@ellibelaresc

Si en el camino de ida de su viaje pastoral a Filipinas el papa Francisco la lió con sus dudas a la libertad de expresión en determinadas circunstancias (podéis consultar la gacetilla El papa Francisco mete la pata), en el viaje de vuelta también la volvió a liar cuando declaró (¡Que argentino él!, habla por los codos, opina de todo y es tan peculiar que incluso podría aprender a callar, porque según le dé el desequilibrio horario (jet lag) opina a veces hacia la derecha y otras hacia la izquierda) que ´un buen católico no tiene por qué tener hijos como conejos. La paternidad tiene que ser responsable´. Con esta declaración Bergoglio reabre un debate que en los últimos 40 años parecía cerrado: ¿Es lícito para un católico decidir cuántos hijos debe tener?

Estas palabras de Francisco, como no podía ser de otra manera, han causado estupor y malestar entre los grupos más tradicionales de la Iglesia católica. Ultracatólicos del Camino Neocatecumenal y otros grupos de familias numerosas cristianas no ofrecen una respuesta oficial a las palabras del Papa, pero en privado sí muestran su frustración al considerar que Francisco ´no está siendo claro´, y que sus palabras pueden ser interpretadas como una puerta abierta ´al aborto y al condón´. Algunos, siempre bajo el anonimato, llegan a tildar al papa de ´masón´ o de defensor del ´putimonio´ (burda referencia al matrimonio entre personas del mismo sexo, muy utilizado entre los ultracatólicos).

Hablando así de la paternidad responsable el papa pone en entredicho el mandato divino de ´creced y reproducíos´. La Iglesia, en efecto, ha defendido siempre, como doctrina moral, que el ejercicio de la sexualidad debe ser realizado solo en función de la procreación. Ello conllevaba el concepto de que paternidad responsable era aquella que aceptaba cuantos hijos Dios te daba. Interrumpir ese ciclo natural de la procreación por cualquier medio artificial suponía una quiebra de la moral católica. Cualquier uso de la sexualidad fuera de la procreación era simplemente pecado.

Estos grupos ultras son muy poderosos, de ahí que Angelo Becciu, Secretario para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, ha tenido que intentar aclarar que ´el papa está realmente disgustado de que se haya creado semejante desconcierto, porque él no quería de ninguna manera menospreciar la belleza y el valor de las familias numerosas´. Sic.

De todas formas, y analizando las palabras de Francisco, que puede que no sean fortuitas, cabe preguntarse si estas declaraciones serán un globo sonda que indique que puede cambiar la doctrina de la iglesia católica sobre la procreación, el uso de métodos anticonceptivos o el recurso al aborto en determinadas circunstancias. Puede, aunque, de momento, el aborto y la contracepción continuarán siendo ‘pecados’. Pero una cosa es cierta: que por primera vez en mucho tiempo en Roma se está hablando de temas que hasta hace dos años eran considerados tabú. No se vislumbra una revolución doctrinal, aunque sí se está produciendo un cambio de actitud porque estas sorpresivas declaraciones de Francisco suponen la defensa de una forma nueva y más moderna de paternidad responsable. Simplemente, los cristianos no deben, ha dicho, ´imitar a los conejos´, es decir, engendrar hijos siguiendo el curso de la naturaleza.

Si queréis profundizar un poco más en el tema podéis leer este texto publicado en Religión en Libertad, y donde una católica (¿ultra?) califica al papa de imprudente. Vale la pena.

http://www.religionenlibertad.com/el-papa-francisco-y-los-conejos-40071.htm

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En la gacetilla de mañana hablaremos de PROMESAS INCUMPLIDAS.

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