@ellibelaresc

Mariano Rajoy no solo es el peor presidente del Gobierno que ha tenido la democracia española sino también el más inepto en el dominio de la lengua. De cero. Famosos son sus lapsus linguae que han conseguido que a lo largo de la penosa legislatura a que nos ha sometido al menos hayamos podido esbozar alguna sonrisa con sus barbaridades gramaticales. La penúltima es la de que ´somos sentimientos y tenemos seres humanos´, pero a esta habría que añadir muchísimas más.

Sirvan de recuerdo  que ni a Hitler ni a Stalin les han nombrado personas non grata en Pontevedra; exportar es positivo porque vendes lo que produces.; esto no es como el agua que cae del cielo, sin que se sepa exactamente por qué; una cosa es ser solidario, y otra es serlo a cambio de nada; a veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, que también es tomar una decisión; todo lo que se ha publicado es falso, salvo alguna cosa, que es lo que han publicado los medios de comunicación; permítanme que haga aquí en Nueva York un reconocimiento a la mayoría de españoles que no se manifiestan, que no salen en las portadas de la prensa y que no abren los telediarios. No se les ven, pero están ahí, son la mayoría de los 47 millones de personas que viven en España. Esa inmensa mayoría está trabajando, el que puede, dando lo mejor de sí para lograr ese objetivo nacional que nos compete a todos, que es salir de esta crisis; quien me ha impedido cumplir mi programa electoral es la realidad; no tenemos de qué avergonzarnos. Trabajamos para los que protestan; yo prefiero no subir el IVA en 2013 pero también le digo que si en ese momento es bueno subir el IVA lo haré y haré cualquier cosa aunque no me guste y haya dicho que no lo voy a hacer; quiero decir sí a los chiringuitos. Nos gustan los chiringuitos. Queremos los chiringuitos. Forman parte de nuestro ser, y mientras este partido exista, habrá chiringuitos en Málaga y en Pontevedra también; da gusto hablar bien de quien se merece que hablen bien de uno, y de aquel del que uno quiere hablar bien porque se lo merece; ¡Viva el vino!; se piensa que el fuel está aún enfriándose, salen unos pequeños hilitos, los que se han visto, hay en concreto cuatro regueros que se han solidificado con aspectos de plastilina en estiramiento vertical. Debe salir de alguna de las grietas; España es un gran país que hace cosas importantes y tiene españoles; quiero transmitir a los españoles un mensaje de esperanza. ETA es una gran nación; España, perdón, es una gran nación; Señor presidente del Gobierno, señoras y señores diputados… Bien. Han sido…” (Risas. Aplausos. Alguien grita: ‘¡Mariano, tonto!’) No me refería a ninguno de ustedes, no sé por qué aplauden. (Más aplausos); España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles; ¿Y la europea?; es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde… y así muchísimas más.

La mejor cortina de humo de que dispone el presidente para intentar disimular la repugnante peste de corrupción que emana de sus filas es el propio presidente. Por eso, entre los analistas políticos empieza a crecer la sospecha de si la mayor parte de sus lapsus, solecismos y cagadas idiomáticas pudieran estar prefabricadas, engrasadas y puestas a punto para distraer al personal. Yo creo que no, que el ingenio, el gracejo  y la grandeza literaria de estas exquisiteces literarias son del propio Rajoy y no de sus guionistas, y que frase a frase, don Mariano, como quien no quiere, está poniendo las bases de un nuevo género literario que mezcla la greguería con el esguince de paladar y la paradoja con la pedorreta: la ´marioguería´. En nuestro idioma no se veía nada igual desde la aparición estelar de Chiquito de la Calzada, que ya es decir.

¿El ingenio de Rajoy un montaje? Aun a sabiendas de que ciertas lumbreras políticas lo creen así yo me permito disentir. Lo de Rajoy es incompetencia no ya política, que sí, sino lingüística. Debería retirarse a su trabajo y allí, calladito en su despacho de Santa Pola, dedicarse a lo que opositó… pero que alguien le redacte.

Y este es el último lapsus subliminal de ayer, en el discurso de investidura: ´Lo que nosotros hemos hecho, cosa que no ha hecho usted, es engañar a la gente´. La verdad es que me da pena que se vaya.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿PERO QUÉ MUNDO VIVE SÁNCHEZ?

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