@ellibelaresc

Los partidos ya han empezado la precampaña electoral y todos con las premisas de la campaña del 20D. Apenas ideas nuevas y sí mucho de lo que ya sabemos.

Esta vez don Mariano ha salido a la calle mucho antes que el 20D, y aparte de patearla con esa sonrisa tan falsa que atesora, se ha servido del palacio de la Moncloa para darnos el pitido de salida del PP con un vídeo insulso, estéticamente nulo, de aprendiz, que nos ofrece  de frente y de perfil un busto mariano hierático y  parlante cuyo mensaje podría resumirse en un simple ´sin mí, el caos´.

También en este tema el PSOE no ha estado a la altura y no ha sabido aprovechar la ´metedura de pata´. Inmediatamente expresó que iba a denunciar el vídeo por haber hecho uso de instituciones públicas para su grabación. Craso error. Si yo fuera el PSOE, lejos de denunciar el vídeo a la Junta Electoral, lo que haría es colgarlo en todas las webs posibles, porque deja en evidencia que en el PP siguen sin haberse enterado de lo que ha pasado en España y que a la gente ya no se la puede convencer con argumentos tan precarios como el de ´vóteme a mí, porque los demás son un desastre´.

¿Esta es la novedad que nos ofrece el PP, que podríamos hacerla extensiva al PSOE? Lo que podíamos esperar de partidos a los que se supone una experiencia más que suficiente es una solidez argumental y una capacidad de sorprender que, sin embargo, brillan por su ausencia. Ni en un lado ni en el otro, seamos serios, y me resulta especialmente chocante que quien está llamado a convencer a los españoles de que él es la mejor opción para ser presidente del Gobierno, recurra a un argumento tan burdo como el empleado en el vídeo.

¿A quién quiere convencer Rajoy? ¿No sabe perfectamente que sus votantes son de noria, insensibles a la mierda que arrastra el PP, que lo van a votar haga lo que haga él y su banda? Sus votantes ya están decididos: esos 7,5 millones de votos que componen el suelo electoral del PP parecen inamovibles. ¿Quiere convencer al votante de Ciudadanos? Me temo que ese, lejos de lo que cree el PP, está tan convencido de su voto el 20 de diciembre que no va a cambiarlo ahora, entre otras cosas porque Ciudadanos no parece ser un peligro para la estabilidad del país, sino más bien todo lo contrario. ¿Al votante de Podemos? A ese lo que conseguirá es convencerle aún más de votar a la formación morada, y no os digo nada después del acuerdo con Garzón para terminar de disolver IU.

El voto del miedo es el argumento de los cobardes, de los que no tienen nada que ofrecer. Ahora lo busca Rajoy, y en 1996 lo buscó el PSOE,  cuando el socialismo se batía en retirada, sin ideas, sin proyecto, acosado por la corrupción, y el PP de Aznar asomaba como lo nuevo, como lo ilusionante.

Muchos de mis lectores se acordarán de este vídeo, por cierto de calidad muy deficiente: https://youtu.be/vFV0qDSPB4o. Los ladridos del dóberman socialista ensordecieron la campaña electoral. Císcar explicaba que, precisamente, ése era el objetivo: ´Durante 10 días no se habló de otra cosa, logramos lo que habíamos planeado, centrar la atención en el vídeo y, a partir de ahí, colocar nuestro mensaje´.  Que no coló porque la gente estaba ya hasta el gorro. Comentan que Álvarez-Cascos reveló en aquel momento que el PP sintió alivio cuando vio aquel perro furioso por primera vez: ´Ese vídeo sólo puede hacerlo alguien que se sabe derrotado. Es el último cartucho que quema quien no tiene nada que hacer. Estos señores saben que han perdido’. Y así fue. Espero que ahora cunda el ejemplo. El recurso al miedo  está muy visto y ya no vende, supongo. Lo que quieren los ciudadanos es sentir que los partidos han entendido el mensaje de que hay que cambiar las cosas.

En la gacetilla de mañana hablaremos de 26J.

 

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