@ellibelaresc

Leo el discurso del debate sobre el estado de la nación de don Mariano y como se dice por la calle alucino por los cuatro cantones. ¿Cómo es posible que habiendo mentido como ha mentido a los largo de los últimos años, de haber sometido a la ciudadanía a los recortes más crueles e insensibles, de haber restringido la sanidad, la educación, la dependencia,  los subsidios de desempleo, el sometimiento de los trabajadores a contratos precarios y temporales, de haber favorecido el despido por cuatro miserables euros, de haber subido los impuestos en todos los niveles, cómo es posible tanta desvergüenza y subir a la poltrona del Congreso como el gran salvador de la España del siglo XXI?

Este hombre no es de este mundo, este hombre se ha fabricado una idea de España que solo la disfruta él y los veinte pelotas que tiene a su alrededor (incluyo a Hernando y a Pons). Este hombre hace honor a su desconexión con la realidad: hace años que no ha pisado la calle, por lo menos la que los humanos pisamos todos los días cuando vamos al trabajo, a comprar el pan, al supermercado o a la cola del paro. Este hombre, evidentemente, es de plasma, y ya da cosa ¿no?

Ha hecho un discurso  propio del realismo mágico. Animado por su fantasía ha empezado a anunciar promesas electorales, idénticas a las que prometió en la campaña electoral de 2011 que ya vemos en qué han quedado; anuncia que los primeros 500 euros del salario no estarán obligados a cotizar a la Seguridad Social, ha prometido un mecanismo de acuerdo extrajudicial de pagos para la gestión de las deudas de particulares, que será especialmente sencillo para particulares y una ley de segunda oportunidad para deudores hipotecarios y que se crearán tres millones de empleos en los próximos tres años. Maravillaos con esta última promesa. ¿Quién puede creer a este personaje?

No vive en este país, por eso ha afirmado que ´España ha demostrado que se puede salir de la crisis sin aumento de las desigualdades´, cuando todo el mundo sabe que es al revés. Y sigue hablando a sus incondicionales afirmando que su Gobierno ha garantizado ´los principios de servicios básicos como sanidad, educación o prestación por desempleo´ y que no se ha tirado del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para pagar las pensiones, cuando la realidad es que la llamada ´hucha de las pensiones´ ha sido reducida en casi 19.000 millones de euros, desde 66.815 millones (en 2011) a 41.634 (en 2014). Todo un récord que este mentiroso compulsivo airea sin ningún decoro. Sabe que hay mucha gente que le oye y le cree. ¡Qué lástima! Lo promete hoy y lo quitará mañana, es su táctica electoral.

Con todo este panorama se ha atrevido a afirmar que España ya ha salido de la pesadilla que heredamos de Zapatero y para ello no hemos necesitado una década, sino solo tres años y que gracias a su gestión España ha superado el ´riesgo de quiebra´. Que ´nuestra economía ya no se basa en el endeudamiento, sino en el crecimiento y la competitividad´ (¡Guau!). ´Tuvimos que dedicar dos años enteros a ajustar el desastre que habíamos recibido. Fueron dos años de estrecheces, sin más apoyo que las esperanzas. Se sufrían las penalidades y no se notaban las recompensas´. Gracias, Rajoy, gracias por tanto desvelo. Gracias por recordarnos que no hay que gastar lo que no se puede, y que no se puede vivir de prestado. Gracias por el austericidio que nos has impuesto a los españoles, que no el vuestro, que parece de otra galaxia. Gracias por inculcarnos una moral a prueba de bombas y que nos matices que ´sólo se puede comparar nuestra recuperación con la velocidad con que nos hundíamos anteriormente´, y que nos sobes con que aquel país que recibimos en la ruina, es de los que más crece y más empleo crea, porque, sinceramente, don Mario, yo no sé de qué país hablas, y me fastidia mucho que digas públicamente que ´España ha recuperado su vigor sin desgarros sociales ni territoriales´, ya que esta afirmación revela la catadura inmoral que tienes.

Y ahora la amenaza: ´La recuperación es todavía frágil y puede sufrir por ventoleras ideológicas de las que hemos conocido algunos ejemplos´. ¿Podemos? Son unos demagogos, por eso ´a los españoles hay que decirles la verdad: que su Estado de Bienestar no se lo regala nadie, y que son inseparables de su capacidad económica. Con demagogia no se sostiene el estado del bienestar: antes bien se destruye”.

Y entre tanta cifra y tanto autobombo apenas dos pinceladas sobre la corrupción. Eso no es problema para don Mariano. Amén.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de DON MARIANO EN LA ARCADIA.

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