@ellibelaresc

Estoy plenamente convencido de que toda persona es libre de creer en lo que quiera y de tener las creencias que considere más acordes con su carácter y su temperamento. Pero, cuando una persona ocupa una función pública debería saber que al asumir tal cargo contrae unas obligaciones emanadas, precisamente, de la ley que hace posible que ocupen dicho cargo. Nadie debería  –aunque lo esté deseando y pueda hacerlo–, utilizar su cargo público para imponer a los demás sus particulares creencias o utilizarlas como menoscabo de los derechos de los demás. Y tomo como ejemplo a una concejala popular del  Ayuntamiento de Zaragoza que se niega a oficiar bodas civiles porque no reconoce la validez de dicho acto y, sobre todo, porque va contra sus principios. Esta concejala antepone sus creencias a la ley, y por congruencia ética debería dimitir de su cargo, porque este se rige por leyes que nada tienen que ver con sus creencias (por muy arraigadas que se tengan y procedan de la época de Pelayo), sino con principios civiles que ordenan el comportamiento de todos y cada uno de los ciudadanos.

La participación de los cargos públicos en actos religiosos de cualquier índole debería ser castigada por ley porque atenta contra el artículo 16.3 de la Constitución. Todas las instituciones públicas son aconfesionales y los cargos que hacen posible su funcionamiento, también. Definirse por una religión concreta es conculcar ese principio constitucional y, por tanto, actuar en contra de las normas que rigen la convivencia civil y civilizada de todos.

Otro ejemplo que nos sonroja. La Corporación Municipal de Pamplona ha recorrido el día 24 de marzo la distancia que une la Plaza Consistorial y el templo de San Agustín, a través de Mercaderes, Curia y Calderería para participar, en el interior de la Iglesia, en la Función de las Cinco Llagas. Se trata del único acto de la Semana Santa pamplonesa en el que los ediles acuden en Cuerpo de Ciudad. ¿Ha entendido esta corporación el carácter aconfesional de la institución a la que pertenecen? ¿No se da cuenta esta corporación de que como tal corporación no representa la pluralidad confesional existente en la ciudad? ¿No ha reparado todavía en que el Ayuntamiento es una institución del Estado, por tanto, aconfesional y que, en consecuencia, debería establecer las normas pragmáticas y protocolarias que de tal hecho se derivan? El comportamiento del Ayuntamiento, del pamplonica y de los otros de España, al asistir a una procesión religiosa lo único que demuestra es su indolencia constitucional.

¿Qué razones da el Ayuntamiento para acudir a la procesión en Cuerpo de Ciudad, con chistera incluida? El de siempre cuando no se encuentran razones: es una tradición. Basarse en que se trata de una procesión que la corporación municipal de 1600 acordó para dar las gracias a Dios por la erradicación de la peste bubónica que desde el año anterior asolaba la ciudad y diezmaba a su población es una irresponsabilidad. ¿En el siglo XXI es lógico pensar que aquellas desgracias eran producto de los pecados de los hombres y que Dios, por esta razón, se dedicaba, el muy vengativo,  a llenar el cuerpo de los hombres y mujeres de pústulas y bubones? ¿Qué es lo que se quiere celebrar en la procesión de las Cinco Llagas, la grandeza y el poder de Dios? ¿La superioridad de la religión sobre la ciencia y la medicina? ¿El poder de la fe frente a la aspirina, es decir, de la teología frente al Código Civil?

Solamente desde la fe se puede aceptar este tipo de manifestaciones y procesiones. Por eso, sería muy higiénico que la corporación municipal de Pamplona y demás corporaciones, en lugar de haber asistido a la llamada Función de las Cinco Llagas hubiera dedicado ese precioso tiempo procesional a elaborar unos protocolos de funcionamiento que respetasen el principio de aconfesionalidad que marca la constitución en su artículo 16.3. Seguro que sería mucho más provechoso para todos, especialmente para los ediles. Les vendría bien reflexionar en una evidencia de sentido común: en materia religiosa no representan a nadie.

_______________________________

En la gacetilla de mañana hablaremos de DOÑA PILAR PILLADA EN LOS PAPELES DE PANAMÁ.

Anuncios