@ellibelaresc

No, al Liberal no se le había olvidado comentar el caso del delegado del Gobierno del PP en la Comunidad Valenciana, Serafín Castellano, que ha sido detenido en la madrugada del viernes pasado por  varios casos de corrupción. No nos extraña en absoluto, convencidos como estamos que el afloramiento de más mierda de este partido en Valencia es cuestión de días, o semanas.

La caída de este señor ha sorprendido a propios y extraños porque se trataba de un político que en su trayectoria profesional había demostrado una capacidad de supervivencia muy loable hasta que, ahora, casi simbólicamente, con el propio hundimiento del PP en Valencia, se hunde también él. Pero hay que reconocerle que fue ‘zaplanista’ con Zaplana, ‘campista’ con Camps y  ‘fabrista’ con Fabra, y que al final ha caído por ‘el humo’ que ha dejado el disparo de un rifle.

Pronto o tarde se veía venir el asunto Castellano motivado por negocios de concesiones aparentemente irregulares que favorecían a un íntimo amigo, el constructor José María Sánchez Taroncher. La demanda la hacía la Asociación Valenciana contra la Corrupción, y en ella se decía  que Castellano había favorecido unas 200 adjudicaciones (remodelación de hospitales y centros de salud) a la empresa de su amigo. Las adjudicaciones se habían realizado siguiendo el conocido fraccionamiento para evitar que alcanzaran un valor suficiente como para obligarlas a presentar concurso público. La denuncia, que incluía delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, negociación prohibida y abuso de posición, no sólo afectaba a los dos hombres, sino también a sus esposas respectivas.

El otro asunto por el que se investigaba a Castellano es ‘el del rifle’. El exdelegado es ´un loco de la caza´. Cuando era conseller de Gobernación, Serafín Castellano concedió un contrato de casi 23 millones de € a la empresa Avialsa T-35 para la lucha aérea contra incendios. El propietario de esta empresa, Vicente Huerta, también es amigo de Serafín. Los dos amigos comparten su gran afición por la caza de patos y otras aves. El contrato despertó protestas en los grupos de oposición cuando se vio que las aeronaves que se utilizaban contra los incendios no coincidían con las características de las que se recogían en el contrato, y también cuando supo la oposición que justo antes de hacer la concesión, Castellano había recibido como regalo de Vicente Huerta, a través de una ‘Fundación Medioambiental Huerta de la Comunidad’, un rifle Browning, valorado en más de 1.800 euros, además de otros regalos.

¿Cómo se descubrió el pastel? Por unas querellas internas en la empresa de Huerta tras ser despedido el gerente. La armería donde se compró el rifle tuvo que presentar las facturas de las armas que había venido a Avialsa a través de la Fundación Medioambiental, y entre ellas apareció la factura de la venta del arma que se entregó a Serafín Castellano Gómez.

Observad la caradura de este político y cómo se queda tan ancho en estas declaraciones. Quien lo oye, si es corrupto, confiesa y si no es del PP, se apunta.

Serafín fue quien en la noche de la debacle PePera en Valencia ofreció su hombro para consolar a Rita Barberá y amortizar su dolor  e incredulidad: ´¡Qué hostia!..¡Qué hostia!´. De momento el exdelegado está en libertad provisional. El juez le ha retirado el pasaporte y prohibido salir del país.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de LOS ENCHUFES DE SERAFÍN.

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