@ellibelaresc

El pasado 6 de diciembre nuestra Carta Magna cumplió treinta y seis años de edad. Ahora sabemos que la Constitución de 1978 fue un texto forzado por las circunstancias, en una coyuntura de cambio entre una dictadura y la llegada de la democracia a nuestro país, en cuya redacción participaron advenedizos llegados de un régimen dictatorial. Era una Constitución para salir del paso, con fecha de caducidad, asumible hasta que se produjese una consolidación definitiva de la democracia, que parece que no llega nunca. Y en este afán anda metido don Mariano, que dice que no, que la Constitución está muy bien y que hay cosas mucho más importantes que retocar. Para él no es importante que un 67% de españoles no la hayan votado, esto es, 25 millones de españoles, entre ellos Felipe de Borbón, por si le estimula el ejemplo.

Que diga lo que quiera este señor:  tiene que reconocer que la Constitución  se ha quedado coja, y que ya es hora de decidir si la retocamos o comenzamos de cero para construir una nueva Carta Magna adaptada a los nuevos tiempos y a las nuevas generaciones. El viejo edificio tiene goteras y sus pilares se tambalean. Es  el momento de dilucidar si lo derribamos para construir otro, más moderno y eficaz, en el mismo solar, o nos dedicamos a hacer algunas chapuzas para tapar agujeros y así salir del paso, que será lo más probable.

Ahora no es el momento de cambiar la Constitución, decían PP y PSOE, y con nocturnidad y alevosía, sin consultarlo con nadie, fueron capaces de cambiar el artículo 135 con el único objetivo de dar prioridad al pago de la deuda por delante de las necesidades vitales de los ciudadanos. Desde entonces han conseguido que los ricos sean más ricos y los especuladores financieros tengan garantizados sus beneficios, a costa de crear unos índices de pobreza inimaginables en un país lo suficientemente rico como para que todos podamos vivir dignamente.

Hay que cambiar la Constitución y adecuarla  a nuestros días, porque  ¿de qué nos sirve tener una Constitución que establece en su artículo 47 el derecho de todos los españoles a disfrutar de una vivienda digna y adecuada si estamos viendo cómo cientos de miles de familias pierden la suya a costa de que las recuperen los bancos?

¿Para qué queremos que se diga en el artículo 14  que todos somos iguales ante la ley, cuando hemos construido una justicia para ricos y otra para pobres, y más de 17500 intocables gozan del derecho al aforamiento, que en los últimos años les ha servido de escudo para disfrutar de una vergonzosa impunidad ante la corrupción?

¿Alguien me puede explicar por qué en su momento no se blindó el derecho a una sanidad pública, universal y gratuita, que hubiese impedido los recortes salvajes que se han llevado a cabo en los últimos años y que están poniendo en peligro el estado de salud y la integridad física de muchos ciudadanos?

Cuando este gobierno del PP oye rumores de cambio, de la conveniencia de iniciar un proceso Constituyente, inmediatamente acusa a los proponentes de ser antisistema. Yo recordaría a estos impresentables que los antisistema no son quienes proponen una nueva Carta Magna, sino quienes son incapaces de reconocer sus fracasos y no admiten que es una exigencia de los nuevos tiempos. Que la Constitución tiene lagunas y algunos de sus artículos se han convertido en meras utopías en la España del siglo XXI.

A quien esté interesado en el tema y tenga a mano un texto de la Constitución que repase los 23 artículos que os voy a enumerar y comprobará  que no se cumplen. Y si es así ¿por qué están ahí? ¿Por qué no se actualizan?

No se cumplen los siguientes artículos: 6-Partidos Políticos; 7-Sindicatos y asociaciones empresariales; 15 – Derecho a la vida; 16 -Libertad ideológica y religiosa; 18.3 – Derecho a la intimidad; 27.5 – Derecho a la educación; 31 – Sistema tributario; 35 – El trabajo, derecho y deber; 40 – Redistribución de la renta. Pleno empleo; 41 – Seguridad social; 42- Emigrantes; 43 – Protección a la salud; 44.1 – Cultura; 44.2 – Ciencia; 45 – Medio Ambiente; 47 – Derecho a la vivienda; 48 – Participación de la juventud; 49 – Atención a los disminuidos físicos; 50 – Tercera edad; 57.1 – La Corona; 69 – Senado; 92 – Referéndum y  103 – La Administración Pública.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de ¡NO ES SUFICIENTE!

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