@ellibelaresc

En estos días pasados han salido a la luz unos cuantos casos más de pederastia perpetrados por ministros de la iglesia católica. Y no sé por qué la memoria me traslada a las monstruosidades sexuales que cometía el fundador y líder de la secta Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, colaborador directo y mano derecha del Papa Juan Pablo II, quien estuvo desde los años 40 hasta finales de los 90 abusando sexualmente de seminaristas, y de todo bicho viviente. Porque se sabe que tuvo al menos seis hijos, que explotó económicamente a algunas de sus amantes mujeres, y que llegó incluso a abusar sexualmente de sus propios hijos. Eso sí, amasó una inmensa fortuna. Un verdadero psicópata demente que fue aclamado durante muchas décadas por miles de católicos como un ejemplo de moral y de santidad.

Esta secta católica y personajes como Marcial y demás son los mismos que bloquean, criminalizan y estigmatizan el amor humano según sus inhumanos dogmas, que dicen que el sexo es pecado mortal a no ser que se realice en el santo matrimonio y con el fin de procrear, es decir, tres veces en la vida; que nos culpan, que nos asustan con sus infiernos y fuegos eternos por pestañear; que proclaman que los profilácticos son un invento de Satán, perpetuando enfermedades terribles y legiones de niños hijos de la miseria. Son los mismos que imponen su artera moral, sus arteros dogmas, su artero y desviado sentido de la vida. Son los que nos alejan de la libertad, del conocimiento, de la inocencia, de la alegría, de la verdadera espiritualidad que es el amor al mundo, el goce de la vida y el respeto profundo hacia todos los seres que existen.

Esta secta católica se ha perpetuado durante siglos recurriendo a la ignorancia y a la sinrazón de sus miles de adeptos. Ya lo decía Napoleón Bonaparte: ´ la religión es una gran herramienta para tener a la gente quieta´, y como muy sabiamente decía Bertrand Russell: ´es mucho más fácil tener fe que ponerse a pensar. De ahí tanta estupidez y tanta barbarie´.

Pero hoy queremos hablar de Los Legionarios de Cristo desde otra perspectiva. Ya se sabe que Marcial Maciel dedicó su vida a tareas poco espirituales, pero poco se conoce de otra faceta: la del hombre dotado del talento inigualable para crear una organización financiera transnacional, mafiosa, diversificada, compleja, multimillonaria, que hizo de los Legionarios de Cristo una mafia financiera. Han creado cientos de empresas, fundaciones, asociaciones, colegios y universidades, a través de las cuales obtienen ingresos por cientos de millones de dólares al año. Ya lo decía Maciel: ´No hay mejor negocio que los pobres´. Agitando su dedo índice, Marcial Maciel Degollado ordenó al recién electo vicario general de los Legionarios de Cristo: ´Ya saben, sólo inversiones triple A´.

Nuestro padre, las inversiones triple A son muy seguras, pero rinden poco –le hizo ver José Blum Pérez, quien operaba como administrador general de la Legión.

Salvo las inversiones triple A en armas y pornografía –respondió, socarrón, Maciel.

La ocurrencia de su patriarca arrancó espontáneas carcajadas de los sacerdotes reunidos en el tercer piso de la sede de los Legionarios de Cristo en Roma, ubicada en Vía Aurelia 677.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LAS MUJERES EN LA IGLESIA CATÓLICA.

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