@ellibelaresc

Seguramente ya habréis visto este vídeo en algún medio. Yo lo considero tan fuerte que he decidido publicarlo en mi Liberal y ponerlo en conocimiento de aquellos de mis lectores que no lo hayan visionado. La crítica es feroz, y expresa la realidad de lo que está ocurriendo en los gobiernos de la Unión Europea. Ya no hablamos de los ´otros gobiernos´.

Todos estamos escandalizados por el espectáculo degradante e inhumano que con muchas reticencias está dando Europa, -la vieja, liberal, culta y rica Europa-, al problema sirio, eritreo y nigeriano. Todos nos hemos hecho una idea del conflicto que nos redondea este vídeo de Miguel Barbem con el que la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR)  denuncia el sistema de reparto de personas que huyen de la violencia en su país -60 millones, denuncia la grabación-  mientras Europa debate las cuotas de acogida y ´el Mediterráneo se convierte en una gigantesca fosa común´. Una subasta donde nadie parece interesado en pujar frente a personas que se ahogan delante de sus ojos.

Y cuando la subasta termine y se acallen las malas conciencias la pregunta siguiente es: ¿Qué hacer con los refugiados cuando se acabe el buen rollo, la paciencia o el dinero o el efecto propaganda?

Hay  que aplaudir  la actitud de tantos europeos que han procurado una cálida bienvenida a los refugiados sirios, y llenarnos de esperanza porque los primeros conatos xenófobos en Alemania hayan sido sobrepasados por una ola de solidaridad y simpatía (cosa que no ha ocurrido en Hungría). Ahora bien: ¿alguien cree que esta situación puede mantenerse indefinidamente en el tiempo? Porque esa es la cuestión, no nos engañemos. Los sirios han escapado de la barbarie porque necesitan vivir en paz. Y vivir en paz, una vez conjurado el peligro inmediato, significa trabajar, comer, relacionarse, educarse, cuidar la salud, ejercer derechos básicos, progresar… ¿puede Europa proveer todo eso? Por supuesto que sí. Pero con el tiempo la crisis humanitaria se convertirá en social. Cuando los refugiados se harten de estar concentrados en un campo de refugiados, querrán salir por las buenas… o por las malas. A nadie le gusta vivir en una jaula. ¿Y entonces qué? Hay que ir a las causas de esta migración, que no son solamente las guerras.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NOTICIAS BREVES AL VUELO.

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