la calle), y el 8,2% por interinidad, mientras que el resto se reparte en contratos de relevo, prácticas o formación.

En definitiva, mientras Mariano Rajoy sigue escribiendo sus tuits deportivos y Fátima Báñez permanece anclada en sus oraciones a la Virgen del Rocío, cientos de miles de españoles sufren las consecuencias de un mercado laboral claramente deteriorado, estacional y precario. Y ellos a la suya: España va bien.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NO TE FÍES DE CIERTAS MONJAS.

Otro gobierno del PP no, por favor

@ellibelaresc

Se acerca el momento de la sesión de investidura y me pongo a temblar solo de pensar que ese no sin condiciones del PSOE se convierta en un sí o en una abstención motivados por la enorme presión de la prensa del PP, del Ibex y de los llamados barones socialistas que viven como pachás en sus reinos de Taifa de puertas giratorias.

No me hago, pues, a la idea de que podamos tener a Rajoy como presidente del Gobierno. Que de nuevo volvamos a las políticas mezquinas de insolidaridad con los refugiados, de revertir los recortes en sanidad y educación pasando por la derogación de las reformas laboral, educativa y de seguridad ciudadana. Rajoy y el PP han encarnado en la pasada legislatura la degeneración ética y política de nuestras instituciones, la injusticia social, del destrozo de los derechos socio-laborales, la extrema precarización del empleo, el modelo económico más depredador e ineficiente, la intolerancia y la mutilación de la libertades, el desprestigio y la subordinación en ámbitos internacionales. Un nuevo gobierno del PP sería un negocio ruinoso para los españoles.

La investidura se nos echa encima, pero así y todo aún se está a tiempo de jerarquizar correctamente, atendiendo esta vez sí a los intereses generales, los deberes políticos. El primero ante todo es evitar la vergüenza de ser gobernados por un partido que estará simultáneamente en el banco azul del Congreso y en el banquillo de los acusados y la zozobra que diariamente nos provoca una Administración corrompida hasta los niveles más bajos que haya designado el PP. Seguro que de esto está más harta la ciudadanía que de ir a las urnas.

La investidura del indecente Rajoy tiene que fracasar, debe fracasar. Y es al PSOE a quien le corresponde la indeclinable responsabilidad de tomar la iniciativa y convocar a la formación de un gobierno alternativo, decente y solvente para afrontar los retos más inmediatos. En esta ocasión no hay un programa precocinado con el que puedan justificarse los dirigentes de Podemos para escurrir el bulto sino que tendrían que arrimar el hombro ahora en ese gobierno compartido que bien podría servir además para trazar el camino de una nueva, mutuamente respetuosa y solidaria vinculación entre los pueblos de España.

España sigue sin elegir presidente y con un gobierno en funciones. Y por lo que vemos, parece que nos va mejor así que con un mal gobierno. Algunas carteras han ido quedando vacantes. Un escándalo, un nuevo nombramiento, cada vez son menos los ministros. Y para sorpresa de los agoreros, hasta la economía va mejor de lo esperado. Es verdad que en el Congreso no se aprueban leyes, pero sufriendo los recortes en libertades y prestaciones sociales de las aprobadas en la legislatura de la mayoría absoluta del PP, casi es bendita esta parálisis.

En la gacetilla de mañana hablaremos de INSTALADOS EN UNA NUEVA MENTIRA.

¿Es España un Estado aconfesional?

@ellibelaresc

BáñezComo muchos sabemos España, sobre el papel, es un Estado aconfesional que no se adhiere y no reconoce como oficial ninguna religión en concreto. ¿Cierto? Pues va a ser que no. Somos un país de 199 alcaldes celestiales perpetuos entre cristos y vírgenes. La Virgen de las Angustias, en Navalmoral, será el último ‘fichaje’ en septiembre.

No. Aunque lo diga la letra, España no es un Estado aconfesional. La religión lo preside todo, aunque sus  parroquianos cada vez son menos. Solo el 10% de los españoles va a misa los domingos y esta cifra va en descenso.  Los españoles han dejado de ser católicos practicantes, pero no importa. La ministra de Empleo (e.f.), Fátima Báñez, nos encomienda a la Virgen del Rocío para salir de la crisis, y ahora, como responsable de Sanidad (e.f.) también lo tiene claro: tres avemarías nos currarán un catarro; el ministro del Interior (e.f.) Jorge Fernández Díaz, asegura que Santa Teresa intercede por España en la recuperación; el presidente del Gobierno (e.f.), Mariano Rajoy, jura su cargo con la mano sobre la Biblia; crucifijos en la escuelas públicas, funerales de estado… ¿Es normal que todo eso suceda en un país teóricamente aconfesional como España cuando el artículo 16 de la Constitución dice que en el país ninguna confesión tendrá carácter estatal? Sí, pero no. La segunda parte del artículo constitucional enmienda la plana: los poderes mantendrán ´relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones´. Jaime Bonet, profesor de Derecho Eclesiástico de la Universidad de Valencia, indica que de todo ello se desprende que España es un país laico de ´separación mitigada´ entre Iglesia y Estado porque debe ´cooperar´ con las religiones. De ahí los acuerdos que España firmó en 1979 con la Santa Sede.

Ser aconfesional implica que no debería estar presente ningún símbolo religioso en lugares públicos, y menos que los políticos juren cargos  con la mano en la Biblia y el crucifijo. Todos los cargos públicos deben comprometerse a cumplir sus funciones con la mano en la Constitución. Los cargos que manifiestan su fe católica indican que esa fe está por encima de la propia Constitución. Debería estar prohibido que un ministro del Gobierno de España se comporte como un ministro de culto, en este caso, católico, invocando a la divinidad para que solucione los problemas.

La mayor parte de los expertos coinciden en señalar que la ‘x’ a favor de la Iglesia Católica en la declaración de la renta es otra anomalía dentro del estado aconfesional. El Estado no puede confundir, como antaño, sus fines y objetivos con los de ninguna comunidad religiosa. Además, la recaudación a través del sistema de asignación tributaria en el IRPF sólo existe a favor de la Iglesia católica, y no de otras religiones.

Hemos protestado muchas veces en este blog por la injusta exención que el Estado concede a la iglesia con el IBI. Pero ahora entendemos que de acuerdo con el articulado de la Constitución la exención es correcta porque España debe ´cooperar´ con las distintas confesiones. Lo mismo ocurre con la enseñanza de la Religión en la escuela pública, con las misas funerales católicas y con los crucifijos en edificios públicos, incluidas la escuelas.

¿Y que comentamos de las inmatriculaciones? ¿Cuándo se atreverán los políticos a presentar un recurso de inconstitucionalidad? Un simple obispo da fe de que tal casa es suya y como si fuera un notario se la adjudica.  Lamentable.

El Gobierno concede por Semana Santa indultos a presos comunes a petición de las cofradías por mantener la tradición. España es aconfesional. Para ser un país aconfesional  se mantienen capillas católicas en todos los hospitales públicos incluso en aquellos de nueva construcción nombrados como los bebes con sangre real. Para ser un país aconfesional y ser el tercero en número de monumentos Patrimonio de la Humanidad, dejamos que la Iglesia Católica se apropie de uno de ellos, cambie su nombre, la Mezquita de Córdoba, y lo registre para su uso comercial.

Visto lo anterior sí podemos afirmar que España es un Estado aconfesional, pero lo disimula muy bien. Imaginad qué pasaría si lo fuésemos.

En la gacetilla de mañana hablaremos de OTRO GOBIERNO DEL PP NO, POR FAVOR.

Breves reflexiones

@ellibelaresc

  1. El reloj ya está en marcha. Tic, tac, tic, tac… Rajoy ha salido de su zona de confort y ha puesto día al debate de una investidura que se presume fallida… O no, que diría el presidente de los populares. De momento, las condiciones impuestas por Rivera y sobre las que no se discutió en un Comité Ejecutivo del PP convocado el miércoles a tal fin fueron aceptadas el jueves por el mismo Rajoy, tras un colosal ejercicio de cinismo con el que tomó el pelo a propios y a extraños.
  2. Ninguno de los cuatro líderes de los partidos mayoritarios debería comerse el turrón de las próximas elecciones, que han demostrado sobrada incapacidad para la imaginación, para el arrojo que la situación política requiere, para hacer posible la realidad de un país que apostó por acabar con el bipartidismo pero que ahora parece abocado a repetirlo, a no librarse nunca de él. Seguimos como hace un año, o peor. Sin perspectiva de solución política y constatando que aquí no hay chicha, no hay imaginación, no hay solvencia política, no hay nada. Se les ve el miedo y la mediocridad; temen algo de lo que se les llena la boca, el diálogo. Todo se puede hablar, cualquier acuerdo es posible, el invento de las líneas rojas es una frivolidad si lo que a uno le preocupa de verdad es el bien común.
  3. Mariano Rajoy está dispuesto a luchar hasta el final para que no se repitan las elecciones. Así lo dijo este miércoles. No quiere perder más el tiempo y urge a la formación del Gobierno. Pretende que la política española recupere su madurez. ¡Bien! Pero hasta aquí llegaron las aguas. Por cierto, casi todas corruptas. Él puede hacer mucho más. Puede y debe renunciar a repetir como candidato a la presidencia del Ejecutivo. Que se convenza de una vez por todas. O se retira, o la situación seguirá bloqueada. Rajoy puede y debe renunciar a repetir como candidato a la presidencia del Ejecutivo. O se retira, o la situación seguirá bloqueada.
  4. Los medios de comunicación, privados y públicos, salvo encomiables excepciones, se han convertido en España en otra herramienta más de la derecha para controlar y mediatizar la información que, a modo de propaganda, y junto a los numerosos medios propiedad de los obispos, expanden el pensamiento único al servicio de los ámbitos ultraconservadores y neocon. Estamos ya habituados a escuchar en esos debates políticos verdaderas blasfemias antidemocráticas que sueltan esos indecentes voceros a sueldo de la derecha, cuyo discurso yerto y repetitivo parece provenir de esa maquinaria totalitaria y de inspiración fascista que en el franquismo llamaban Movimiento Nacional. Discurso ideado para generar en los sectores sociales carentes de criticismo corrientes de opinión afines a sus intereses.
  5. Los españoles no somos informados con objetividad de las noticias propias por los medios controlados por el Estado. De tal manera que se nos escapan noticias importantes que son ignoradas, a modo de control sectario, por los encargados de elegir qué se nos cuenta y qué no. Fútbol, toros, misas, como en el franquismo, son habituales en los medios públicos, mientras que se nos esconden datos, de manera descarada, de una realidad que nos engulle y de la que no se nos hace partícipes. ¿Nos cuentan el enorme incremento de suicidios en España desde que llegaron los neoliberales al poder? ¿Nos cuentan que la Iglesia católica está registrando a su nombre, desde 1998, muchos miles de bienes públicos? ¿Nos cuentan que España se ha convertido en el primer país más corrupto de Europa? ¿Nos hablan de los miles de muertos que han ocasionado los recortes en sanidad del Partido Popular? No. Eso sí, en un telediario público se recomendó a los españoles en paro un método infalible para superar la ansiedad: rezar. Y es que, como sabemos, en realidad el Partido Popular es el brazo político de la Iglesia católica en España, aunque no nos lo cuenten en los telediarios.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿ES ESPAÑA UN ESTADO ACONFESIONAL?

 

Cierto, España es diferente

@ellibelaresc

En esas condiciones que Ciudadanos ha puesto a Rajoy para negociar su investidura se echa muy en falta  un articulado que proponga analizar y legislar hasta qué punto en España es real la separación de poderes. Cuando el Ejecutivo dirige o condiciona las decisiones del Legislativo, del Judicial o de ambos, la democracia deja de ser el menos malo de los sistemas posibles de convivencia para convertirse en simulacro, en pura fachada.

Rajoy acepta presentarse a la investidura. La única novedad desde las elecciones del 26 de junio (si me apuráis desde las anteriores del 20-D) consiste en que Rajoy ha aceptado firmar una especie de pacto anticorrupción a cambio de que Ciudadanos transforme su anunciada abstención en segunda votación por un ‘ sí  ‘.  A continuación le da órdenes a la presidenta del Congreso y esta, sumisa, acepta el día 30 de agosto. Dada la sucesión de acontecimientos y siendo pública la estrechísima relación política y personal entre ambos, resulta obvio que en todo momento la presidenta del Congreso ha actuado a sugerencia o cumpliendo órdenes de Rajoy. El poder legislativo ha quedado a los pies de los caballos del Ejecutivo.

¿Si Rajoy fuera decente aceptaría ese pacto anticorrupción? En cualquier democracia digna de tal nombre sonaría a mal chiste que el presidente de un partido imputado en cinco causas diferentes por distintos delitos relacionados con la corrupción se atreviera a firmar precisamente un pacto anticorrupción para mantenerse en el Gobierno. Pero España, para algunos, sigue siendo diferente. Y para otros, ciertos principios inamovibles (´nunca facilitaremos un gobierno de Rajoy´) dejan de serlo cuando consideran que la ganancia política a corto plazo es más rentable que la coherencia.

Mentiroso compulsivo y contradictorio. En diciembre bloqueó todo el proceso negándose a acudir a una investidura mientras no tuviera garantizados los apoyos suficientes, y ahora ha decidido que sí le conviene pese a que aún no tenga comprometida una mayoría. Es más, lo que por el momento sigue teniendo garantizada es una derrota. Si ahora ha decidido que le interesa poner en marcha el reloj institucional marcado por la Constitución es obviamente por lo mismo que ha actuado el presidente (e.f.) en todo momento: pura táctica política. Incluso llevada a la caricatura. Si nadie cambia de postura y no surge una alternativa desde la izquierda, el calendario sitúa la celebración de unas terceras elecciones para el día de Navidad. Cabe perfectamente imaginarse al propio Rajoy añadiendo a esa fecha el ´fum, fum, fum´ del villancico, pensando en una abstención inédita y en recuperar una mayoría absoluta que le permita gobernar sin esas ‘incomodidades’ que provoca el multipartidismo entre quienes llevan 35 años acostumbrados a ejercer el poder en todos sus estamentos. Rajoy es un veterano de la mentira y trata ahora de tocar el violín, cuando solo sabe ir de poltrona en poltrona. Mientras, corruptos y corruptas le agradecen que no tire la toalla, pero ha llegado el momento de decir basta. De dejar paso a un presidente de Gobierno limpio y justo.

En la gacetilla de mañana hablaremos de BREVES REFLEXIONES.

 

La homofobia de ciertos obispos

@ellibelaresc

La Asamblea de la Comunidad de Madrid (con los votos en contra del PP) ha dado luz verde a la ley integral contra la discriminación por orientación sexual. Como era de esperar los obispos cavernícolas, anticristianos y homófobos  Reig Pla (Alcalá de Henares) y López Andújar (Getafe) han cargado contra la norma y han hecho una llamada a sus feligreses a la insumisión. La ley, dicen estos representantes de dios, es arbitraria, un atentado a la libertad y un atropello a la enseñanza. Le soplan a este Liberal escandalizado que detrás de los dos obispos hay otros diez de su mismo nivel y que todos están movidos, y tienen el patrocinio moral, por Antonio María Rouco Varela. Normal.

¿Qué reivindican estos ateos divinos para sus intereses? Que la ley proponga educar en la diversidad sexual, esto es, adoptar medidas para evitar, y en su caso, eliminar, contenidos educativos que impliquen discriminación o violencia física o psicológica que puedan inducir a la comisión de delitos de odio basados en la diversidad sexual y de género; formación de los docentes en igualdad; garantizar que el derecho a la educación de los menores de edad se haga efectivo y no se produzcan situaciones de discriminación o indefensión de los mismos; nada de terapias de conversión de orientación sexual y disfrute de la salud sexual sin discriminación.

Los homófobos anteriormente citados han cargado contra esta ley  y sostienen que la misma es un ataque a la libertad religiosa y de conciencia y que la norma busca anular la enseñanza pública de la Biblia al obligar a los colegios a tratar de manera específica la diversidad sexual en las aulas. ´Más aún, pretende prohibir, incluso rezar públicamente por las personas que suplican la oración para un cambio de orientación en su vida´. Por ello, ´ahora más que nunca […] llamamos a los católicos comprometidos en el servicio de la política, de la sanidad, de la educación, así como los esposos y padres de familia, etc. a colaborar, cada cual según su propia vocación, en la edificación de una cultura que venza a las mentiras de las ideologías y se abra a la verdad de la creación y de la persona humana´. ¡Qué barbaridad!

El observatorio español contra la LGTBfobia ha condenado tajantemente la ´infame´ carta difundida. El escrito vuelve a destilar odio y humillación contra las personas LGBT  y vuelven a hacer un reiterado llamamiento a los feligreses hacia la insumisión ante la ley. El observatorio informa que ha puesto en conocimiento de la Fiscalía Especializada en Delitos de Odio la carta y explican que en estos momentos están estudiando si interponen una querella penal contra estos obispos puesto que consideran que la misiva incita al odio y a la discriminación. El colectivo reprocha a los obispos que califiquen una Ley justa que atiende los derechos humanos de aproximadamente un diez por ciento de la sociedad de ´ataque a la libertad religiosa y de conciencia´, y critica también que los obispos afirmen que ´se quiere imponer una ideología de género y un pensamiento único´, lo cual es, precisamente, lo que la Iglesia católica lleva haciendo, sin clemencia, durante dos mil años.

Esta iglesia católica es una gran contradicción, o al menos la interpretación que de su Biblia hacen los obispos. A lo largo de los siglos sus idearios han hablado  de amor mientras, por otro lado, promueven la intolerancia, la hipocresía, la soberbia y el odio contra todo aquél que se desmarque de sus rígidos, intolerantes e inhumanos esquemas contra los librepensadores, los pensadores, los científicos, los discapacitados, las minorías, las mujeres, y, por supuesto, los homosexuales. Los que hablan de amor al prójimo expanden, en realidad, el odio a ese prójimo si forma parte de una parcela de la diversidad contraria a sus dogmas; una diversidad natural que no respetan, ni aceptan, ni entienden. El cristianismo ha perseguido desde sus inicios, entre a otros muchos, a los homosexuales. Los ha quemado en hogueras, los ha criminalizado, los ha condenado a la crueldad de esconder su condición para evitar ser, incluso, encarcelados. En el franquismo, para no irnos muy lejos, les aplicaban la Ley de vagos y maleantes. Ahora dicen que son enfermos.

¿Por qué no muestran los señores obispos ese mismo desprecio y rechazo contra tantos miles de miembros del clero culpables de pederastia? Ese odio, esa intolerancia, esa soberbia de negar la diversidad y al que piensa, vive, o siente ´diferente´ son los mayores causantes de los peores males del mundo en su historia, tanto a nivel social como personal. El odio es uno de los grandes venenos del mundo. El amor es el único antídoto. Ojalá lo tuvieran en cuenta, de verdad, los señores obispos (incluido también el de Córdoba).

En la gacetilla de mañana hablaremos de CIERTO, ESPAÑA ES DIFERENTE.

Podemos aceptar muchas cosas, o no

@ellibelaresc

Este blog se quedará huérfano cuando Rajoy desaparezca de la escena política. Porque la verdad es que el fulano da mucho que hablar y es singular. Ciudadanos le estrega un papel con unas exigencias como punto de partida para pactar. Quedan en reunirse una semana después. Termina la reunión y los periodistas le piden que explique qué le parecen las exigencias de C´s: ´Podemos aceptar muchas cosas… o no ´, declaró. Y se quedó tan pancho. La capacidad de sorpresa  del registrador para no decir nada no tiene límites.

Rajoy ha ninguneado a Rivera, y este hace como si no se enterara,  la procesión del poder va por dentro. Después de la reunión, y ante los medios, podría haber dicho que algunas le gustan y otras no, y que prefiere negociar en privado con Rivera punto por punto. Pero no, no, hizo conscientemente algo peor. Rajoy quiso que quedara muy claro que el PP ni siquiera había hablado de eso. O sea, que se confirma que lo único que quería era lograr una semana más de tiempo para presionar al PSOE.

El  presidente (e.f.) ha mentido de forma clamorosa a la opinión pública al asegurar que nunca prometió que sometería a la dirección del PP las reformas de Ciudadanos. Si algo añade este nuevo embuste al personaje   es que perfila con más nitidez su retrato de hombre apoltronado y reacio a pactar, lo que evidencia que su único afán es perpetuarse en la poltrona que le cierra los juzgados  y que sus promesas de regeneración son instrumentales.  Está amarrado al trono de Moncloa y se ve favorecido por el fin del bipartidismo, la fragmentación del Congreso, la tradicional división de la izquierda, el psicodrama que vive el PSOE con un líder acechado por otra dirigente esperando su momento para eliminarlo, y unos medios de comunicación en su mayoría domesticados por el poder o por sus problemas económicos.

Rajoy nos toma el pelo. Esa es la sensación que tenemos la mayoría de los españoles desde hace varios meses. Creíamos que la gota que había colmado el vaso llegó cuando, sin haber culminado las negociaciones de pactos y sin Gobierno en España desde hace 8 meses, cogió y se fue de vacaciones a su querida Galicia. Nos equivocamos. Había una vuelta de tuerca: tras entrevistarse con Rivera salió a la rueda de prensa para no decir absolutamente nada interesante y mentirnos a todos los españoles a la cara: ´¿Cuándo he dicho yo que iba a hablar en el Comité Ejecutivo Nacional  de las condiciones [del pacto con Ciudadanos]?´, preguntó en su comparecencia después de que diversos periodistas le increparan que saliera al atril para no decir nada. Pues una semana antes, ni más, ni menos. Entonces, declaró que sometería el documento de Ciudadanos al Comité Ejecutivo Nacional y ahora, una vez más, miente con su habitual desfachatez.

Así las cosas, ¿creéis que una persona decente podría dejar todo de lado e irse a Galicia unos días a tomarse unos vinos?

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA HOMOFOBIA DE CIERTOS OBISPOS.

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