@ellibelaresc

¡Qué cinismo se gasta este don Mariano! Este presidente en funciones estaría ilegalizado en cualquier país democrático. El personaje es un amoral y un mentiroso compulsivo. Rajoy sueña con una televisión pública independiente como la británica y financiada por el Estado que no sea objeto de disputas entre nadie. Esperpento a la vista. El sueño nos lo dio a conocer hace unos días en Radio Nacional de España como perita en dulce para el 26J.

Este indecente presidente en funciones se olvida de que en época electoral no es válido todo. Por eso habrá que recordarle que han hecho él y su partido con la televisión de todos los españoles. Cinco meses después de ganar las elecciones que le llevaron al gobierno en 2011 cambió la ley para poder elegir al presidente de RTVE, un cargo ejecutivo, sin consenso. A partir de ese momento una mayoría simple del parlamento, en lugar de dos tercios, elegiría al presidente de RTVE, lo que de facto supone que lo nombra el gobierno de turno.

Quiere una TVE como la BBC  y se ha negado  a firmar el documento de los Consejos de Informativos de RTVE por el que se comprometen precisamente a respetar la independencia de RTVE, la pluralidad informativa y la recuperación del sistema de elección por consenso para desgubernamentalizar la radiotelevisión pública. La manipulación en TVE es sistemática. Se atropellan las garantías informativas y se falta a la independencia profesional y el pluralismo político.

Alguien debería recordarle a Rajoy el prestigio de TVE en la etapa anterior a su mandato y cómo bajo su autoridad ha caído la audiencia a sus cotas históricas más bajas. Y cómo a los pocos meses de formar gobierno fueron despedidos de RTVE o arrinconados la mayoría de los profesionales que habían encabezado esos éxitos de la corporación pública.

El presidente del Gobierno en funciones se mira en el espejo y ve a David Cameron con su televisión molona. Lo que vemos el resto es a un hombre aburrido, de intelecto viejo y léxico desgastado que ha conseguido hacer, con 6.000 empleados y 1.000 millones de euros, una televisión igual de aburrida, vieja y desgastada. La sociedad que la financia ya no la enchufa para las cosas importantes. Ni elecciones, ni debates, ni política. Rajoy dice que imagina documentales de calidad, telediarios con pulso, programas de investigación, pero cuando se despierta no admite preguntas y limita las entrevistas y los debates. Si quería una RTVE pública independiente ha tenido mucho tiempo para hacerla, ¡y tanto que la ha hecho! Maduro tiene su televisión, y Rajoy, la suya, pero con una salvedad: Maduro asesora a Rajoy cómo manipular una televisión, cómo sacarle todo el jugo a la ley mordaza, a la emigración; cómo ser eficaz y creíble en el encarcelamiento de los titiriteros, en el uso de las fuerzas públicas para desestabilizar a contrarios políticos y los cambios de jueces e investigadores para dilatar los juicios.

Espero como agua de mayo, que el PP no vuelva a gobernar este País nunca más. Que TVE vuelva a ser la que era, antes de la burda manipulación de Rajoy y sus secuaces. Mariano tendrá que saber que en la BBC se hace información; en TVE, propaganda, y que su afirmación en RNE ha sido una impostura.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de DÍA DE REFLEXIÓN.

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