Otros efectos de la corrupción

@ellibelaresc

Lamentablemente es mucho el tiempo que dedicamos a comentar la corrupción, fundamentalmente la del PP. De tanto hablar de ella a veces da la impresión  que le restamos importancia por sernos muy familiar. Tanto se habla de ella que su verdad ya no sorprende. Y no es así, porque hay que tomársela muy en serio. A pesar de ser el pan nuestro de cada día. La corrupción tiene múltiples caras y diversas consecuencias socioculturales. Provoca indignación, rechazo y crítica al sistema de partidos dominante, pero invita a la resignación, a aceptar lo existente. El ´todos los políticos son iguales´, asociar vida pública y corrupción, tiene un caldo de cultivo inmenso en un país que ha vivido durante décadas en una dictadura fundada en el rechazo a los partidos y a la participación democrática. Este es el peligro más grande que tiene la corrupción, que el rechazo lleve a la anti-política y, de ahí, a la resignación. Mariano Rajoy es un maestro de muchas cosas, casi todas negativas. Su estrategia se basa en la resistencia y en el paso del tiempo. En su centro, naturalizar la corrupción, normalizarla como algo inevitable en la vida pública y el coste imprescindible de los sistemas democraticoliberales. Todo son excepciones que nunca confirman una regla: cerca de 900 imputados, 4 organizaciones completas directa o indirectamente implicadas, a lo que hay que añadir el aparato central de finanzas del PP.

Si la corrupción se normaliza y se convierte en algo connatural en nuestra vida pública, la esperanza de un cambio político real desaparecerá y dejaremos la crítica de la política a la derecha extrema o a los populismos de extrema derecha. Nunca se insistirá lo suficiente en el carácter democrático sustancial y radical que tuvo el 15M y que, en gran medida, heredó Podemos, hoy Unidos Podemos. El movimiento 15M situó la crítica a las clases dirigentes, a las políticas austericidas y a las instituciones europeas en el terreno de la democracia, en el territorio de una esfera pública rica de contenidos y que tenía en su centro una ciudadanía activa que ejercía su derecho al autogobierno y a la definición colectiva de un futuro basado en la igualdad y en libertad, cuyas ausencias motivan que algún partido promueva una moción de censura a las políticas del gobierno de Rajoy.

El motivo central de la moción de censura que ha presentado Unidos Podemos tiene que ver con esto: que la indignación no se convierta en resignación, que el rechazo no se convierta en pasividad con el objetivo claro de que las gentes no abandonen la política, lo público, y se resguarden en el sálvese quien pueda privado. No todos rechazamos la corrupción de la misma manera. Unidos Podemos lo hace para regenerar la democracia, defender las libertades públicas y los derechos sociales de la mayoría. Precisamente por esto, la moción quiere decir, el primer lugar, que no todos somos iguales, que la política no debe asociarse sin más a la corrupción y que la única salida posible ante tanta putrefacción no es otra que la acción colectiva, que unirse y organizarse en un proyecto alternativo de país. Todo es posible si la gente cree, se organiza y lucha contra un gobierno que desgobierna y cuya política más rampante es la institucionalización del miedo. Los que mandan, la trama, trabajan con el miedo, lo cuidan, lo miman y lo hacen parte central de su estrategia. En los pocos momentos en los que tenemos recogimiento y capacidad de pensar, este miedo aparece como resignación, como aquello de ´más vale malo conocido´.

Superar el miedo, el miedo al miedo como política no es una tarea fácil en los tiempos que corren. Podríamos decir que la esperanza como política se convierte en una necesidad de masas. Para salir del miedo y construir la esperanza necesitamos creer, organizarnos colectivamente, participar en lo público y luchar. Esta moción de censura de Unidos Podemos lo es al gobierno del PP y a las fuerzas de la trama, pero es también una censura, una llamada de atención a aquellos que aceptan el desorden existente, la corrupción como modo de vida y la degradación de nuestras débiles democracias. Censuramos al poder y a los que, por activa y por pasiva, lo legitiman. Apostamos por una esperanza concreta, posible, realizable para los hombres y mujeres que quieren vivir en un país justo, democrático e igualitario.

En la gacetilla de mañana hablaremos de TAMBIÉN NOS QUITAN LA LITERATURA.

El nuevo secretario general

@ellibelaresc

En cuatro breves líneas me felicité el pasado domingo por la victoria de Pedro Sánchez (¡Ojo!, hace muchos años que no voto a los socialistas). En la gacetilla de hoy quiero reflexionar un poco sobre, a nuestro modo de ver, la importancia de este triunfo y de la debacle de la andaluza que justifica la derrota, creo yo, declarando que la existencia de un importante número de militantes socialistas, e incluso de obreros y de descamisados, infiltrados en las bases del Partido Socialista Obrero Español, podría haber sido la causa de su descalabro en las recientes primarias del PSOE.

La victoria de Pedro en estas primarias ha sido una feroz crítica a las élites del partido socialista, contra casi todo el aparato, contra Suresnes, contra los barones, contra la gestora, contra la mayoría de los medios de comunicación, contra el poder económico, contra Cebrián y El País (que califica la victoria de Pedro Sánchez como la rendición al populismo de los más de 70.000 militantes que han optado por su opción frente a la racional, moderada y constructiva candidatura de Susana Díaz), contra Felipe, Zapatero, Alfonso Guerra, Cebrián, Rubalcaba, Page, Madina, Bono, Puig, Vara, Lambán (´Susana es una trianera tocada por los dioses del socialismo´), Rodríguez Ibarra, un Antonio Hernando con el rabo entre las piernas… y contra unas élites tan alejadas siempre de los ciudadanos, sus preocupaciones y sus intereses. El mito del PSOE de 1982 se ha esfumado, Felipe González ha dejado de ser el obrerista de chaqueta de pana para convertirse en el lobista de las eléctricas y defensor de las oligarquías latinoamericanas. Y frente a ellos Pedro Sánchez renace de sus cenizas y ha recuperado Ferraz a lomos de la indignación de tantos socialistas por la abstención ante el PP y el golpe palaciego con el que se tumbó al primer secretario general elegido directamente por los militantes. Sánchez tiene una nueva oportunidad, aunque las élites que han perdido esta batalla volverán otra vez en su contra, que no le quepa ninguna duda.

Había que leerle la carta a la fontanera, esa que presume de ser una ganadora nata. Grave error. Con todo a su favor pretendía ganar estas primarias sin despeinarse, sin competencia, sin molestarse siquiera en presentar un proyecto propio. No quiso enterarse de que su imagen, según todas las encuestas, es pésima entre los potenciales votantes del PSOE. No era así entre las élites socialistas, donde nunca antes un candidato ha tenido apoyos tan unánimes, a pesar de que muchos de ellos, en privado, admitían que la presidenta andaluza tenía los pies de barro. La imagen de Susana Díaz saliendo de incógnito de una sede ocupada y rodeada por militantes eufóricos resume la derrota de muchas cosas y el triunfo de alguna otra. En la cara de Susana, una mujer acostumbrada a ganar, estaba el rostro desencajado de la unidad socialista. La mirada despectiva de la soberbia humillada, los labios torcidos de la ambición chafada, el peinado de domingo que se vence en avalancha. Antes de escabullirse entre abucheos, Díaz demostró su falta de categoría en la comparecencia ante los medios. Nadie le puede pedir a un candidato que perdió una elección que sonría reconociendo la derrota, pero alguien que preside y aspiraba a dirigir un partido tiene la obligación, no solo la cortesía, de reconocer y felicitar al candidato ganador. Díaz no lo hizo.

Se veía venir la victoria del madrileño. A Pedro Sánchez le ofrecieron un relato, una historia, un argumento de movilización (´no es no´) y de unión efectiva, racional y emocional. Lo aprovechó y arrasó a quien solo tenía como herramienta discursiva la responsabilidad institucional de darle el gobierno a su enemigo histórico, a un partido imputado por una corrupción que alcanza hasta su médula, y a cambio de nada. ¿Qué podía salir mal?

¿Qué debe hacer Sánchez? Lo tiene complicado porque los derrotados son de temer y no se lo van a poner fácil en la formación de la nueva Ejecutiva y en las ponencias del Congreso que se le viene encima. ¿Le conviene ser generoso e integrar a los derrotados o ser valiente y proponerse una regeneración del partido? Yo haría lo segundo, él, tal vez, combine las dos posturas, de momento.

Los significativos enemigos políticos que tiene el nuevo secretario general de los socialistas pregonan que la victoria es pírrica. A estos energúmenos habrá que responderles que  evalúen los resultados de Susana Díaz que confirman una realidad: que su discurso vacío, su prepotencia, su estilo viejuno, pueden todavía convencer a los sectores más retardatarios del socialismo español, pero del Guadiana para arriba Susana ha cosechado un desastre sin paliativos, especialmente en Cataluña, País Valenciano, Asturias, Galicia, Navarra, País Vasco, Baleares, Madrid… anticipando lo que hubiera pasado de presentarse a las elecciones generales. Frente al infame editorial de El País, que decía que Susana era el futuro y Pedro Sánchez el pasado, hay que responder que si algo ha quedado claro es que Susana es el pasado rancio y clientelar.

En la gacetilla de mañana hablaremos de OTROS EFECTOS DE LA CORRUPCIÓN.

La PNL de Izquierda Unida

@ellibelaresc

Está solo, pero está en lo correcto. IU reclamará al Gobierno que derogue los acuerdos con el Vaticano. El partido considera imprescindible que la Religión se quede fuera del sistema educativo oficial en cualquier futura ley educativa que se considere democrática. Además,  pide que se vayan ´retirando progresivamente el desvío de fondos públicos hacia redes escolares privadas´. IU insta al Gobierno del PP a que ´garantice el imprescindible carácter laico que debe revestir la Escuela como institución pública, dejando la Religión confesional fuera del sistema educativo oficial, es decir, del currículo y del ámbito escolar´.

El 27 de agosto de 1953, el ministro franquista de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo, y el representante del papa Pío XII, Domenico Tardini, sellaron en Roma el Concordato entre España y el Vaticano, un acuerdo que recogía, entre otras aspectos, la oficialidad de la religión católica, la adaptación de la enseñanza religiosa al dogma católico o la posibilidad de que los obispos pudieran censurar cuando se tratara de asuntos de fe. El texto se mantuvo intacto hasta que, tras la muerte Franco, cinco nuevos acuerdos –uno en 1976 y cuatro en 1979– terminaron por reformarlo. Para nuestra vergüenza y la de PP y PSOE que los avalaron.

Han pasado cuarenta años y todo sigue igual. Ni Podemos ha dado muestras de remover el tema, me imagino por qué. Si es por eso muy mal, porque la coherencia es virtud ética y democrática, a la que tanto apelan. Pero IU lo tiene claro, y El Liberal está a muerte con ellos, al haber presentado en el Congreso una PNL  en la que se insta al Ejecutivo de Mariano Rajoy a derogar el Concordato y los acuerdos posteriores con el Vaticano a fin de garantizar ´el imprescindible carácter laico del Estado´. Es inconcebible este articulado de los Acuerdos: ´ los planes educativos en los niveles de Educación Preescolar, de Educación General Básica (EGB) y de Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) y Grados de Formación Profesional correspondientes a los alumnos de las mismas edades, incluirán la enseñanza de la Religión católica en todos los centros de educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales´.

Así las cosas queda patente la necesidad imperiosa de derogar esos acuerdos para que la religión confesional se quede fuera del sistema educativo oficial en cualquier futura ley educativa que se considere democrática. En este sentido, la PNL añade que en ningún caso se podrá avanzar en la laicidad de la enseñanza si se desarrolla bajo las condiciones de unos acuerdos que, ´son invocados como base ‘legal’ para mantener privilegios y una inadmisible injerencia privada en el sistema educativo´. Por ello, el texto exige que se destinen a la enseñanza pública ´recursos suficientes, retirando progresivamente el desvío de fondos públicos hacia redes escolares privadas´.

PP y PSOE, también Podemos, dirán lo que quieran, que es lo que les interesa, pero está más que claro que los acuerdos firmados con el Vaticano ´vulneran el principio de independencia entre la Iglesia y el Estado y amparan legalmente la financiación de la Iglesia católica con fondos públicos y el adoctrinamiento religioso en todos los niveles del sistema educativo´.

Esta iniciativa parlamentaria se pone en marcha desde la consideración que mantiene Izquierda Unida de que ´mientras en el Congreso se ha creado y trabaja ya una subcomisión con vistas a alcanzar un pretendido ‘Pacto de Educación’, en ningún caso podrá avanzar en la necesaria laicidad de la enseñanza si se desarrolla bajo las condiciones de dichos acuerdos´.

Terminaré volviendo a implicarme totalmente con esta iniciativa de IU y lamentando que, al menos con este Gobierno insensible e interesado del PP, las PNL se las pase por donde todos sabemos. Lamentable que sea así, y culpables también quienes sostienen este Gobierno ultraliberal, antisocial, ultracatólico (no de misa diaria ni dominical sino de políticas dirigidas a la consecución de votos), apostólico y romano, con todo lo que ello conlleva.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL NUEVO SECRETARIO GENERAL.

El problema no es Cifuentes, que también

@ellibelaresc

¡Madre del amor hermoso, Cifuentes también! La Guardia Civil la vincula con la financiación irregular del PP de Madrid. La UCO atribuye a Cifuentes presuntos delitos de prevaricación continuada y cohecho a través de la Fundación Fundescam del PP de la que era patrona. La actividad sospechosa de Cifuentes tuvo lugar mientras desempeñaba el cargo de vicepresidenta de la Asamblea de Madrid y el empresario hostelero Arturo Fernández obtuvo varios contratos de suministro y servicio a la Cámara regional para, en compensación, ´engrasar ´al PP con dinero negro para financiar campañas electorales. El informe de la UCO es demoledor, sin grietas, y demuestra que la inmaculada ‘Cifu’ prevaricó, por más que ahora los medios que siempre han bebido los vientos por la Guardia Civil cambien de forma abrupta el discurso y pongan a la institución a caer de un burro.

Así están las cosas cuando los desmentidos no se han hecho esperar, como viene siendo habitual en estos casos. Y de momento la fiscalía Anticorrupción (qué importante es tener a Manuel Moix a pie de cañón) y el juez Velasco (qué está más interesado en su ascenso y en el dinero que en la Justicia) esperan tener las cosas más claras para imputar a ´la rubia´ por prevaricación continuada y cohecho en el marco de la trama Púnica.

Como era de esperar Cifuentes, al saberse la denuncia de la UCO, ha puesto el grito en el cielo. ¿Cómo ha podido saberse la jugada, ´fuego amigo´? Ha dado a entender que es víctima del fuego amigo por su intransigencia con la corrupción y ha sentenciado que está muy mayor para creer en casualidades. Aceptemos, pues, que no puede ser casual que el mismo día en el que se levanta el secreto sumarial sobre los 19 tomos del ‘caso Lezo’ lo primero en ser revelado sean los informes de la UCO que inculpan a Cifuentes, paladín hasta ese momento de la lucha contra la corrupción de sus excompañeros de filas. Aceptemos que, de momento, no esté imputada. Pero lo importante y negativo para ella es que ya está señalada.

El caso lo tenemos ahí. Y está muy caliente. Pero convendrá decir muy seriamente que el problema no es Cristina Cifuentes; no es Aguirre, ni son Granados o González. El problema no es Bárcenas, ni Cospedal, ni Sáenz de Santamaría o Rajoy. Si quitas a uno de estos, entrará otro igual o peor. El problema es el PP, un colectivo mafioso. El problema es que el crimen organizado es el que gobierna un país del considerado primer mundo. Y lo grave es que sus raíces se hunden en todas las instituciones del Estado. De la justicia a la seguridad; del legislativo a los comparsas del ejecutivo. De las finanzas a la cultura nacional. No es Cristina Cifuentes el problema. El problema es el país que sigue convirtiendo a ladrones en cargos políticos.

Pero volvamos a la protagonista. Para empezar es casi un insulto que doña Cristina, además de ‘hacerse la rubia’, quiera que los demás pasemos por gilipollas cuando también ‘se hace la pobre’ (´tengo en estos estos momentos en mi cuenta corriente 900 euros´). Porque obviando que lleva en política toda su vida, que viene de ‘casa bien’, y que su marido tampoco vive precisamente en la indigencia, solo en los últimos diez años, por sí sola, ha cobrado casi un millón de euros en salarios. ¿Tanto ha dilapidado, qué ritmo de vida lleva fuera de la política? La verdad es que me importa un pimiento, aunque lo comente. Pero llama la atención su caso, que es el de una persona que, atendiendo a su confesión, se ha fundido un millón de euros en un decenio, y eso no es demasiado habitual. Hay que ser extraordinariamente caprichoso y consumista para fundirse esa más que importante cantidad de pasta sin adquirir ningún bien declarable. Y un desastroso administrador para no haber ahorrado ni un duro. Que me disculpen, pero visto lo visto, vaya ojo que tienen los madrileños para elegir administradores. Y hay algo más. Una persona con ese nivel de necesidades es el objetivo perfecto para un corruptor. Nadie mejor como candidato a corromperse que alguien a quien no le alcanza con un millón de euros para sus ‘gastillos’; alguien que ha hecho del despilfarro su leitmotiv.

La pregunta que nos hace tiene su mérito: ´¿De verdad alguien tiene duda de que yo he podido cometer un hecho ilícito?´ Duda ninguna, absoluto convencimiento. Nadie que esté en el PP está limpio del todo, pero nadie que haya mamado del PP desde la época de AP puede no estar de mierda hasta las orejas. Ya lo estamos viendo y reafirmando: el PP se descompone en un pantano de sospechas, ajustes de cuentas, traiciones y dinero volado. Crees que aunque los votases no te afecta. Pero esos votos son lesivos. Este partido empezó como un partido de Gobierno y desde hace unos años está mutando a colectivo de casino turbio. Gente dispuesta a caer birlando.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA PNL DE IZQUIERDA UNIDA.

De nuevo el maná para la iglesia católica

@ellibelaresc

Desde que escribimos este blog nos hemos sumado a la campaña que Europa Laica lanza todos los años en contra de los beneficios que la iglesia católica recibe de la Declaración de la Renta de todos los españoles, sean o no católicos.

Europa Laica propone suprimir las casillas de asignación a la iglesia católica y la de fines de interés social, y mientras tanto NO marcar ninguna de las dos casillas y si existe en el impreso, ya que ello depende de cada CCAA, SÍ marcar la de ´sin asignación´ o en algún caso la de ´Fines gestionados por el sector Público´, y ello porque NO queremos que el culto, el clero y el proselitismo religioso se financie con fondos públicos, además de que, en nuestra opinión, este sistema vulnera diversos principios constitucionales.

La clave es no marcar la casilla de la iglesia católica, pero tampoco la de fines de interés social, y esto es lo más importante porque mucha gente bienintencionada cree que esta casilla de fines sociales destinará lo recaudado a lo que su propio nombre indica, pero la realidad es que buena parte irá también a la empresa católica, que recibe así asignación a través de las dos casillas, lo que Europa Laica califica de ´sutil y estudiada coartada para mantener esta forma de financiación de la iglesia católica´.

La financiación de la Iglesia católica a través de la declaración de la renta es injusta y presuntamente ilegal porque el montante asignado se resta del fondo común de todos. Es decir, los que marcan la casilla no pagan un 0,7 más, lo detraen del conjunto de todo lo recaudado anualmente, es decir, que ´todos pagamos´ aun sin desearlo. El culto y el clero de cualquier organización religiosa y de las organizaciones a su servicio deberían estar financiados, exclusivamente y de forma voluntaria, por las personas que son fieles o se sienten atraídas por esa doctrina religiosa.

La propia iglesia católica en los Acuerdos económicos con el Vaticano de 1979, se comprometió a su autofinanciación progresiva. El pacto no sólo no se ha cumplido, sino que -en su día- un Gobierno del PSOE lo incrementó a partir de 2007 a cambio prácticamente de nada. Esta circunstancia nos da pie para exigir al Estado que esos Acuerdos de 1979 y el parcial de 2006, al margen de otras consideraciones de presunta inconstitucionalidad, los anule y/o los denuncie. Y que de una vez por todas se anule el Concordato de 1953 que sigue vigente en algunos de sus apartados porque, además de todo lo argumentado anteriormente, estos Acuerdos concordatarios, según muchos expertos, no tienen el carácter de internacionales y, además, actúan en contra de diversos principios constitucionales.

La iglesia católica recibe más de 11.000 millones de euros anuales por parte del Estado español. De ellos, 250 millones de euros le llegan a través del IRPF. El hecho de que en 2016 el 65% de las declaraciones de la renta no tuvieran marcada la casilla de la iglesia católica demuestra, sin embrago, que la sociedad española es contraria de forma mayoritaria a financiar a un credo religioso que debería sostenerse únicamente con el apoyo y la voluntad de sus creyentes, sin incurrir en una discriminación que vulnera principios de nuestra Constitución que señalan que ningún credo tendrá carácter estatal. Tampoco el católico.

El favoritismo del que goza la iglesia católica con el IRPF se añade a sus muchos otros privilegios económicos y fiscales. Por ejemplo, está exenta de pagar impuestos como el de sociedades, obras, patrimonio y, el más escandaloso, el IBI: dada la enorme cantidad de bienes inmobiliarios de los que la iglesia es propietaria (muchos de ellos porque los inmatricularon durante el franquismo), su IBI ascendería a unos 700 millones de euros, muy necesarios al Estado español. La iglesia recibe más dinero de ese mismo Estado, así como de las comunidades autónomas: subvenciones directas e indirectas que van destinadas a fundaciones y ONG religiosas; más de 5.000 millones de euros que se destinan a la enseñanza católica: colegios concertados y profesorado de religión; hospitales; convenios con el Ministerio de Educación para seminarios; funcionarios capellanes; mantenimiento de su patrimonio, etc.

Termino con unas preguntas: ¿A santo de qué el Estado tiene que recoger dinero vía impuestos para dárselos a una entidad privada? ¿Cuándo nos han preguntado a los que pasamos de esta secta si estamos conformes con que con nuestros dineros se les pague por actividades privadas, vamos, pagarles un sueldo mensual? ¿Por qué todo el dinero que pasa por sus manos es donativo que no paga impuestos y se diluye en bienes espirituales que engordan sus bolsillos? Con los millones que el Estado recauda para la secta ¿cuántas nuevas plazas escolares, sanitarias o de atención a la dependencia se podrían haber creado? ¿Cómo los españoles, la inmensa mayoría,  ante esta injusticia miramos hacia otro lado y no exigimos a los políticos que rectifiquen, que ya está bien? ¿Con ese dinero hacen caridad? Creyentes o no ¿alguien ha visto alguna vez a un obispo con cara de hambre? ¿O a curas y obispos dando algún tipo de limosna por la calle? En fin, la lista sería interminable.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL PROBLEMA NO ES CIFUENTES, QUE TAMBIÉN.

Los santos Jacinta y Francisco

@ellibelaresc

El viernes 12 de mayo, el papa Francisco ha viajado al santuario de Fátima (Portugal) para celebrar el centenario de las ´apariciones´ de la Virgen a tres pequeños pastores, a quienes reveló varios secretos (las dos guerras mundiales, el auge y caída del comunismo o el atentado contra Juan Pablo II) y canonizar  a dos de esos niños, Jacinta y Francisco, que murieron poco después de las visiones marianas. Lucía, la otra vidente, sobrevivió, se hizo monja y vivió hasta 2005 como la custodia de los secretos de la Virgen.

¿Era necesaria esta farsa y negocio (los alojamientos han inflado sus tarifas hasta alcanzar los 3.000 euros por dos noches) del milagro de Fátima que el papa Bergoglio ha reavivado? ¿Se puede canonizar a un niño? ¿Acaso no todos los niños son ´santos´, por su pureza, ingenuidad e ignorancia? ¿Realmente se apareció la Virgen a los pastores en Fátima? ¿No fue un montaje como tantísimas otras cuestiones que afectan a esta secta? ¿Fueron apariciones o visiones de unos niños? ¿Fueron manipulados los pastorcitos? Tomemos el asunto desde otra perspectiva: que esta canonización sirva para llamar a que se salven todos los niños amenazados del mundo, para acabar con la violencia, los abusos, el tráfico, el trabajo infantil y la explotación de todos los niños del mundo y  la pedofilia de la iglesia católica. Que se acabe, de una vez por todas, con la tragedia de que mueran de hambre 10.000 niños al día en el mundo… ese sí que sería el auténtico milagro de Fátima.

Yo me pregunto por qué la señora celeste siempre aparece en lugares, por lo menos, singulares (encima de los árboles, en grutas) y por qué sus mensajes, tan importantes para la humanidad, los ha comunicado oralmente a pobres criaturas analfabetas, supuestamente incapaces de repetir lo escuchado. Por qué dicha señora, vista su facilidad de desplazamiento, no ha aterrizado en el pleno de algún parlamento, en alguna iglesia durante la misa, en una reunión de ateos. En qué lengua ha hablado con los niños y quién ha redactado los mensajes y bajo qué controles.

El  teólogo portugués Mario de Oliveira asegura que lo ocurrido en 1917 es uno de los mayores timos de la Iglesia Católica. En su libro Fátima nunca más, denuncia el aparente fraude de las apariciones, acusando al clero luso de haber perpetrado un montaje y manipulado a los pastorcitos. También sugiere que los negocios en torno a la Basílica son utilizados para lavar dinero negro. ¿Por qué la iglesia portuguesa perpetró semejante fraude? Dice Oliveira  que la Iglesia lusa estaba en muy mal estado en 1917: desde su instauración en 1910 la República había trabajado para reducir el poder del clero portugués y secularizar el país. Una de las primeras leyes que se promulgan tras  fue la nacionalización de enormes parcelas de tierras episcopales y la supresión de muchísimos de los privilegios ancestrales del clero, cuya influencia política y económica había sido enorme hasta ese momento. La diócesis de Leiria, en particular, había perdido muchos fieles y se veía cada vez más empobrecida. Los ´milagros´ de Fátima fueron un instrumento perfecto para conseguir los fondos que se buscaban para restaurar las propiedades eclesiásticas y lograr que el pueblo volviera al culto. A nivel nacional, las supuestas apariciones dieron a la Iglesia la relevancia que necesitaba en su cruzada en contra de la República.

El cerebro de la trama fue el canónigo Nunes Formigão (1883-1958), profesor del seminario de Santarém, quien casualmente había pasado casi dos meses en Lourdes, estudiando las apariciones que supuestamente tuvieron lugar ahí en 1858. Fue él quien se encargó de escribir el guion y ejecutar la producción de esta farsa; fue él quien, como supuesto interrogador y confesor de los tres pastorcitos, actuó como único interlocutor y controló el mensaje que salía de Cova de Iria. Fue él quien moldeó las visiones de los pastorcitos, niños que fueron manipulados. Sentían terror absoluto del infierno y respeto total hacia el clero. Creían todo lo que les decían y obedecían toda orden.

El clero es responsable de las muertes de Francisco en 1919 y Jacinta en 1920. Los curas animaron a los niños para que practicasen mortificaciones y penitencias absolutamente locas. Sus prolongados ayunos –que incluían la abstención de beber agua en pleno verano– hicieron que se encontrasen físicamente debilitados, incapaces de resistir las epidemias de la época. Murieron de neumonía y pleuresía, respectivamente, sin que la ´milagrosa´ Señora de Fátima les ayudara. Es un crimen de lesa humanidad que ha quedado impune.

Los políticos de la República (1910-26) se hartaron de denunciarlo como el embuste que era. Una vez ejecutado el golpe de Estado en 1926, y especialmente después de la implantación de la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar, cambió todo. Fátima era un milagro a medida de Salazar, un dictador que se presentaba como el santo salvador de la patria al casar su régimen con la Iglesia. Desafortunadamente, después de la Revolución de los Claveles todo sigue igual, y en muchos sentidos la complicidad entre el Gobierno y quienes controlan Fátima es incluso mayor. Es un negocio que le viene muy bien al Estado pues genera un turismo religioso que da muchos millones de euros.

En la gacetilla de mañana hablaremos de DE NUEVO EL MANÁ PARA LA IGLESIA CATÓLICA.

España tiene que ser laica

@ellibelaresc
Que me lo cuenten como quieran, que me lo prediquen como les dé la gana, que recurran a la Biblia, la Tradición o el sursum corda (que no utilizo en el sentido eclesiástico de ´levantemos los corazones´ sino en el sentido de personaje al que se atribuye gran importancia y autoridad: ´de aquí no la levanta nadie, ni que venga el sursum corda´). Es increíble que crea el ladrón que todos son de su condición. Es alucinante la declaración de los obispos españoles que equiparan los peligros del laicismo con los del fundamentalismo, y que tanto el uno como el otro son dos de los grandes peligros para la paz. Impresionante. ¿Han evaluado estos próceres los peligros que para la institución católica suponen, por poner un ejemplo, los monseñores Rouco, Reig Pla y Munilla? ¿Qué calificativos les asignaremos a estos monseñores, la flor y nata de la caverna espiritual española? ¿Analizan en la Conferencia Episcopal dónde colocar las enseñanzas que estos monseñores deben transmitir a sus fieles de acuerdo con su jefe espiritual, el papa Jorge?

Cierto, por lo que se ve, que no les interesa a estos obispos de la España de las tinieblas el concepto y la realidad de lo que es el laicismo. ¿Sabrán estos monseñores qué es el laicismo, cuál es su filosofía, cuál su doctrina de libertad? Claro que lo saben, y es todo lo contrario de lo que ellos predican. El laicismo predica el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de expresión. Lo de ellos es un indecente confesionalismo que contagia y ennegrece el panorama español. Tan es así que llevamos años escuchando verdaderos disparates supersticiosos e irracionales, ni propios de niños de preescolar, de boca de los mismísimos gobernantes de la derecha, tan pía ella, que sostienen a esos energúmenos de la religión; disparates como encomendarse a los santos para salir de la crisis que ellos mismos han generado, o como destruir el empleo y pedir a la virgen que nos saque de él; o como recomendar a los parados la oración para paliar el estrés que les produce; o como transformar el BOE en una encíclica. Todo ello, por supuesto, ya sabemos, mientras algunas fortunas personales, las arcas de la Iglesia y el saldo de diversas cuentas de Suiza y otros paraísos fiscales crecen descaradamente.
No es ningún descubrimiento el hecho evidente de que allí donde se instala la religión se expande el nepotismo y la corrupción, se imposibilita la democracia, se impone la irracionalidad y la superstición, se extiende el fanatismo y la intolerancia, se promulga la incultura y la cerrazón a la hora de percibir el mundo, se detiene el progreso, se coartan las libertades, se frenan los derechos humanos, se anula el librepensamiento, se venera el oscurantismo y la sinrazón, y, atendiendo a lo más prosaico, se vacían con primor las arcas públicas; y privadas, de los que se dejen.

España tiene que ser laica, y a los dubitativos les diré que el laicismo no ataca ni desprecia a ninguna religión, ni a ninguna creencia, sea la que fuere. El laicismo exige, al contrario, el respeto a la libertad de pensamiento y de creencia o increencia. Y exige la asepsia confesional del Estado, en tanto que está obligado, como un espacio público, a atender en igualdad de condiciones a todos los ciudadanos, piensen como piensen y crean en lo que crean, en el dios cristiano, en el dios protestante, en Buda, en el becerro de oro o en un burro verde que vuela. Las creencias personales son un asunto privado, el más privado de todos.

Este es el laicismo que imprime libertad. Y ante perspectiva tan positiva el clero se rebela porque se le hunde el chiringuito. Argumentan que el laicismo es radical. Pues sí, hay que ser radical defendiendo los derechos humanos, repudiando el crimen, la misoginia, la crueldad y la tortura, contra humanos o contra animales, dando espacio a la tolerancia, a la cultura, a la igualdad esencial de todos los seres que existen. Esta ideología es imposible encajarla en la llamada iglesia católica ya que la laicidad descansa en tres pilares: la libertad de conciencia, la igualdad de derechos y la universalidad de la acción pública. Ninguno de los tres pilares son posibles en la secta.

De acuerdo con lo dicho se entiende que a la Conferencia Episcopal le convenga transmitir a sus fieles que el laicismo y el fundamentalismo son lo mismo. Una vergüenza, pero más para los que les creen. ¿No es fundamentalismo permitir que en toda España se hayan celebrado en sus iglesias más de 20 misas-mítines por el eterno y merecido descanso de Franco, el dictador, olvidando que fue el máximo responsable de ajusticiamientos, asesinatos y desapariciones forzosas en sus cuarenta años de paz?
La última: mi enhorabuena a Pedro Sánchez. No tengas miedo y renueva el PSOE. Un consejo: arrincona a Felipe González, a Zapatero, Bono, Lambán, Ximo Puig,García Page, a Susana y a Rubalcaba. No te fíes de ellos, en cuanto te despistes te van a apuñalar por la espalda.
En la gacetilla de mañana hablaremos de LOS SANTOS JACINTA Y FRANCISCO.

El negocio de la Inquisición

@ellibelaresc
Hay hechos históricos que nunca se deben olvidar, incluso los negativos. Siempre se puede aprender de ellos. Hoy quiero hacer un breve apunte de lo que fue y supuso la Inquisición para la iglesia católica española.

La Inquisición se fundó en 1478 por los Reyes Católicos para mantener la ortodoxia católica en sus reinos y no se abolió hasta 1834. Estuvo bajo el control directo de la monarquía —entre otros por Fernando VII, tatarabuelo del actual rey de España—. Actuaba, ´no tanto por celo de la fe y salvación de las almas, sino por la codicia de la riqueza´, decía el papa Sixto IV. Lo cierto es que las razones de su creación fueron: establecer la unidad religiosa, debilitar la oposición política, acabar con la poderosa minoría judeoconversa y conseguir financiación para sus proyectos. Se estableció una férrea organización para la persecución y expulsión de los judíos, represión del protestantismo, la censura, luchar contra los moriscos, la superstición y la brujería. También se persiguió la homosexualidad, considerada por el derecho canónico contra natura. Poco han cambiado los objetivos, pese al tiempo transcurrido.

Muchos verdaderos fieles cristianos fueron encerrados, torturados y condenados como herejes, para ser privados de sus bienes y propiedades por la Inquisición. Su método represor se basaba en el principio de presunción de culpabilidad, no de inocencia. La detención implicaba la confiscación de sus bienes, llevándose la instrucción en el máximo secreto. El tormento se aplicaba no como medio de conocer la verdad, sino para reconfortar al preso en su fe.

De aquellos polvos, estos lodos. Hoy sigue existiendo la Inquisición con el sobrenombre de Congregación para la Doctrina de la Fe, desde donde saltó al papado su prefecto, Joseph Ratzinger (´Benedicta´), como prueba de la existencia de dios, cuyos designios son turbios como falsa su propia esencia.

La lección que queremos aprender hoy tiene que ver con el mecanismo finísimamente orquestado que la iglesia católica ha practicado para salirse con la suya y aprovecharse del poder civil. Ya hemos visto en párrafos anteriores cómo su codicia le llevaba a la acusación herética para confiscar los bienes de los herejes y también, claro, de sus almas. La herejía era equiparada al crimen de lesa majestad, en este caso cometido contra Dios, por lo que, como el crimen de lesa majestad contra el rey, estaba penado con la muerte. Pero lo que llama la atención es cómo cuando decidían que un hereje tenía que morir se lavaban las manos y acudían a la justicia ordinaria. A este acto se le conocía como relajación, que era la entrega a los tribunales reales de los condenados a muerte por la Inquisición. La Inquisición era un tribunal eclesiástico por lo que no podía condenar a la pena capital de ahí que ´relajara´ a los reos al brazo secular que era el encargado de pronunciar la sentencia de muerte y de conducirlos al lugar donde iban a ser quemados —estrangulados previamente mediante garrote vil si eran penitentes, y quemados vivos si eran impenitentes, es decir, si no habían reconocido su herejía o no se habían arrepentido—. La relajación se producía durante el auto de fe, en el que en contra de lo que suele creerse, no se ejecutaba a nadie, sino inmediatamente después y en otro lugar.

Quemados en la hoguera, y ahora nos vienen con el cuento de que eso de la incineración de los difuntos no está muy de acuerdo con la normativa eclesiástica. Son más falsos que Judas. Lo que quieren con esta nueva normativa es que sus más de 7 000 cementerios parroquiales que controlan sigan vendiendo sepulturas y seguir haciendo negocio de almas.
En la gacetilla de mañana hablaremos de ESPAÑA TIENE QUE SER LAICA.

¿Qué hacemos con el General?

@ellibelaresc

El Congreso ha aprobado una PNL a favor de la exhumación del dictador Franco del Valle de los Caídos en cumplimiento de la Ley de Memoria histórica y que el PP, con la aquiescencia de PSOE y C´s, se va a pasar por los cerros de Úbeda. No puedo olvidar la casi lasciva satisfacción que emanaba Mariano Rajoy al explicar orgulloso a los medios que su Gobierno había asesinado y enterrado la Ley de Memoria Histórica en otra cuneta, al dotarla de un presupuesto anual de cero euros. La PNL incluye también prohibir ayudas a la Fundación Franco, costear las exhumaciones, resucitar la Oficina de Víctimas de la Guerra civil y de la Dictadura que cerró Rajoy, reconocer que hubo trabajos forzados a cambio de una reducción de condena, retirada de calles y símbolos franquista, crear una Comisión de la Verdad para la investigación de los crímenes franquistas, reubicar la tumba de José Antonio, dictaminar la exhumación de fosas comunes como una responsabilidad del Estado, garantizar la anulación de los juicios del franquismo y que el 11 de noviembre, Día Europeo de las Víctimas del Fascismo, se honre también a las víctimas de Franco.

¿Qué hacemos con el General? Sacarlo de Cuelgamuros. Dónde vayan a parar los restos del criminal ya es harina de otro costal. La familia dirá, y si no, a la fosa común, o a una cuneta. Como no podía ser de otro modo la Fundación Franco ya ha anunciado que ´dará la batalla en los tribunales´.

La iniciativa es de agradecer, sobre todo para los que sentimos que el tal Franco fue un miserable dictador. Pero nos llama mucho la atención que ´nuestros´ políticos democráticos hayan tardado 41 años en decidir que Franco, el sátrapa genocida, no puede estar enterrado con los honores de un faraón y para darse cuenta de que las víctimas merecen salir de las cunetas en que siguen enterradas como si fueran perros. Es tan evidente lo que necesita la sociedad española que no se entiende la negativa del Partido Popular a apoyar esta iniciativa y a liberarse de sus vínculos con el franquismo. Porque, no nos engañemos, apenas hay diferencias entre quienes cuestionan la existencia de las cámaras de gas y los que niegan el carácter totalitario y criminal del régimen franquista. Pero tampoco nos escandalicemos con este proceder del PP porque Felipe González tuvo 15 años para desmantelar los vestigios de la dictadura y no quiso hacerlo. Tres mayorías absolutas consecutivas en las que no se atrevió a sacar al dictador de su mausoleo ni a dar un entierro digno, entre otros, a sus compañeros socialistas que habían muerto por defender la democracia republicana frente al eje Franco-Hitler-Mussolini. El gran Felipe estaba en otras cosas. O Zapatero, que tuvo siete años para llevar a cabo las iniciativas que ahora plantea desde la oposición. La democracia acomplejada ha permitido que varias generaciones de españoles crecieran en la ignorancia, cuando no en la tergiversación franquista, de nuestra historia reciente. Nuestros políticos socialistas, centristas y comunistas han tolerado que uno de los lugares turísticos de la capital del Reino sea la tumba de un criminal que secuestró nuestras libertades durante 40 años. Nuestro régimen de libertades no ha querido evitar que se siga equiparando a víctimas y a verdugos.

Franco está enterrado en un lugar reservado para obispos, cardenales o el papa, según el derecho canónico, y no es un ´caído por España´ en la guerra, el colectivo a quienes pretendía honrar Cuelgamuros. Contraviene, pues, la actual ley canónica ¿Por qué acabó enterrado allí? Parece ser que él quería ser enterrado en El Pardo, pero que fue Carlos Arias Navarro quien dio la orden de enterrarlo en el Valle.

La PNL se ha aprobado, pero es una iniciativa que no se llevara a cabo porque para impedirlo ya se ocupará el PP. Recurrirán a todas las argucias, e intentarán convencer a sus votantes que hay que olvidarse del pasado y pensar más en ese futuro tan prometedor que nos espera de las manos del PP, y que esos 750.000 € de dinero público que nos cuesta el mantenimiento de Cuelgamuros a todos los españoles es poco si contamos con los beneficios espirituales que nos aportan el monumento, su significado y la oración de los monjes.

Un apunte final. Franco justificaba la megalomanía del Valle de los Caídos como un monumento a la reconciliación, que se resume en este fragmento del discurso que pronunció el 1 de abril de 1959, fecha de la inauguración de la mastaba y vigésimo aniversario del final de la guerra civil: ´Mucho fue lo que a España costó aquella gloriosa epopeya de nuestra liberación para que pueda ser olvidada; pero la lucha del bien con el mal no termina por grande que sea su victoria. Sería pueril creer que el diablo se someta; inventará nuevas tretas y disfraces, ya que su espíritu seguirá maquinando y tomará formas nuevas, de acuerdo con los tiempos. La antiespaña fue vencida y derrotada, pero no está muerta´.
En La gacetilla de mañana hablaremos de EL NEGOCIO DE LA INQUISICIÓN.

Retuvo la catequista que tuvo

@ellibelaresc

El pasado 15 de mayo se han cumplido seis años de aquellos días que han marcado un antes y un después en la política de España. Muchos han sido los políticos que se han atrevido a comentar lo acontecido en fecha tan importante, el 15M. Entre ellos Susana Díaz, que nos ha dado su particular versión de por qué protestaron los ´indignados´: ´Muchos de los que se cabrearon con nosotros se pensaban que iban a tener su casita en la playa o que sus nietos iban a poder ir a la Universidad, y encima tener un máster´. Imaginad, millones de manifestantes en todo el mundo echándose a la calle porque creían que tendrían su vivienda en la playa y de pronto se toparon con la cruda realidad de que no. Y está claro: Susana Díaz no se indignó. Ella sí tiene dos casitas, y dos coches.

No sé si los militantes del PSOE que el domingo vayan a votar a su líder y hayan pensado en la andaluza saben a ciencia cierta a quién votan. Se le nota por los cuatro costados el espíritu de catequista y populista que arrastra la doña. Indignante  el ´maternalismo´ de su voz. Escuchad:

Lo que dice abiertamente esta señora que se llama socialista no se lo he escuchado a ningún facha, excepto, quizá, a algún cacique o señorito pasado de copas en la barra de un bar. Y es que el ‘discursito’ se cae de viejo, de casposo, de retrógrado. Y de clasista, por supuesto. ¿Pero esta persona se da cuenta de lo que está diciendo?

O sea, que con la crisis (a pesar de que un tercio de la población es ahora oficialmente pobre, que nos hemos quedado sin derechos laborales, que los pensionistas han perdido casi un porcentaje de dos dígitos en su poder adquisitivo, que cientos de miles de jóvenes preparados han tenido que emigrar, que cientos de miles de familias han sido desahuciadas y que, entre otras cosas, ser mileurista es un éxito) solo hemos bajado un escalón, y si nuestros hijos no pueden ir a la universidad nos encabronamos. Claro, es que lo queremos todo, como si fuéramos ricos. Y no entendemos que cada cual tiene su lugar y su rol. El nuestro, como mucho, es el de aspirar a un trabajo precario y mal pagado en el sector servicios, comer tres veces al día y tener el título de la ESO. Y si no podemos ir más allá no tenemos por qué indignarnos. Y lo dice alguien que no ha pegado un palo al agua en su ‘bendita’ vida, y que se embolsa oficialmente más de 5000 euros al mes limpios. Pero claro, como somos unos muertos de hambre con ínfulas, aspirábamos a ´subir diez escalones´, como ella, y a que nuestra descendencia tuviera estudios, a poder salir a cenar por ahí de vez en cuando, e incluso, dejándonos el pellejo en el intento, a poder comprar un apartamento en la playa. ¡Habrase visto!

Susana Díaz milita en el PSOE desde los 17 años y, salvo unas pocas clases particulares y unas ventas de cosméticos a domicilio mientras se sacaba Derecho, no conoce en carnes propias lo que es luchar a pie de calle, en el mercado laboral, no ya por esa casita en la playa, sino por un mendrugo de pan que llevarse a la boca. Toda la vida en el PSOE. Toda. Quizás por eso, cuando nos hace ese análisis del 15-M, ni siquiera se daba cuenta de que, lo que en realidad estaba haciendo, era un análisis del inicio de la debacle del PSOE a manos de su ahora valedor José Luis Rodríguez Zapatero. Es tan equivocado, tan erróneo y alejado su análisis de lo que supuso y alumbró el 15-M que ahora muchos militantes, de esos que tienen que votar en Primarias, entenderán por qué el PSOE está hecho unos zorros desde entonces.

En fin, que para esto ha quedado el nuevo PSOE, para decir lo que ni los fachas se atreven a decir en esta época. Para hacer suyo el discurso más rancio, reaccionario y clasista posible.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿QUÉ HACEMOS CON EL GENERAL?