@ellibelaresc

  1. Las ONG critican las exportaciones de armas españolas a países en conflicto. Entre ellas figura la exportación de aviones, municiones, bombas, torpedos, misiles y equipos electrónicos por valor de casi 500 millones a países -salvo Sudán-, de la coalición encabezada por Arabia Saudí, implicada en el conflicto de Yemen.
  2. Ya hemos hablado en gacetillas anteriores del gran desastre de la migración siria. De la angustia de estas gentes que huyen de la guerra y que están recibiendo un trato bastante desigual en Europa y en otros países. Para muestra estas declaraciones del eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke durante una sesión en el Parlamento Europeo dedicada a la crisis de los refugiados que vive Europa: ´Esta es una política ridícula que provoca que Europa termine inundada con basura humana. Digámoslo claro: basura humana que no quiere trabajar´. Lamentable.
  3. División en el PP y el Gobierno sobre si Rajoy debe ir a la boda gay de Maroto, vicesecretario de Acción Sectorial del PP y ex alcalde de Vitoria, que se casará el día 18 con su novio. La presencia del presidente se ha debatido en distintas reuniones y algunos ministros aconsejan que no vaya. Y Maroto declara que: la ley del matrimonio homosexual está ‘asumida’ en el PP. Y yo le digo: No te lo creas, Maroto, porque si tan asumida estuviera el gobierno ´no tendría´ problemas de conciencia en dejar ir a don Mariano. A lo mejor le apetecía cantidad. Ya me entiendes.
  4. Este apunte lo escribo a propósito de los pitidos que el defensa del Barcelona C.F, Piqué, recibió en Oviedo con motivo del encuentro de fútbol España-Eslovaquia. Lo cierto es que los españoles lo politizamos todo. Politizamos el fútbol, los toros, la literatura, la dependencia, el aborto, el terrorismo, a los sirios muertos, la forma de vestir y hasta el periodismo. Pero la política la dejamos al albur sangriento del azar. En lo concerniente a la política, jamás confrontamos ideas, pues las tenemos fijas. Nuestra cultura democrática ni es democrática ni es cultura, y eso nos inclina a centrar nuestra inteligencia colectiva en asuntos más fundamentales. Como el fútbol.

El nacionalismo español pita al nacionalismo catalán de Piqué, y a mí eso me         parece mucho más grave que los abucheos a Felipe VI en la final de la copa del   rey. En ese partido, creo yo, aunque cierta derecha se rasgue las vestiduras, más que silbar a España o a su himno se silbaba una forma de pertenecer a este país. No solo por la monarquía, que también. No solo por el himno, que es horrible. No  solo por la bandera, que además. Es por todo. Si España fuera de otra manera, nadie tendría este asco de ser español. Es una cuestión política, de eso que nunca  hablamos.

En la gacetilla de mañana hablaremos de 15 DE SEPTIEMBRE NEGRO.

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