@ellibelaresc

Lo habían advertido y lo llevaron a cabo. Los tres alcaldes de ‘las Mareas’, que se han hecho con las alcaldías de A Coruña, Ferrol y Santiago, se ausentaron de la ceremonia religiosa que desde 1669 realizan los alcaldes de las siete ciudades que formaban el Antiguo Reino de Galicia y en la que proclamaban su ´devoción´ a la figura del Santísimo Señor Sacramentado en Lugo.

Estos tres alcaldes se acordaron de que su ´devoción´ en el estado actual era el de la ´la laicidad institucional´, y no se presentaron a la ‘ofrenda de las siete ciudades’, que este año la han realizado cuatro ciudades (Tui, Mondoñedo, Betanzos y Ourense). Cumplían además así con lo que estaba en sus programas, y por los que fueron elegidos: respetar la aconfesionalidad del Estado, que se recoge en la Constitución, y participar solo en actos civiles.

Como no podía ser de otra manera el arzobispo de Santiago de Compostela, que es quien tradicionalmente preside este acto en la catedral de Lugo y que empieza a ver que se le termina el rollo y el protagonismo, reaccionó amonestando a quienes apuestan por ´la indiferencia religiosa, el olvido de Dios, la ligereza con que se cuestiona su existencia y la despreocupación por las cuestiones fundamentales sobre el origen y el destino transcendente del ser humano´; la alcaldesa ‘popular’ de Mondoñedo en su discurso regañó a los alcaldes de izquierda: ´el pueblo que huye de sus tradiciones y de su conciencia renuncia a su identidad y  a su alma´. Entre alusiones a la decisión de los líderes de las mareas, pregonó su agradecimiento al Santísimo Sacramento por la protección que ofrece a los gallegos y le pidió ayuda para ´ser inflexibles con los corruptos y vigilantes en la tolerancia con la infinidad de creencias y valores´ (¡Qué cara!). Fuera del templo, la dirigente del PP criticó directamente a los regidores ausentes apelando a que deben ´gobernar para todos´. Como ellos, digo yo, que han sido ejemplares.

Muy bien por la postura de estos alcaldes que no se meten en religión y que solo piden que se les deje ser fieles al principio de laicidad. Principio que va a resultar muy interesante el próximo 25 de julio cuando, otra vez la tradición, se haga Ofrenda al Apóstol Santiago. El alcalde de la ciudad ya ha advertido que él no participará porque ´no le corresponde a un alcalde pedirle al Apóstol que termine con el desempleo y la corrupción. Lo que le toca es ser capaz de impulsar políticas de transparencia y de fomento del empleo´. Ese es el camino, sí señor.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¡HIPÓCRITAS!

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