@ellibelaresc

Sí, ya sé que el excoronel Martínez Inglés ha tenido muchos años para denunciar a Juan Carlos por asesinato y no lo hizo, quizá porque en su momento había múltiples impedimentos. Sin embargo la abdicación y el consiguiente fin de su ´inviolabilidad constitucional´ han creado  el marco adecuado para iniciar una investigación judicial. Lo cierto es que en un escrito presentado en la Fiscalía General del Estado (19/01/2015), el ex coronel asegura que la muerte de Alfonso de Borbón no fue un accidente –tal como indicó el Estado franquista desde el minuto cero-, sino que se trataría de un crimen ´de carácter político, ordenado por el dictador Franco, planificado por sus servicios secretos y ejecutado por la persona que durante treinta y nueve años ha ostentado sobre su cabeza la corona de España. O lo que es lo mismo, el rey Juan Carlos de Borbón.  Por eso pide a la Fiscalía que investigue la responsabilidad del monarca en este caso.

Martínez Inglés asegura tener pruebas que demostrarían la responsabilidad del rey Juan Carlos en la muerte de su hermano, ocurrida en Estoril el 29 de marzo de 1956. ´Mientras su Alteza el Infante Alfonso limpiaba un revólver aquella noche con su hermano, se disparó un tiro que le alcanzó la frente y le mató en pocos minutos”, resumía la declaración dada a conocer esa misma noche por la dictadura española. A partir de entonces, la versión del disparo accidental se instaló como secreto de Estado y como la única posible tanto para los medios informativos como para la clase política y ciudadanía en general.

Todas estas observaciones que Martínez Inglés denuncia a la Fiscalía ya están contenidas en un libro publicado en febrero de 2014 y titulado ´La muerte de El Senequita´. En el libro defiende que la muerte de Alfonso de Borbón no se produjo en Estoril, sino en el palacio Las Cabezas (Casatejada, Cáceres). Un dato ya de por sí interesante. También refiere que el rey Juan Carlos era por entonces ´un profesional del Ejército, caballero cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con más de seis meses de instrucción militar intensiva y otros seis de instrucción premilitar´, por lo que se le presuponía un ´experto en toda clase de armas portátiles de las Fuerzas Armadas españolas y los protocolos de actuación que marcan los reglamentos militares españoles para el uso, limpieza, desarmado, armado, equilibrado y preparación para el disparo (…) de cualquier arma portátil y en particular todas las precauciones que debe tomar un profesional de las armas antes de efectuar un disparo de instrucción o combate´.

Por todo lo anterior el excoronel defiende que lo ocurrido fue un homicidio involuntario o un asesinato: ´el pequeño proyectil de 6,35 mm que difícilmente hubiera podido traspasar la bóveda craneal del desgraciado infante si el disparo hubiera seguido una línea de tiro directa hacia su cabeza, curiosamente buscó una anómala dirección de abajo a arriba para penetrar por sus fosas nasales y poder alojarse así sin ningún impedimento en su cerebro causándole la muerte instantánea […]. La previsible trayectoria del disparo resulta tan forzada y difícil que es manifiestamente improbable que el proyectil saliese de la boca del arma siguiendo esa anómala línea de tiro sin influencia alguna del tirador´.

En el libro se aporta un detalle muy importante: que la pistola causante de la tragedia fue lanzada por el mismo don Juan de Borbón al mar sin que la policía o los jueces pudieran examinarla. ´Nada de accidente fortuito´, dice el excoronel, por lo que de todo ello se derivan clarísimas responsabilidades penales para el ciudadano español que lo cometió: Juan Carlos de Borbón´. Sin pelos en la lengua, el exmilitar pide que se aclare si el monarca quiso ´quitar abruptamente de la carrera por la corona franquista de España a su propio hermano D. Alfonso (…) por el expeditivo sistema del tiro en la cabeza”. Ahora espera una respuesta de la Fiscalía.

Este excoronel, expulsado del ejército en 1990, es quien en 2013 afirmó en la web Canaria-Semanal que el rey era un ´putero´, ´borracho´ y ´cabrón. El Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional le impuso una multa de 6.480 euros por un delito de injurias graves contra la Corona.

____________________________

En la gacetilla de mañana hablaremos de AVÓN LLAMA A TU PUERTA.

 

Anuncios