@ellibelaresc

¡Qué sutil, irónico, directo y contemporáneo! Así  empieza don Francisco de Quevedo esta archifamosa letrilla satírica: Madre, yo al oro me humillo, /él es mi amante y mi amado, /pues de puro enamorado /anda continuo amarillo. /Que pues doblón o sencillo /hace todo cuanto quiero, /poderoso caballero /es don Dinero.

Esto ocurría en España en el siglo de Oro, y sigue en el XXI. En España, por lo que se ve, la corrupción es una rutina, una actividad ´de toda la vida´. Una tradición más española que la siesta. Si no es así, ya me explicaréis cómo es posible que hace solo unos meses, en 2014, después de todo lo llovido en los últimos años, con la sensibilidad social y la vigilancia mediática y policial en máximos, hubiese varias decenas de granujas repitiendo los mismos viejos comportamientos, hablando con la misma soltura por teléfono como si no existiesen pinchazos, y encontrando con toda facilidad alcaldes, consejeros y empresarios dispuestos a pringarse. Y la seguridad de que hoy mismo, mientras escribo estas líneas, habrá otros pillos riéndose por teléfono, alcaldes recibiendo a conseguidores, compinches yéndose de putas, y todos diciéndose con alborozo: ´esto se ha hecho toda la vida´.

Ahora la Púnica, como un mala reedición de todas las tramas anteriores. Esos pinchazos telefónicos ya los hemos oído en la Gürtel. Ese compadreo, esas bromas chabacanas, las vimos en el caso Brugal. Los registros que sacan obras de arte, dinero en metálico y piezas de caza ya estaban en la Malaya. Esa querencia por los puticlubs recuerda al caso de los ERE. Cuentas en Suiza, Bárcenas. Financiación de partidos, un clásico. Las fiestas de cumpleaños con castillos hinchables, homenaje a las que disfrutó Ana Mato. El tal Marjaliza es un conseguidor que parece salido de la misma escuela de pillos que Correa, el Bigotes, Millet, los Pujol junior o el ex sindicalista Juan Lanzas. Y los alcaldes de pueblo que amañan concursos continúan una larga estirpe de corruptos locales. Ocurrió lo mismo en los noventa con el PSOE porque ´esto se ha hecho toda la vida´, con el franquismo y con el caciquismo y el clientelismo de la Restauración.

La realidad es muy compleja y debería ser definitiva para expulsar al PP de nuestra vida política, pero no va a ser así. Mucha gente ya ni se escandaliza y la noria la tiene tan pegada al PP que ni caso hacen. Lamentable. Otros, lamentablemente, actúan como se podía ver en la época de Jesús Gil en un minidocumental sobre Marbella y sus gentes. Preguntaban a la gente por la calle sobre la corrupción de los políticos marbellíes y un obrero de la construcción decía que a él la corrupción le daba igual, que todos robaban, pero Gil al menos le daba trabajo. Por un chusco de pan el perro menea el rabo. Ese es el otro pilar del régimen: los cazurros, y hay millones.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de LO NORMAL.

 

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