@ellibelaresc

Don Mariano en la campaña electoral de 2011 mintió como un cosaco, engatusó a la gente, que se lo creyó, y gano las elecciones por mayoría absoluta. La misma noche de la victoria electoral, después de recibir los vítores de sus enfervorecidos simpatizantes en la sede de Génova, ya empezó a pergeñar cómo iba a justificar ante sus votantes que no podía cumplir nada de lo prometido.

Para empezar, y en asuntos económicos que vamos a tratar hoy, recurriría a una promesa que hizo, no recurrir a la herencia de Zapatero, y desdecirse. Y así durante los últimos tres años el Gobierno del Partido Popular nos ha martilleado a los españoles con las dificultades que ha tenido que afrontar a consecuencia de la herencia recibida del Ejecutivo socialista. En ningún momento ha querido considerar otros posibles factores que han  hundido el país, como el impacto de la crisis financiera y económica internacional que sacudió el mundo en 2008 y 2009 y cuyas secuelas perduran. Don Mariano siempre ha presumido de brotes verdes o de luz al final del túnel. Moral no le falta, y lo peor es que encima se va a creer que somos idiotas y no le hemos cogido ya el tranquillo, que es muy simple. Dice y hace todo lo contrario que promete. Todo un ejemplo.

Cuando publico esta gacetilla ya se han celebrado las elecciones andaluzas y las municipales y autonómicas en el resto del Estado y ya podemos apreciar la debacle que ha sufrido el PP. Falta por ver si las catalanas de otoño y las generales de fin de año confirman las expectativas y sitúan al Partido Popular donde tiene que estar por su pésima gestión, en todas las parcelas, y especialmente en los asuntos económicos y sociales que comentamos en esta ocasión.

Conmigo, dice don Mariano, España va bien. Nos remitimos a los datos. Herencia en el empleo. Cuando en 2011 el PP accede al poder, y según la EPA, España contaba con 17.807.500 ocupados. La Encuesta de Población activa de diciembre nos dice que los ocupados ascienden a 17.569.100. Con don Mariano se han perdido 238.400 puestos de trabajo.

Afiliados a la Seguridad Social: en diciembre de 2011 había 17.219.407 afiliados y el pasado febrero sólo 16.865.868. Total: 353.539 en contra de los brotes verdes.

Seguimos con la tasa de paro que ha aumentado desde el 22,56% hasta el 23,70%. Y lo mismo ha ocurrido con la tasa de paro juvenil, que se ha incrementado desde el 48,7% de finales de 2011 hasta el 51,4% del pasado diciembre. Y más: la situación de los desempleados se agrava año tras año. En 2011 había 1,1 millones de trabajadores sin cobertura y el pasado año, 1,6 millones de desempleados sin prestación.

Otro indicador: El Gobierno del PP recibió unas cuentas públicas con una deuda de 743.531 millones y a finales de 2014 ya iba por los 966.181 millones, el 92% del PIB, según Eurostat. Un aumento del 30% en tan sólo tres años.

Hucha de las pensiones. Cuando el PP accedió al poder la hucha ascendía a 66.8815 millones de euros. En estos momentos las reservas son de 42.675 millones. Con otra legislatura que mantenga este ritmo de vaciado, el fondo quedará prácticamente liquidado. Vaya futuro que nos espera.

Pobreza: En 2011 había 578.000 familias sin ingresos. En septiembre de 2014, este colectivo había aumentado hasta los 686.600 hogares.

Estos datos son como el algodón, que no engañan. ¿Y si esto es así por qué la prepotencia mariana? Si analizamos detenidamente el mecanismo propagandístico del PP observaremos que siempre actúan igual. Defensa a ultranza de sus posiciones, incluso de las más indefendibles, y cortar pies y cabezas de aquellos que osen intimidarles. Las cabezas rumiantes de este inefable partido, con sus bulliciosos asesores removiendo siempre la mierda más pegadiza, se apresuran a esparcir las trolas más descomunales, conocedores de que la repetición de algo, sea un rumor, una calumnia, un embuste, un insulto, una falsedad, una amenaza, un falso recuerdo, una mala predicción o una comparación odiosa, simplemente queda ahí. Se expande y se cuela en los huecos de los acomodaticios cerebros, ya pertenezcan a bolsillos acomodados, ya a corazones pusilánimes, ya a estómagos agradecidos. Saben que cuanto más gorda es la ficción, cuanto más insultante, más escándalo desata y mejor se esconden sus hechos vergonzosos, sus corrupciones, sus manipulaciones de la justicia, su insensibilidad con la educación, la sanidad, los derechos sociales y la discapacidad. ´Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad´, predicaba J. Goebbels , ministro de Propaganda de Hitler.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿QUÉ ES SER RADICAL?

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