El islam y la música

@ellibelaresc

El tema de la presente gacetilla nos lo ofrece el titular de que “Arabia Saudí detiene a un adolescente de 14 años por bailar la Macarena en plena calle”. En el vídeo que acompaña al titular un adolescente camina por un paso de peatones en la ciudad saudí de Yeda hasta detenerse frente a los coches que esperan la luz verde. Mira a la cámara durante un instante y, auriculares en ristre, comienza a contonearse al ritmo de la “Macarena” de Los del Río. Su gesto en la cuna del islam más intransigente ha corrido como la pólvora en Arabia Saudí. Esta detención la han hecho los centinelas de la “Mutawwa” (policía religiosa), que patrullan los espacios públicos del reino para reprender a quienes fuman, beben, juegan, bailan, cantan, rompen el ayuno del Ramadán, celebran costumbres de otros credos y festividades como el día de san Valentín o lucen “indumentaria inadecuada”. Los agentes supervisan que se cumple la rigurosa segregación por sexo; que las mujeres no conducen y se visten “con decoro” y que los negocios cierran durante las preceptivas cinco oraciones diarias.

Al chico, de momento, lo han soltado pese a la indignación del sector salafista más ultra e  intransigente del país, que son la mayoría y que odian la música, cualquier tipo de música, por ser esta un placer prohibido para el hombre y ser esencialmente pecaminosa. “El estúpido que cree que la música construye un país, alivia y abre la mente, insulta la razón, la religión y desprecia a los creyentes (Mphamed al Ganam)”.

El por qué de este odio parece fundamentarse en este versículo 6 de la sura 31 del Corán: “Hay entre los hombres quien compra historietas divertidas para, sin conocimiento, extraviar a otros del camino de Alá y para tomarlo a burla. Quienes tal hagan tendrán un castigo humillante”. ¿Dónde se menciona la música en este verso del Corán? En ninguna parte. Los imanes más fanáticos, fundamentalmente del IS, interpretan el Libro Sagrado a su antojo para hacerle decir cosas que en realidad no dice.

Para empezar, el castigo que el Estado Islámico impone a los que quebrantan la prohibición de oír música es la muerte. Pero el Corán no habla de ejecución, solo de castigo humillante (como embrear a alguien y llenarlo de plumas o hacerle montar en camello con la cara orientada hacia el culo del animal). Cualquier musulmán medianamente instruido sabe que el origen de este versículo es el siguiente: cuando Mahoma iba predicando la palabra de Dios por las aldeas, los coreiscitas (tribu rival) se comportaban como auténticos revienta mítines, y contrataban los servicios de cuentacuentos y cantantes para impedir que el Profeta soltara sus sermones. Lo que el Corán prohíbe es solo usar la palabra (hablada o cantada) para vulnerar el derecho a la libertad de expresión del otro, un precepto que está recogido (con una fórmula jurídica y no religiosa) hasta en el Artículo 20 de nuestra Constitución.

El salafismo se agarra a la frase “extraviar a los hombres del camino de Alá” para concluir que la música es desconfiable porque al ser capaz de elevarnos por encima de la cotidianidad y de cambiar en un instante nuestro estado de ánimo, alivia la mente de cualquier pensamiento que nos torture u obsesione. La música interrumpe (para bien) nuestro monólogo interior y (al menos durante el tiempo que dura el concierto) consigue que el musulmán se olvide de las consignas militares o políticas con las que los gurús del Estado Islámico le lavan el cerebro a diario. Toda la música juega a favor del sistema (el poder y la sociedad de consumo capitalista) y convierte a los jóvenes en criaturas acomodaticias, sin capacidad de crítica ni fuerza para rebelarse ante una sociedad que los adormece con guateques y dinero. De ahí que varias de las matanzas de los integristas hayan estado dirigidas contra discotecas y salas de fiestas (Estambul, París, Manchester).

La iglesia católica, después del Concilio de Trento, también se hinchó a vetar practicas musicales de todo tipo (los papeles femeninos por ejemplo, tenían que cantarlos los castrados) y estuvo incluso a punto de cargarse la polifonía renacentista porque la curia decía que no se entendían sus mantras. Por no hablar de la España de Franco, en la que llegó a haber un índice con más de cuatro mil canciones prohibidas: no se podían radiar ni tocar en concierto.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿INVESTIGAR? MEJOR REZAR.

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Venta de armas

@ellibelaresc

Según datos de Amnistía Internacional el mundo se gasta 1,76 billones de dólares al año en defensa. Hay 650 millones de armas circulando por el mundo y cada año se fabrican ocho millones más y 16.000 millones de balas. Amnistía Internacional informa que el 70% de las ventas de armas está en manos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Es aterrador que los que, conforme a la carta fundacional de la ONU, tienen la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales, sean quienes más armas fabrican. Esas son las armas que, a través de las monarquías del golfo, van a parar a las zonas de conflicto mantenidas por Arabia Saudí (que ha subido sus importaciones en un 275 % en el último año), Catar y Emiratos Árabes Unidos y por intereses económicos de las grandes potencias.

No consuela que España ocupe el sexto lugar en este ránking mortal y que exporte solo el 3% de las armas del mundo, según el informe citado de Amnistía internacional. En 2016 se autorizaron (en aplicación de la Ley 53/2007 sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso) exportaciones de armas por un importe total de 5.550 millones de euros, y se realizaron exportaciones por un valor total de 4.051 millones de euros. Alguna de esas armas ha podido ser utilizada por un terrorista en España, ya que Arabia Saudí es nuestro tercer cliente.

España, su Gobierno y su monarquía borbónica tienen unas relaciones excelentes con Arabia Saudí y la venta de armas. Los escándalos son evidentes y así y todo España seguirá vendiendo armamento a Arabia Saudí a pesar de las violaciones de derechos humanos y de la Convención de Ginebra en Yemen gracias a los votos en contra del Partido Popular, el Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos en el Congreso. Unidos Podemos, PDCat y ERC votaron a favor del veto a la exportación de armas a Arabia Saudí y también a Iraq, mientras que el PNV se abstuvo.

En 2016 las organizaciones Oxfam Intermón, FundiPau, Amnistía Internacional y Greenpeace pidieron por carta al Gobierno español que vetara la venta de armas españolas a Arabia Saudí después de comprobar que estaban siendo utilizadas para atacar objetivos civiles en Yemen y violar varias ‘leyes de la guerra’ recogidas en la Convención de Ginebra, contribuyendo así a la grave crisis humanitaria que vive ese país. Además, alertan de las violaciones a los derechos humanos de la petromonarquía saudí contra sus propios ciudadanos. Arabia Saudí es, junto a Catar, uno de los países más relevantes en la difusión del wahabismo, la corriente del islam fundamentalista que nutre el ideario de los combatientes de DAESH.

El tema es muy complejo. En las declaraciones institucionales ante la prensa nuestro Estado se muestra especialmente sensibilizado con el tema, pero la realidad es que las valoraciones son solo de ´palabrita´, en absoluto reales y objetivas. Un ejemplo: España fue uno de los primeros países en ratificar en 2014, con Pedro Morenés al frente del Ministerio de Defensa, el nuevo Tratado Internacional de Comercio de Armas, que prohíbe vender material bélico a gobiernos que cometen atrocidades y violan de manera sistemática los derechos humanos y la legislación internacional. Actualmente España es el sexto mayor exportador de armamento a nivel mundial y es uno de los principales proveedores militares de Egipto, Turquía, Bahréin, Israel, Brasil y Colombia, con gobiernos acusados de emplear armamento de guerra contra la población civil.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL ISLAM Y LA MÚSICA.

El NO-DO y TVE

@ellibelaresc

Quien esta gacetilla escribe ha vivido casi todos los años de la dictadura franquista. Recuerdos buenos, ni uno. Como ya he expuesto más de una vez soy hijo de encarcelado, condenado y represaliado por ´Franquito´. Ni perdono, ni olvido.

Para los más jóvenes de mi Liberal escandalizado les contaré, por si no lo saben, que en aquellos tiempos de la dictadura todo giraba en torno al dictador, salvador de la Patria y padre del Movimiento. Para ensalzar y hacer vívidos estos dos conceptos clave del sistema el entorno del franquismo pergeñó un sistema propagandístico que loara las excelencias del Movimiento en cualquier momento y lugar para exhibirlo obligatoriamente en las salas de cine de todo el país previo al visionado de cualquier película. Era el NO-DO (acrónimo de Noticiarios y Documentales) o nodo, que estuvo vigente entre 1942 y 1976, y ya de forma voluntaria hasta 1981.

El nodo se editaba en blanco y negro y estaba al servicio del General. Inauguración de embalses y hogares sociales, visitas a los distintos pueblos de España y encumbrado por las autoridades de la Falange y de la Iglesia católica, asistencia a partidos de fútbol, jornadas de caza y pesca, cenas protocolarias en el Palacio de Oriente, loor(obligado) de multitudes por donde pasaba y un sinfín de gestos de sumisión del pueblo a su figura. Se proclamaban las hazañas del dictador y los parabienes del recién impuesto régimen del nacionalcatolicismo.

Esta larga introducción viene a colación porque parecía que el NO-DO había desaparecido de las pantallas española en 1986. Pero no. Nuestra televisión pública es heredera de aquellos noticiarios franquistas infames que desdibujaban la realidad de un país destrozado por una Guerra Civil. Sigue y va a más con la televisión que el glorioso Partido Popular nos ha diseñado desde que está en el poder. Digo que atrás creíamos que quedaron esos oscuros días donde solo se nos ofrecía por parte de un medio de comunicación público, manipulación, fariseísmo y versión unívoca de la actualidad. Pero ¡qué equivocados estábamos!… No hay nada nuevo bajo el sol. Nuestra televisión pública es un panfleto de propaganda donde se acalla cualquier voz que no interesa escuchar y en donde la manipulación sobrepasa lo rocambolesco. Recordemos el reciente cese del editor de La 2 Noticias (ya tratado en esta gacetilla) y el fichaje, se comenta en los medios, de Carlos Herrera para dirigir un programa de debate político, que ya podemos adivinar cómo será el susodicho panfleto televisivo escuchando las opiniones en la radio de este señor  que ataca frontalmente a todo lo que no huela a Partido Popular y a Régimen.

El argumentario del PP es la hoja de ruta de TVE, silencio ante la corrupción y el desvío de atención ante tanta podredumbre hablando de Irán y Venezuela; hacer oídos sordos ante los trabajadores que piden más libertad informativa y toda una serie de estrategias que hacen de nuestra televisión una extensión del gabinete de prensa del Partido Popular. Está claro que nada cambiará en nuestra televisión pública mientras esta no sea independiente del poder político, algo que con tantos años que llevamos de democracia no hemos conseguido o no hemos querido conseguir. TVE sigue siendo el NO-DO del Partido Popular. El medio que tiene este Régimen de desinformar, manipular y coaccionar la conciencia de los ignorantes que todavía piensan que ´como lo dice la tele es verdad´. Juegan con la ignorancia para gobernar con total impunidad.

En la gacetilla de mañana hablaremos de VENTA DE ARMAS.

Miedo

@ellibelaresc

Entender la política es un acto muy complejo, sobre todo porque en ello interviene de manera notable el sentimiento propio, la subjetividad.

Queramos o no, bien sea por convencimiento, bien por hartazgo, estamos viviendo últimamente momentos muy complicados por todo lo que diariamente acontece en este país: corrupción, insensibilidad social, desahucios, soportar a Rajoy y su Gobierno y el tema Cataluña, entre otros. ¿Decepción? Ya muy poca, porque poco espero ya de esta democracia adulterada que encabeza un gobierno podrido. ¿O sí?

Algunos pensarán que exagero, pero viendo la situación del país con ese gobierno corrupto e insensible del PP que poco a poco socava las libertades de la gente sin ningún tipo de freno tengo que reconocer que tengo miedo, sí, lo tengo. Tengo miedo porque estamos sin ningún género de dudas ante una situación de “Estado de excepción” y parece que nada ni nadie puede parar esta maquinaria diabólica de pisotear derechos humanos y libertades fundamentales en la que se ha convertido el Partido Popular. Un partido insensible e inmovilista que responde a las peticiones de diálogo con el tema catalán con represión y las decisiones ¿justas? de unos jueces que ellos mismos han nombrado.

La situación en que nos ha metido el Gobierno no es fácil, y cuando termine la tormenta tendríamos que hacérselo pagar. Y mientras, nos sigue invadiendo el miedo de ver unos medios de comunicación comprados por el poder que callan los flagrantes atropellos que se están cometiendo con las libertades de las personas y solo meten mierda en asuntos como la patria o la religión que es con lo que saben que en este país se hace daño, mucho daño.

Lo lamentable del caso es ver que mucha gente se siente cómoda en la ignorancia de lo que ocurre con este Partido Popular; tan cómoda que parece anestesiada ante tanta barbarie y tanta sinrazón. Y es que hay gente que se conforma y que piensa que es mejor que nos roben, que nos humillen, que nos repriman a que las cosas cambien. Esta actitud tiene que cambiar, y también la de la mayoría de los políticos de la oposición que a partir del 2 de octubre no deben tener otro objetivo que no sea el de desalojar a Rajoy de la Moncloa, y tal vez algo más.

Porque el PP, ese que ciertos pactos le han dado alas para ¿gobernar? sabe perfectamente cómo se controla a la ciudadanía. Con el miedo, para que no seamos capaces de alzar la voz y denunciar a los cuatro vientos lo que nos están haciendo. Algunos tratamos de quitarnos el miedo con la palabra, aunque a ellos esto de las palabras no les da nada de miedo, sino más bien mucha risa.

Tras los atentados recientes de Barcelona y Cambrils hemos escuchado con insistencia el lema ´no tic por´, y me recorre un escalofrío por la espina dorsal cada vez que lo oigo. Me parece irresponsable, porque lo importante no es no tener miedo, sino combatirlo y procurar que sea un “miedo productivo”, que sirva para estar prevenido ante posibles ataques, esta vez contra la libertad. Mi deseo y consigna es que el miedo no nos cambie, que no nos haga mudar nuestra forma de vida y nuestra forma de pensar, que es lo que pretende el PP para dirigir nuestras vidas y mantenerse en el poder.

En la gacetilla de mañana hablaremos de El NODO y TVE.

Tiempos convulsos para Mariano

@ellibelaresc

Su chulería y prepotencia le han llevado al callejón ¿sin salida? en el que se encuentra. Tanto que lo va a pagar, ya lo veréis a partir del 2 de octubre. Estoy convencido: el castillo de naipes que se ha ido construyendo con su dedo dictatorial empieza a desmoronarse. Ninguna tempestad le ha provocado tanto dolor de cabeza. Rajoy está en su momento más delicado, instalado en un inmovilismo absoluto, ese que con su fanfarronería se ha buscado: Cataluña se fractura en dos y el órdago independentista gana enteros; el Congreso debate abatir uno de sus buques insignias, la Ley Mordaza; ha tenido que acudir a declarar ante el tribunal Gürtel; ha comparecido en sede parlamentaria para explicar sus conexiones con dicha trama corrupta y tendrá que volver a hacerlo en el seno de la Comisión de Investigación sobre la caja B del Partido Popular; y para colmo, no solo no tiene mayoría absoluta sino que está viendo como el PSOE, a quien quería como socio, ha abierto una vía de comunicación permanente con su archienemigo Pablo Iglesias con el fin “desalojar al PP”.

La amenaza independentista avanza inexorablemente y va viendo cómo los resultados que esperaba conseguir no son del todo satisfactorios (“Venceréis, pero no convenceréis”, les dijo Unamuno). Siete de cada 10 catalanes quieren votar, miles de ciudadanos celebraron la Diada con más tintes independentistas que se recuerda y centenares de personas (alcaldes y funcionarios incluidos) desafían al Poder Judicial. ¿Y cuál es la respuesta de Rajoy? Dejarlo todo en manos de la Justicia. Ni un ápice de acercamiento. Ni un atisbo de voluntad de resolución del conflicto mediante vías políticas y no judiciales (la ley es la ley) ya que “no habrá referéndum el 1 de octubre”, cierto, referéndum como tal no habrá porque no se cumplen los requisitos, pero habrá urnas y papeletas. Aunque sea una urna de cartón en un supermercado y una papeleta impresa en casa en blanco negro. Pero habrá, aunque solo sea por salud democrática, libertad de expresión y derechos civiles. Y si se cumplen los vaticinios el día 2 de octubre se iniciará el proceso constituyente y el día 3 se proclamaría la República catalana. Sería la estocada de Rajoy, y un inmenso placer si no fuera que por su culpa hemos perdido un trozo de esta piel de toro que nos es tan cercana.

La segunda piedra que don Mariano lleva en su zapato es el caso Gürtel, porque con su declaración en la Audiencia Nacional el pasado julio el asunto no ha hecho más que empezar. La imagen de Rajoy sentado y respondiendo sobre los sobresueldos de Luis Bárcenas y su relación con Francisco Correa se repetirá. Y puede que en más de una ocasión.

Y el tercer ripio que le quita el sueño a Mariano y que completa esta situación de acoso a su nefasto gobernar es el desencanto que le ha producido el PSOE, que él creía a su favor en la política de pactos para sacar adelante iniciativas parlamentarias y parece que no va a ser así. Todo se le vino abajo cuando Pedro Sánchez ganó las primarias. Sánchez se reunió con Iglesias y acordaron la apertura de una vía permanente de comunicación, con grupos de trabajo conjuntos que se materializarán en iniciativas conjuntas. En otras palabras, el que Rajoy quería como socio le ha dado la espalda y se ha sentado con su archienemigo. Eso sí, siempre les quedará Ciudadanos.

En definitiva: Mariano Rajoy preside un Gobierno sin apoyos del que nadie se fía y metido en líos de los que no es fácil salir si no tuviera controlados a muchos jueces y magistrados: caso Fernández Díaz reprobado en la Comisión de Interior por la Operación Cataluña; un ministro de Justicia, Rafael Catalá, reprobado por el Congreso de los Diputados por las injerencias del Gobierno en los casos de corrupción del PP y Cristóbal Montoro por su Amnistía Fiscal. Por cierto, los dos únicos ministros de la historia de la Democracia de España que fueron reprobados por el Congreso son también los peor valorados y, curiosamente, los que más cobran. Y la lista sigue: el número dos de Juan Ignacio Zoido (ministro de Interior), José Antonio Nieto por haberse reunido con Pablo González, hermano del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González, hoy en la prisión de Soto del Real, mientras se estaba investigando el caso Lezo. En suma, Rajoy ya cuenta tres ministros y un secretario de Estado reprobados. Todos ellos siguen en sus sillones. ¿Los tres, y los demás, incluido Mariano, seguirán después del 2 de octubre? Interesante despejar la incógnita.

En la gacetilla de mañana hablaremos de MIEDO.

Construir una España realista

@ellibelaresc

Los lectores de esta gacetilla tal vez se sorprendan por las pocas palabras que le estoy dedicando al tema de Cataluña. Si he de ser sincero diré que me preocupa muy poco. Por una elemental razón: opino que quien no quiere estar en un sitio se va y en paz. El espectáculo que nos han montado con el ´procés´ ya se está extralimitando y hartando a mucha gente de bien, esto último según el cristal con que se mire.

Yo, de ser un político con mando, no hubiera llegado a la situación en que nos han metido Rajoy y Puigdemont. El primero ha caldeado de tal manera el ambiente que se ha convertido en la mejor baza para el independentismo. Yo sí estoy a favor de un referéndum con todas las garantías.

Leyendo artículos sobre el tema el que os propongo: ¿Estado federal o plurinacional significa privilegios?, de Paco Bello, me ha parecido muy ilustrativo:

No tengo absolutamente nada en contra del derecho de autodeterminación, el que facilita que un territorio histórico se convierta en un Estado propio, pero sí estoy absolutamente en contra de los privilegios territoriales dentro de un propio Estado. Por ese mismo motivo, si la ‘solución’ para evitar legítimas secesiones expresas es otorgar inmorales secesiones de facto, creo que sus ideólogos se lo tendrían que hacer mirar. Y voy a intentar razonarlo.

Ningún territorio tiene por qué pertenecer a un Estado concreto por la fuerza, esto es completamente absurdo y antidemocrático, y eso al margen de que nos gusten más o menos los motivos de cada cual. La soberanía reside en el pueblo, y la identidad de pueblo es algo que concede la historia, el idioma, las costumbres, y todo lo que queramos añadir, pero especialmente lo concede la voluntad coyuntural. Lo previo a esa voluntad inmanente o no, creamos más o menos en las identidades comunes, no deja de tener un poso de realidad, y es en cualquier caso lo único que puede dar sentido hoy día a la división territorial una vez parece que el periodo de conquistas va concluyendo en esta ‘aldea global’. Por su parte los países, en teoría, no dejan de ser un marco administrativo en el que desarrollar un contrato social común voluntario, y nada más.

Insisto en que ningún territorio histórico tiene por qué aceptar a la fuerza su pertenencia a un Estado que considera ajeno, pero una vez se ha decidido libremente, en este caso la dependencia a él (porque si se independiza ya no hay nada que decir), lo que no tiene ética ni sentido más allá de los espurios intereses dinásticos tan ajenos al pueblo, es contar con privilegios sobre los otros territorios que forman ese Estado. O estás o no estás.

Si ya fue un error en su día querer atar a fuerza de privilegios a territorios que por su naturaleza no hubieran pertenecido a ese marco común en un plano de igualdad, y todo por mantener esa absurda entelequia monárquica llamada España, que no ha existido nunca por convicción general, ¿qué sentido tendría ahora ahondar en el mismo error magnificándolo?

En un país que verdaderamente se siente país nadie tiene por qué aportar más o menos en virtud de su localización geográfica, ni existe la necesidad de multiplicar los gobiernos internos, porque si lo piensas mínimamente es completamente absurdo. De hecho ninguna región tiene por qué aportar nada ni percibir nada. Debe haber un Estado y todos los ciudadanos deben recibir según sus necesidades y aportar en relación a sus capacidades y en igualdad de condiciones vivan en la región que vivan: con los mismos servicios, con los mismos derechos, con las mismas prestaciones… de lo contrario ¿qué sentido tiene que vivamos en un lugar con el mismo nombre para finalmente soportar tan diferentes realidades? ¿Por qué no separarnos para que cada cual viva plenamente su propia realidad? Pero en la irreal España, esa que nunca ha existido más que en el interés de algunos, en este Frankenstein nacional, hay tantas diferencias que si no se acepta que hayan privilegiados y perjudicados, se rompe en mil pedazos.

Así se compró a Euskadi y Nafarroa, y así se propone ahora que se ate a Cataluña. Y creo que los iluminados apóstoles que proponen esta solución no lo han pensado demasiado bien, porque es a partir de ahí cuando sí vamos a tener verdaderos problemas. Mucho mayores que con el hecho de que Cataluña deje de pertenecer al Estado español.

Quizá sea el mejor momento, no para preocuparse de los que quieren abandonar este puzzle que no encaja, que están en su derecho, sino para empezar a construir de una vez por todas, sin fanatismos, sin traumas y con total naturalidad, una España realista con lo que quede (con los que quieran quedarse por convicción y con todas las consecuencias). Y ya puestos, republicana, para dejar de ser súbditos y empezar por primera vez a ser pueblo. Incluso un pueblo satisfecho.

En la gacetilla de mañana hablaremos de TIEMPOS CONVULSOS PARA MARIANO.

El ultraobispo Munilla

@ellibelaresc

Cuando patalean antievangélicamente a quienes no son de su cuerda y alguien clama al cielo por los despropósitos de estos llamados pastores de la grey católica salen al paso diciendo que lo suyo es libertad de expresión, y así denigran a homosexuales y lesbianas, por ejemplo. Cuando otros, ejerciendo también su derecho a la libertad de expresión les tocan las narices con lo suyo recurren a la Justicia, que siempre falla a su favor: ataques a la libertad religiosa. Es vergonzoso. Estoy hablando, como mis lectores sospecharán, de uno de los ´monseñores´ más cavernícola y nacionalcatólico que tiene la secta en España: el obispo de San Sebastián.

En su última carta pastoral Munilla vuelve a la carga incendiaria, que normalmente suele ser contra la izquierda y el laicismo. Sostiene que el ateísmo fue “la bandera más utilizada en el siglo XX para justificar el exterminio de millones de personas en el mundo entero”. No critica a los ateos por no creer en Dios sino por sus similitudes con los yihadistas. Sí, yihadistas.

Seguro que monseñor, crítico él, estará pensando en los millones de personas que su secta ha masacrado y quemado a lo largo de la Historia. De ahí la similitud con los yihadistas. Pero no, me equivoco, porque en la misma carta parece ser que la cosa no va con él cuando afirma que “matar en nombre de un dios, en nombre de la revolución, o en nombre de la libertad, además de un asesinato, es una mentira. Una mentira que busca dignificarse encubriéndose en supuestos ideales, de los que en realidad carece”. ¿Entonces qué hacemos con la historia criminal de su iglesia?

También asegura que en las redes sociales se han producido una vez más lo que él define como “ataques habituales a todo tipo de fe religiosa por parte del ateísmo más agresivo, quien considera que la fe en una verdad suprema es la raíz de todo fundamentalismo y el germen de la violencia mundial” para, a continuación, tomarla con rabia contra John Lennon, el The Beatle, por la letra de su Imagine: “Imagina un mundo sin motivos para matar o morir, sin religión alguna. Imagina a todas las gentes viviendo sus vidas en paz”. En esa línea sostiene que “la consideración de la fe religiosa como ‘opio del pueblo’ llevó a un holocausto de multitud de inocentes”. Ataca a Lennon, un hombre ateo, es decir, pacifista, solidario y librepensador. Porque Imagine es una canción atea. Es un himno dedicado a la libertad, a la paz, a la solidaridad y al amor.

Igualmente carga contra todo tipo de relativismo que “aprovecha la sombra del yihadismo para poner bajo sospecha de fundamentalismo a la fe cristiana que cree en una revelación histórica y objetiva”. Tras citar unas palabras deliberadamente silenciadas del papa Francisco (“También el relativismo hiere mucho a las personas: todo parece igual, todo parece lo mismo”), afirma que “uno de los mayores éxitos que podría alcanzar el yihadismo es el de generar o reforzar una corriente de pensamiento relativista, hasta el punto de requerirnos a los cristianos una reformulación de nuestra fe”.

¿La ´grey´ de este iluminado realmente le tendrá en cuenta sus elucubraciones? ¿Con qué criterio me está llamado terrorista? ¿El suyo, ese que lo defiende por libertad de expresión y no de sentimiento religioso? Este hombre debería reflexionar sobre otros temas mucho más candentes que afectan a la organización de su iglesia, por ejemplo la pederastia endémica que atesoran.

¿Ateos radicales? Algo sabe de radicalismo este pájaro. De los tiempos en que él y su hermanito Esteban, también cura, militaban en los Legionarios de Cristo Rey. La gente aún los recuerda, repartiendo amor de dios por las calles con palos y cadenas.

El librepensamiento y el criticismo son los más grandes enemigos de charlatanes como Munilla que adoctrinan las mentes y las conciencias ajenas. Los dioses son cosas muy frágiles, decía Chapman Cohen, porque pueden ser aniquilados con un solo atisbo de ciencia o una pequeña dosis de sentido común. Quizás sea por eso que se toman algunos tanto esfuerzo y tantas molestias en adoctrinar y en difamar a los que utilizan las neuronas para pensar y el corazón para sentir.

Y termino: este señor echa de menos aquellos plácidos tiempos en que las autoridades del pueblo eran el alcalde, el cabo de la guardia civil y el cura, dónde el clérigo ordenaba y el rebaño obedecía y si alguna oveja descarriada no hacía caso a su santo mandato… en fin, bien no le iba al pobre desgraciado.

En la gacetilla de mañana hablaremos de CONSTRUIR UNA ESPAÑA REALISTA.

Ocurrió antes de la boda del Borbón hijo

@ellibelaresc

De la historia que narra nuestro vídeo de hoy han pasado muchos años, sin embargo el suceso que cuentan nos es muy habitual. Propio de borbones y también de esta mujer ambiciosa que ha renunciado a muchas coas, sentimientos y pasiones, por conseguir un objetivo, ese del que ´disfruta´ hoy. ¿Creeremos al narrador? ¿Es cierto lo que cuenta? ¡Es muy fuerte! ¿O no? ¿Por qué no ha intervenido la censura este vídeo? Leemos en la prensa de la época que el  enamoramiento de Felipe era total y que entre ellos todo era del color rosa. ¿Entonces?

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL ULTRAOBISPO MUNILLA.

Rajoy es una garantía de independentismo

@ellibelaresc

Si es posible deberíamos tener la suficiente frialdad para contemplar con la suficiente perspectiva cómo hemos llegado hasta este momento tan sentimental como esperpéntico del problema Cataluña. Nos explica el periodista Pedro Luis Angosto que cuando Zapatero y Maragall decidieron iniciar el proceso de actualización del Estatuto de Cataluña no existía una verdadera demanda en ese sentido, pero quisieron anticiparse para evitar conflictos futuros y por razones de justicia. El nuevo Estatuto de Catalunya no despertó un excesivo entusiasmo en la población, que tenía otros problemas, pero fue aprobado por el Parlament, Las Cortes y por aquellos ciudadanos catalanes que quisieron ir a votar.

La recogida de firmas contra el Estatuto promovida por el jefe del Partido Popular Mariano Rajoy y el posterior recurso ante el Tribunal Constitucional, que en sentencia de junio de 2010 invalidaba artículos que estaban en otros Estatutos como el valenciano o el andaluz, no fue un error como muchos dicen ahora, sino una demostración de irracionalidad y del ridículo anticatalanismo que fluye por la sangre de los herederos de Franco. No existía ninguna razón de peso que justificase ese recurso, salvo que se considerase como tal remover bajas pasiones en busca de posibles votantes con el mismo fluido sanguíneo y cerebral.

La crisis económica provocada por el estallido de la burbuja financiero-ladrillera supuso el declive del gobierno Zapatero y la llegada al poder de un partido autoritario que modificó las funciones del Tribunal Constitucional para hacerlo beligerante, aprobó leyes muy restrictivas de los derechos ciudadanos, recortó y privatizó buena parte de los servicios públicos esenciales y llenó España entera de un profundo e insoportable olor a estiércol. Entre tanto, la herida catalana seguía supurando sangre mientras el Sr. Rajoy y su partido continuaban, como en todo, mirando hacia otro lado y esperando a que escampe, también por intervención de la Divina Providencia, que siempre está al quite de los ruegos de la “buena gente”.

Siete años han pasado desde que el Tribunal Constitucional decidió anular parte del Estatut que habían aprobado los representantes del pueblo y el mismo pueblo. Ninguna sentencia de ningún tribunal puede anular lo que el pueblo ha aprobado siguiendo los cauces legales establecidos. Si hubiese habido políticos de talla, no las mediocridades que hoy abundan a un lado y al otro del Ebro, esa sentencia tendría que haber sido revisada por las Cortes Generales, devolviendo al Estatuto a su estado original. En vez de hacer eso, el Gobierno Rajoy se fue dotando de leyes represivas y ocupando parcelas cada vez mayores del Poder Judicial, asestando un durísimo golpe a la División de Poderes. En seis años de gobierno apenas se ha negociado nada, se ha anulado la política en un momento en que la política era más necesaria que nunca, pasando la pelota a los jueces, entre cuyas potestades no está la dirección de los asuntos del Estado. Como respuesta a esa política nefasta, las filas del independentismo catalán, que en 2010 integraban a menos del 15% de la población, hoy han crecido hasta superar el 40 %. Las cosas no pueden estar más claras.

En la gacetilla de mañana hablaremos de OCURRIÓ ANTES DE LA BODA DEL BORBÓN HIJO.

Nos la han vuelto a colar

@ellibelaresc

La política es también oportunismo, y los del PP, como no podía ser de otra manera, lo tienen. Y bien agudo. Sus artimañas ya nos las conocemos. Sabemos que solo son válidas cuando están de su lado, y cuando no apestan a sulfuro de infierno. La última que estos impresentables del PP nos han metido a todos los españoles es para quitarse el sombrero, de admiración o, lo mejor, de rabia e impotencia. Mientras todos mirábamos a Cataluña, a Rivera comparándola con Yugoslavia y no con Venezuela, a los jueces hacer el trabajo que le toca al Parlamento y al Parlament bailar el mambo que toca la fanfarria cupera; a Rajoy y a Puigdemont ponerse de capa la bandera y a Rufián hacer el numerito de la impresora o a la Guardia Civil hacer el ridículo entrando en una imprenta a requisar papeletas; mientras todo esto pasaba y vosotros y yo mirábamos para otro lado, nos la volvían a colar por el lado contrario, que es por donde siempre nos las cuelan.

Mientras el gobierno le echa en cara la pasta que ´el Govern´ se quiere gastar en la consulta, el PP nos colaba de rosca y por la escuadra 40.000 millones de rescate a la banca, que el Banco de España ha dado por perdidos y Rajoy por muy bien empleados. El rescate que no era un rescate y no nos iba a costar un euro, nos ha costado un secuestro de derechos y libertades y nos terminará costando 60.000 millones del ala. Pero dice Rajoy que así se evitó la quiebra bancaria. Fue más por los desahuciados, parados, pensionistas, preferentistas, jóvenes y familias que se quebraron para que no se quebraran los bancos a los que la quiebra les ha salido a devolver.

¿A quién le importan estos desmanes? ¿A quién le importa que los salarios hayan caído tres puntos en la crisis a favor de los beneficios empresariales y que el capital ya haya recuperado el nivel adquisitivo que tenía antes de la crisis mientras que a los salarios les queda tela? ¿A quién le importa? ¡Pero si ya hemos salido de la crisis! ¡Si los desahucios ya no son un problema, el único problema es Cataluña!

Y ésa es la pena, que parece que ya a nadie le importa, que no nos asombran ni extrañan ni indignan las argucias del PP, que a lo mejor miramos para otro lado por impotencia.

En la gacetilla de mañana hablaremos de RAJOY ES UNA GARANTÍA DE INDEPENDENTISMO.