@ellibelaresc

El objetivo es que este señor vaya a inauguraciones intrascendentes y a actos culturales de relleno (que me parecen muy bien) para de alguna manera justificar su trabajo y hacerse unas fotos. También, imagino que según sus asesores de imagen, le conviene asistir a actos multitudinarios donde el fanatismo y el aplauso fácil están a la orden del día. Pienso en el mundo de las Fallas. También le han recomendado que puede quedar muy bien para reconstruir el maltrecho mundo de la monarquía acercarse a la Semana Santa andaluza y recrearse en el baño de multitudes que le han preparado. Así ha sido en Sevilla.

El pasado lunes santo pudimos comprobar que Felipe no solo asistía como espectador a las procesiones de la semana santa sevillana. Quiso, además, participar presidiendo un ´palquillo´ y luego bajando a la calle metiéndose en ´la bulla´ de varias procesiones, llamando al palio de una cofradía, recibiendo y poniéndose una medalla de ´hermano´ de otra (o tal vez la misma); lo vimos agarrado a una vara de ´hermano mayor´ y besó un paso. Bajó con los peatones como un beatón más y se llenó los bolsillos de ´estampicas´ y medallas. Tampoco resultó sorpresiva su inclinación ante unos faldones episcopales, en este caso los de Asenjo, el arzobispo de Sevilla. Y todo ello sin su esposa Letizia, que tal vez hacía calceta en Zarzuela.

En Sevilla, y por televisión, contemplé la egregia figura y saqué la conclusión más sensata: vi lo que no debe hacer ningún cargo público, y que el más alto lo realiza con fruición. Bonito ejemplo. El ciudadano Felipe puede, a título privado, arrojarse a los pies de cada obispo si así lo desea; el rey Felipe, nunca. ¿Acaso ignora que ─nos guste o no─ representa simbólicamente al Estado?

También en el tema de la aconfesionalidad nos ha engañado. Empezó su reinado con unos guiños laicos que se han ido esfumando. En estos momentos ya está yendo para atrás como los cangrejos. Así que, lamentablemente, tenemos un nuevo ´rey católico´. Que la máxima autoridad del Estado incumpla reiteradamente el mandato constitucional de aconfesionalidad de las instituciones públicas, insistiendo en gestos no sólo confesionales y devotos, sino hasta de sometimiento a la Iglesia católica, es muy reprobable. El rey persiste, mediante sus acciones, en su voluntad de no serlo de todos los españoles por igual (aunque en sus discursos afirme lo contrario). Si ya la monarquía parece poco compatible con la democracia, al violarse radicalmente el principio de igualdad, ¿qué decir si encima estamos ante una monarquía confesional de hecho? Lamentable.

AL ESTILO GADAFI

Kim Jong-Un, líder norcoreano, ordena la creación de ´brigadas sexuales’ de mujeres para su entretenimiento. Los funcionarios de Corea del Norte buscan por el país entre 30 o 40  mujeres de entre 13 y 14 años para ‘entretener’ al líder norcoreano. Es el tercer mandatario del país asiático -tras su abuelo y su padre- que lleva a cabo esta práctica que se ha convertido en toda una tradición. (VozPopuli)

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En la gacetilla de mañana hablaremos de EL EJEMPLO DE RITA BARBERÁ.

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