@ellibelaresc

Con la chulería cuartelera que atesora Rajoy se ha visto obligado  a pedir ´disculpas´  a los españoles por la ´indignidad´ de algunas personas a las que la cúpula del PP, cuando no él mismo, avaló y situó en altas responsabilidades de las que, ´en apariencia´, dice, han abusado.

¿Ya está? ¿Pido perdón y ya he cumplido? No, señor Rajoy y demás miembros de su gobierno y de su partido, no tienen perdón. ¿Perdonar a don Mariano porque nos ha quitado de la cabeza el sueño de vivir en una sociedad civilizada, moderna, evolucionada y racional? ¿Perdonar a don Mariano porque ideas como la jubilación, la posibilidad de ser padres o montar un hogar, la atención a enfermos, el apoyo a las expresiones artísticas y culturales, las recuerdo entre brumas como si las hubiera soñado? No le perdono, señor Rajoy, usted y los suyos son cómplices y culpables de esto que nosotros somos ahora. Váyanse con todo lo robado, paguen con la cárcel si es de justicia, y permítannos a nosotros volver a empezar. Otra vez volver a empezar.

Ahora, mis lectores de El liberal, el señor Rajoy, rodeado de mierda por todas partes, promete limpieza y pide confianza porque la justicia y las instituciones funcionan.  ¿Funcionan? Don Mariano, con su mayoría absoluta y corrupta, nos está dejando un país esperpéntico, un país de rencores y resignaciones, en el que, por fortuna, de momento no se prevén revueltas violentas a causa de la indignación y el descontento social. Pero debe tener en cuenta don Mariano que las revoluciones son impensables hasta que ocurren. ¡Ojito! Porque pedir  perdón y quedarse de zorra no es el remedio, porque muchas gallinas y gallos no le perdonamos. En estos días y años pasados don Mariano ha felicitado a todos los corruptos. Se ha convertido en una persona dañina para España, en un quebranto para la democracia. Luis Bárcenas es el malo de la película, pero el trilero de hecho se llama Rajoy Brey, que pasará a la historia de España como un líder incapaz totalmente de acabar con la corrupción inmensa que hay en el PP y sí capaz de abultarla más y más para así quedarse él feliz en su casa, leyendo el Marca y fumándose un puro. Don Mariano pasará a la historia como el más patético –y éste sí que es un récord– de los presidentes de la democracia. Habrá hundido el país y se le romperá España por más costuras de las que él mismo piensa. Cuando se vaya vamos a beber tanto cava por él como por Franco.

Don Mariano, forzado por los barones de su partido, ha pedido perdón con la boca pequeña en el Senado. El líder de los socialistas, con razón, le ha recordado que ´al Parlamento no se viene a pedir perdón, sino a dar explicaciones y asumir responsabilidades políticas´ porque ´el problema del Partido Popular no son sus militantes, la mayoría gente honesta que quiere un país mejor, sino que el problema son sus dirigentes´. Y en el Congreso, también el líder socialista, le ha reprochado a don Mariano que prometa lucha sin cuartel contra la corrupción, mientras mantiene en el puesto a la imputada Castedo, alcaldesa de Alicante, con ´dos causas judiciales abiertas´.

Una consideración final sobre la doble vara de medir del Gobierno y del PP: Pedir perdón no es siempre suficiente. El pasado 2 de septiembre, Cristóbal Montoro comparecía en el Congreso para hablar del caso Pujol. Ante la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja, el ministro afirmaba que ´si Pujol pensaba que pidiendo perdón, se hacía borrón y cuenta nueva, se equivocaba´. Nunca he estado más de acuerdo con Montoro. ¡Manos a la obra!

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En la gacetilla de mañana hablaremos de CAJITA DE FÓSFOROS.

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