@ellibelaresc

Desde el 15M hasta el 20D Podemos ha movilizado a mucha gente y es mucha la gente que cree en su mensaje rupturista, republicano, laico, novedoso, claro, acogedor para los más desfavorecidos, revolucionario y descontaminado. En los casos concretos de la opción republicana y de la ruptura con los acuerdos del Vaticano siempre han sido contundentes. Lo cual ha ilusionado a mucha gente. A mí también. Pero a la hora de la verdad este partido nuevo, sin contaminar, con la fuerza que dan los primeros pasos, con la ilusión de ver que te sigue mucha gente, se está comportado como lo hace la casta a quien con tanta determinación critican y censuran.

El pasado 20 de noviembre Pablo Iglesias hizo un mitin en su terreno, en la Universidad Autónoma de Madrid. Uno de los alumnos asistentes le hizo la pregunta incómoda: ¿por qué Podemos no defiende abiertamente la República? La pregunta era directa y Pablo Iglesias no pudo irse por la tangente y tuvo que responder. Justificó la indefinición de su partido respecto a ese asunto por un criterio de oportunidad. A muchos monárquicos, se justificó, les encantaría que su partido entrara en ese debate, que a él ahora mismo no le interesa. Evidente oportunismo electoral. En un momento de su intervención afirmó: ´Cuando nosotros decimos democracia, lo importante es que el Jefe del Estado sea elegido a través de unas elecciones… y Felipe de Borbón tendría posibilidades de ganar´.

La misma pregunta habría que hacerle sobre la postura real de Podemos con respecto al Concordato y la posición de privilegio de que disfruta la iglesia católica en España. Pienso que por las elecciones hubiera respondido que el tema era secundario, porque el oportunismo y la consecución del voto (pensaría) primaban sobre cualquier idea, aunque fuera casposa. Está claro que a Pablo Iglesias le molesta contestar a estas preguntas porque le pone entre la espada y la pared; es decir, le obliga a definirse sobre una cuestión que moviliza a sus bases (los actos de Podemos están llenos de banderas republicanas), pero que ahora no conviene decir para no asustar.

El programa electoral de Podemos tiene 70 páginas en formato PDF  y 215 propuestas. Se pueden leer ofertas de todo tipo: desde la promoción del uso de la bicicleta, hasta una descripción detallada del modelo territorial; pero no hay nada, absolutamente nada, sobre algo tan básico como es el modelo de Estado que se pretende y sobre las relaciones de un Estado que se declara aconfesional con el Vaticano.

Llama la atención, sobre todo, que no diga nada sobre el modelo de Estado un partido que no sólo quiere gobernar, sino cambiar la Constitución de 1978. ¿Defiende Podemos para España una monarquía constitucional o una República? ¿En una de las visitas protocolarias que últimamente ha hecho el líder de Podemos a la Zarzuela le habrá adelantado al ciudadano Felipe de Borbón para cuándo tiene previstas las elecciones a las que el rey debería presentarse para ser un legítimo Jefe del Estado? ¿Defiende, de verdad, un estado laico? Lo que sabemos es papel mojado, nada que conste en un programa de intenciones.

Poco ejemplar es en estas cuestiones el líder de Podemos.

UN MATIZ

Fijaos en este titular sobre Rita Barberá: ´En el ayuntamiento no se ha amañado ningún contrato, que yo sepa´. Todos contestan igual, sobre todo Mariano, que no sabe nada de Matas, Bárcenas, Camps, Rus, obras ilegales en Génova… necesitaríamos veinte folios para enterarnos de que no saben nada.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de LA ACTUALIDAD EN ´MINIDETALLES´.

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