@ellibelaresc

La Comisión de Asuntos Exteriores en el Congreso tenía previsto votar hace unos días una propuesta de reprobación registrada por la Izquierda Plural por los negocios del expresidente del Gobierno, José María Aznar, en Libia. Según fuentes parlamentarias, esta iniciativa fue tramitada y publicada en el Boletín Oficial de las Cortes sin que hubiera sido cuestionada. Sin embargo el día anterior a la votación, y a petición del portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, se solicitó que la moción fuera excluida del orden del día de la reunión de la Comisión de Exteriores  alegando que solo se puede reprobar a miembros del Gobierno si están en activo y no a ciudadanos particulares como ahora es el caso de Aznar. El PSOE también votó con el PP para impedir la reprobación de Aznar en el Congreso. El portavoz de la Izquierda Plural declara que esta ´alucinante´ decisión ha ´indignado a su grupo porque con ella se ´colma el vaso´ de la utilización ´partidista´ del Congreso por parte del PP.

Todo esto ocurre dos días después de cantar Pedro Sánchez hasta la afonía las alabanzas de la renovación del PSOE en Andalucía. Yo creo que la cúpula del PSOE es la única neurona española que se ha creído eso de que el PP es como Cáritas a efectos humanitarios.

¿Cuál es el delito de Aznar? Nadar y guardar la ropa. Él y su partido atacan a otros partidos por colaborar con dictaduras y ellos, como de costumbre, se aprovechan del poder concedido por los españoles para hacer negocios privados. Su táctica es que con la boca grande desdeñan dictaduras y con la pequeña les venden armas. ¿Ser comisionista de Libia cuando se ha sido Presidente del Gobierno es una actividad particular?

Es conocida la amistad que hubo entre Muamar el Gadafi, ya muerto, y el expresidente del Gobierno de España. Aznar actuó como mediador de Abengoa ante Gadafi para que la empresa española consiguiera la concesión de unas desaladoras en Libia. Un acuerdo entre caballeros. Para las cuestiones vulgares, como copias de contratos y tal, Aznar comisionó a un tal Pablo Casado, que cobraba por entonces del Ministerio de Presidencia como asesor de la oficina del ex presidente. Las previsiones de Aznar pasaban por cobrar el 1% en comisiones por concesiones de hasta 250 millones de euros, pero la caída de Gadafi abortó la acción humanitaria de nuestro ex presidente, que se tuvo que conformar con los 100.000 euros que le dio Abengoa de adelanto. Y Pedro Sánchez no cree que merezca reprobación este ´negociete´. Estúpida y vergonzosa connivencia.

De acuerdo, no se puede reprobar a ciudadanos particulares como es el caso de Aznar. Vayamos al siguiente caso. Según cuenta Bono en sus memorias durante la época de Aznar se autorizó la venta a Venezuela, presidida por Chávez, de 631 granadas de mano, 6.000 pistolas y 600.000 cartuchos antimotín. ¿Qué legitimidad tiene el Partido Popular para criticar las relaciones de otros partidos con el régimen chavista? Lo nieguen o no, esa es la verdad, dice Bono, porque hay quien en el PP no tiene memoria ni algo más… ¿Esta acción tampoco merece reprobación?

Cada día lo tengo más claro: el PSOE y el PP se guardan tantos silencios, tantos secretos compartidos, tantas traiciones veladas, que son como esos matrimonios a los que mantiene eternamente unidos el odio mutuo: se tienen que soportar entre sí, porque ya no los soporta nadie más. Da la sensación de que estos dos partidos se cubren las espaldas descaradamente. Hoy tú me defiendes esta patochada, y la próxima vez lo haré yo. No me saques esto a la luz porque si no yo te descubriré lo otro. Todo ello pensando en grandes componendas, porque en lo pequeño, en lo muchas veces intrascendente, siguen montando el teatro queriéndonos hacer ver que están como el perro y el gato. Pero no os lo creáis porque, a fecha de hoy, son la misma cosa. Amén.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de SAN GENARO Y SU MILAGRO.

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