@ellibelaresc

  1. Una de las principales diferencias entre un estadista y un politicastro es que el primero tiene argumentos capaces de ilusionar a sus seguidores y el segundo debe recurrir a armas de corto alcance con las que secuestrar el voto que necesita para gobernar. Esta definición sirve para políticos de derechas, de izquierdas y hasta de Ciudadanos. Ángela Merkel o David Camerón son tan de derechas como Rajoy, están tan de acuerdo con acabar con el estado de bienestar como el presidente del PP y tienen las mismas posibilidades de conseguir el voto de un progresista que las que tiene el registrador de la propiedad de Santa Pola. Pero mientras los dos primeros son políticos de raza, quien nos ha tocado en suerte como presidente del gobierno no pasa de funcionario de segunda, más preocupado porque no lo despidan que por resolver los asuntos para los que fue contratado (votado).
  2. El PP llama ´desagradecida´ a la izquierda por presentar enmiendas al salario del rey en los PGE. Los partidos a la izquierda del PSOE piden una reducción de hasta el 30% de la partida destinada a la Casa del Rey o que el monarca cobre lo mismo que el presidente del Gobierno, como plantea ERC. A este calificativo de desagradecida han añadido el de ´injustas´ por no considerar los servicios que presta la institución monárquica a los españoles (¿?) y que solo cuesta 16 céntimos a cada español.Las críticas más aceradas al sueldo real las ha vertido la representación de ERC: ´¿Cuánto dinero cobra el jefe del Estado? Al día cobra más de 21.300 euros, que es más que el salario medio bruto de todo un año de los trabajadores de este país. Y eso que no paga ni la casa en la que vive, el Palacio de la Zarzuela, ni los viajes que hace ni las comidas que convoca. Felipe de Borbón cobra por quien es, no como un jefe del Estado´. Además, sugiere que ´se retiren los 300.000 euros que Juan Carlos y Sofía perciben y que en su lugar cobren una pensión, si es que han cotizado´.

Izquierda Plural defiende la reducción de un 20% la cantidad prevista en el proyecto de PGE a la Casa Real por entender que se ajustaría más al presupuesto de una presidencia de un Estado republicano. ´El dinero asignado no es para el jefe del Estado, es también para su familia. Esa es la diferencia entre una monarquía y una república´. En opinión de Izquierda Plural la monarquía ´es una institución de la Edad Media. Actualmente es difícil de entender que los ciudadanos podamos elegir al representante de la escalera en la que vivimos y no podamos hacer lo mismo para el jefe del Estado, que está condicionado por la genética´.

  1. La nueva estrategia de comunicación del Partido Popular apuesta por situar al presidente en espacios públicos cotidianos y compartirlo en redes. Mariano Rajoy compartiendo menú del día con Sarkozy. Mariano Rajoy en una terraza en Badalona. Mariano Rajoy departiendo con Pablo Casado y Xavier García Albiol con una caña. Mariano Rajoy y parte de su equipo comiendo unos callos. El presidente del Gobierno desde hace unos meses también es un ciudadano. Como el resto de españoles ha encontrado en los bares un lugar para hablar, en su caso, a menos distancia de la que le obligaba el plasma, porque es evidente que los bares son espacios de socialización, forman parte de la idiosincrasia española con elementos autóctonos y nacionales muy específicos. En este ambiente, donde no hay que enfrentarse a las complicaciones de hablarle a la masa, Rajoy y su partido han encontrado la cotidianeidad necesaria para encarar la carrera electoral. El bar es un plató natural. Forma parte de las tradiciones españolas: el partido en el bar, las cañas después del trabajo y el desayuno en el sitio de siempre.

En la gacetilla de mañana hablaremos de IGLESIA CATÓLICA E INDEPENDENCIA.

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