@ellibelaresc

Es imposible que pueda entender que no haya una justicia objetiva e idéntica para todos los españoles. Que muchas veces el dictamen de una sentencia sea absolutoria o no dependiendo de la opción política de los jueces, de si son favorables o no a un determinado partido político. En la España actual poca es la gente interesada en los asuntos de la política que no esté convencida del trapicheo que el Partido Popular se lleva con la justicia. Algún día se sabrán todas las verdades, porque ya hay jueces que protestan por la injerencia del PP en los asuntos de la justicia y de lo difícil que es ser independiente con semejantes presiones.

Es el caso del juez Carlos Valle, un juez amigo del PP que ya ha fallado a favor del partido en otras causas genovesas. Por ejemplo en el llamado caso Bono, el juez libró a dos militantes del PP de responder ante la justicia por agredir supuestamente al entonces ministro José Bono durante una manifestación de la AVT en 2005.  El magistrado terminó acusando a los tres policías que los detuvieron de retención ilegal y  fueron condenados por los hechos en primera instancia aunque el Tribunal Supremo, dos años después, desmontó la infamia por inexistencia de delito. El PP convirtió la detención de sus dos militantes en la pieza angular de sus descalificaciones al Gobierno de Zapatero y de sus sospechas sobre una actuación policial supuestamente ilegal y dirigida contra un partido democrático.

Otra de sus polémicas decisiones fue en noviembre de 1986. El juez protagonizó una macrorredada contra dos centros de planificación familiar, Dator Médica y Duratón, por practicar abortos ilegales, que se saldó con la detención de 39 personas. Lo hizo 48 horas antes de que el Ejecutivo firmara el anunciado decreto liberalizador de la aplicación de la ley del aborto y abriera camino a las clínicas privadas. Cinco médicos pasaron más de un mes en prisión hasta que fueron puestos en libertad la víspera de Navidad por decisión del sustituto de Valle, que no vio la alarma social que podría haber justificado el encarcelamiento.

Curiosas y certeras son las opiniones de varias mujeres sobre este juez. De escuchar la terminología de las mujeres que han comparecido ante Carlos Valle por su presunta relación con prácticas abortivas, el titular del Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid es un joven chulo y guaperas que se pone bravo e intimida con su aire autosuficiente. De escuchar a varias de las abogadas de las mujeres que han comparecido ante Carlos Valle, parece impresentable que un juez pueda desconocer lo que es el flujo, pregunte si una citología es un análisis de sangre o viole el derecho de intimidad de las mujeres tomándoles declaración de cinco en cinco.

Y la más reciente es la del caso Esperanza Aguirre, que no ha sorprendido a nadie. Estaba ‘cantado’ que Aguirre iba a salir ‘ilesa’ de su incidente de tráfico en la Gran Vía madrileña. El juez Valle no ve delito en el percance de tráfico de Esperanza Aguirre. El juez ha desautorizado la versión de los agentes y no ha considerado probado que la popular desobedeciera a los agentes ni que lesionara a uno de ellos con su vehículo, descartando que hubiera falta o delito. Por todo ello ha acordado el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa. En el caso de Aguirre se aprecia, según el juez, ´una frontal oposición de las versiones de denunciantes y denunciada, y un resultado igualmente contradictorio de los medios de prueba practicados durante la instrucción´, y por eso, digo yo, decide que la razón es de Aguirre. La Justicia ha puesto las cosas en su sitio. Aunque según las últimas noticias de que disponemos Aguirre todavía no puede cantar victoria: un agente de movilidad recurrirá el archivo de la ‘huida’. Si el recurso se consuma la Audiencia Nacional podría dictaminar que no se cierre el caso y volver a poner un nubarrón judicial ante los ojos de Rajoy, que sigue sin decidirse a anunciar si apuesta finalmente por la ‘lideresa’ otra vez.

Reflexión final: Vivimos en un país donde basta con tener un poco de poder para quitarse de encima a la autoridad. Aquí ni la ley ni la justicia son iguales para todos. Resulta que son más iguales para unos que para otros.

Última hora: Independientemente de la confianza o no que nos dé Podemos todos hemos podido ver hoy la inmensa popularidad de esta agrupación en la manifestación por el Cambio que ha tenido lugar en Madrid. ¡Chapeau! Y mientras esto ocurre el PSOE exige a Pablo Iglesias ‘menos gritos’, ‘menos voces´, ‘más ideas’ y ´más propuestas para resolver los problemas de los ciudadanos´. Desde luego, como las que dan ellos. ¡Qué penita me dan! Y Rajoy: ´Son unos tristes que quieren pintar una España negra´. Sin comentario.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de MÁS SOBRE EL ARZOBISPO DE GRANADA.

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