@ellibelaresc

Vivir para ver, ¿adónde nos va a conducir este infame Partido Popular? Empieza a circular por los departamentos de Educación de las distintas autonomías un decreto sobre Formación Profesional Básico en Tauromaquia y Actividades Auxiliares Ganaderas destinada a aquellos alumnos que no superen la ESO. Un texto del ministerio de Educación, dirigido por el aristócrata Méndez de Vigo, que desgrana un módulo profesional sobre la lidia de toros de 2000 horas de duración. El Estado quiere dar título a toreros, picaderos y banderilleros.

En el preámbulo del decreto se indica que ´la tauromaquia es una manifestación artística desvinculada de ideologías que forma parte de la cultura tradicional y popular´ y subraya que ´su futuro está ligado a su consideración como parte esencial del Patrimonio Artístico, Cultural y Etnográfico de España´. Y en el proyecto educativo se incluyen temas como enseñar a inseminar, identificar los elementos propios de la lidia relacionándolos con sus orígenes, con su evolución, con la liturgia taurina y con la historia del toreo; reglamentación y derecho taurino, las suertes del toreo, la casta y la pureza de las corridas y de los animales; los estudios del toreo de capote, la suerte de banderillas y sus colores identificativos; el toreo de muleta, que enseña a los alumnos a citar, parar, templar y mandar; la preparación física del torero, picador y banderillero, limpieza y conservación del traje de luces. Hay, también, conocimientos generales de Matemáticas, Biología, Ciencias Sociales, Lengua Castellana y Literatura o Lengua Inglesa. ¿Y todas estas asignaturas por qué, pregunto yo? Pues porque, como señala el Ministerio en el borrador, entre los objetivos que debe conseguir el alumno está ´desarrollar la iniciativa, la creatividad y el espíritu de emprendedor, tener espíritu crítico, aplicar principios democráticos y mejorar la competencia en lengua extranjera´. Vaya, un máster para alumnos que no han aprobado la ESO. Entre las salidas profesionales de este nuevo módulo de FP figuran la de matador de novillos, peón agropecuario, pastor, banderillero o picador de novillos.

El Ministerio defiende a capa y espada el toreo, justo cuando ayuntamientos y comunidades autónomas comienzan a darle la espalda a un espectáculo sangriento acostumbrado a recibir subvenciones públicas. Además, se da la circunstancia de que cada vez son más las ciudades españolas o sus instituciones que se declaran antitaurinas. El último ejemplo es la Diputación de Pontevedra, única ciudad de Galicia donde existe plaza de toros propia. El organismo provincial se declaró hace un par de semanas contrario a las corridas de toros, con los votos a favor de todos los diputados a excepción de los del Partido Popular. ¿Aplicarán este decreto todas las autonomías? Cataluña ya ha anunciado que no.

Ante esta barbarie ¿educativa? el Partido Animalista ha exigido al Gobierno que dé marcha atrás y ha criticado su ´disparatado intento por frenar la debacle que vive el sector taurino´. El módulo, a juicio del PACMA, ´ridiculiza nuestro sistema educativo y ofende al grueso de los ciudadanos, que se declaran contrarios a la tauromaquia´. Para PACMA es evidente qué hay en juego. Esto no es más que ´otro ejemplo de lo que representamos unos y otros´. Por una parte, aquellos que luchan por una España ´más ética y sensible con el sufrimiento, acorde a una Europa del siglo XXI´; por otra, quienes solo se mueven por ´intereses propios, aunque para ello tengan que hacer el ridículo y oídos sordos a las necesidades y reivindicaciones de la sociedad que dicen representar´.

Torturar y matar, pese a lo que  diga el decreto, no es una manifestación artística, es una barbarie que suscita diversión por la esencia misma del sufrimiento. La tauromaquia es ideología, pura y dura. Es fascismo. Es el mismo pensamiento voraz, inclemente y cruel de los que se atribuyen la potestad de matar sin piedad a otros seres, de otras o de la misma especie. Es el mismo insulto contra la ética más primaria y universal. Es el mismo olor a sangre y a dolor de vísceras desgarradas. Es la misma insensibilidad. Es la misma soberbia. Detrás de tanto dislate no hay otra cosa que la conciencia de que una sociedad habituada a la crueldad para con los animales es una sociedad más insensible, más primaria, más inculta y más sumisa.

Seguro que después del de tauromaquia el Gobierno sacará un módulo de corrupción, que también es una bonita tradición milenaria.

____________________________

En la gacetilla de mañana hablaremos de CAÑIZARES PIDE PERDÓN.

Anuncios