@ellibelaresc

Cervantes1¡La de veces que en mi vida profesional habré explicado y cantado las excelencias literarias de don Miguel de Cervantes! No procede aquí una clase magistral sobre el autor de El Quijote, y sí sobre, es mi parecer, el despropósito de la búsqueda y supuesto hallazgo de los restos mortales de Cervantes en los sótanos del convento de Las Trinitarias de Madrid.

¿Cómo reaccionar ante el presumible hallazgo y ante la iniciativa de búsqueda? El mundo de la cultura y de las letras españolas ha mostrado interés, pero también disparidad, escepticismo e incluso indiferencia. La académica Soledad Puértolas ha opinado con sentido común y literario: ´Me importa más su obra que sus huesos´. Y a mí, también. Darío Villanueva, director de la RAE se ha puesto más sentimental, está en su papel: ´Al fin se ha puesto orden en la casa, la teníamos desordenada y hoy hemos hecho limpieza general y ya está reluciente. Hemos encontrado un tesoro perdido´. El también académico Mateo Díez ha calificado de ´avance´ el hallazgo de los restos de Miguel de Cervantes por entender que España es un país muy precario en recuerdos. La noticia tampoco ha despertado mucho entusiasmo en el escritor José Manuel Caballero Bonald (Premio Cervantes 2012), que ha asegurado que el posible hallazgo de los restos del escritor Miguel de Cervantes no es importante ni necesario pues, a su juicio, lo importante es hacer justicia a la persona, y recuerda que Cervantes ´fue toda su vida un perdedor, una persona que sufrió cautiverio, cárcel, destierro, amores difíciles, etc´. Francisco Rico, también miembro de la RAE, ha expresado que ´Todo esto me parece una tontería, no soy forense ni antropólogo pero dudo mucho que puedan identificarse los huesos de Cervantes, que tenía seis dientes antes de morir, y vete a saber cuántos le quedaban en el último momento´.

Y mientras los arqueólogos dicen haber encontrado restos de Cervantes y de su esposa, Catalina de Salazar, pese a no tener pruebas de ADN que eliminarían cualquier asomo de duda de que Cervantes está enterrado donde dicen los investigadores. Así que todo se mueve en el terreno de lo posible, pese al convencimiento del equipo investigador.

¿Y todo este despropósito a santo de qué? Se trata de una propuesta del Ayuntamiento de Madrid que tal vez con la idea de hacer ver a los madrileños la pasión cultural que profesa su alcaldesa ha invertido a fecha de hoy en esta aventura cervantina la nada desdeñable cantidad de 124.000 euros de dinero público que, ya me diréis, a cuántas necesidades culturales y sociales se podrían haber destinado.

Sinceramente: me sorprende la pasión de Ana Botella por don Miguel de Cervantes. Sostiene que sí son los restos, pese a las dudas. La señora dicta lo que le conviene. ¿Pero su contumaz defensa de la autenticidad de los restos estará en consonancia con su pasión lectora? Me apuesto lo que sea a que la alcaldesa  tiene El Quijote en la estantería de su casa y a que ni ella ni su marido lo han leído.

Los especialistas dudan, pero quien no tiene dudas es la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que en rueda de prensa ha dado, faltaría más, por bueno el hallazgo de los restos del escritor porque confía en el poder de los huesos como amuleto para aumentar el turismo en la ciudad. Y el inefable Wert espera que las Trinitarias sean un lugar de peregrinaje cultural. Y me lo veo venir. Nos vamos a gastar con dinero público otro pastón para montarle un sarcófago tipo Benlliure a nuestro excelso escritor, y el peregrinaje cultural lo explotarán las monjas, aunque sean de clausura, como donativo para engordar su bolsa exenta de IBI.

Como he dicho al principio de este artículo la aventura arqueológica me parece un sinsentido. Saber que ahí, en ese sarcófago, están los restos de Miguel de Cervantes, no va a contribuir, en absoluto, a fomentar la cultura. El homenaje a Cervantes se le tiene que hacer divulgando su obra a todos los puntos cardinales, explicándola apasionadamente en los centros de enseñanza y animando al gran público a la aventura de leer al autor de El Quijote. Cervantes se tiene que leer paladeándolo y disfrutando de su amplio conocimiento del mundo y de los hombres.

Una consideración final: vamos a suponer que Cervantes murió de diabetes, porque de haber muerto fusilado seguiría en una cuneta.

FUE NOTICIA AYER

Camino de espinas el que tendremos que recorrer hasta mayo, y después hasta fin de año. Vicente Boluda, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios, tras los resultados en Andalucía, comienza la campaña del miedo y pide que se imponga que ´gobierne la lista más votada para evitar un Frente Popular. ¡Hay que evitar la vuelta al 36!´.

________________________________

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL OCASO DE LOS DIOSES.

Anuncios