@ellibelaresc
El veleta de Rivera anda ahora presumiendo de que ya en su papel de bisagra está forzando a Rajoy y su mafia a cambiar los sillones en favor de esa regeneración tan necesaria que predican. Ya estamos comprobando en los últimos días el tipo mentiroso que también es Rivera, tiene buen profesor. Se ha pasado meses dogmatizando que la regeneración pedía que el presidente del Congreso fuera un político distinto del que iba a tener el Gobierno. Y ya vemos que a la primera de cambio esto no ha sido así. Para justificar ese cambio de criterio sobre la presidencia, Ciudadanos ha filtrado (y en el PP no lo niegan) que Rajoy pretendía poner en el cargo a Jorge Fernández Díaz o a María Dolores de Cospedal, y que ha sido Rivera quien le exigió otro nombre que representara ´mejor´ la ´regeneración´. No era difícil. Tratándose de un ministro del Interior grabado en su despacho mientras conspiraba para forzar y filtrar pruebas contra adversarios políticos y de una secretaria general del PP que pasará a la historia de la corrupción política por su explicación del ´despido en diferido´ de Luis Bárcenas, cualquier ser humano sin antecedentes penales era sin duda ´mejor´ opción.
¿Representa Ana Pastor la regeneración política que Ciudadanos defiende como condición indispensable para facilitar un nuevo gobierno del PP? Es cierto que Pastor no ha sido salpicada por ninguno de los mil quinientos escándalos de corrupción que sacuden al PP, pero respecto a la capacidad, competencia, sensibilidad o sinceridad política de Ana Pastor bastará con repasar su actuación como responsable de Fomento en el accidente ferroviario de Angrois (Santiago) y escuchar a los familiares de las víctimas.
Ciudadanos ha proclamado que dirá no a Rajoy en la primera votación y se abstendrá en la segunda para facilitar la gobernabilidad sin entrar en el Gobierno. Anunciar a la vez un primer no y una segunda abstención deja clara la dosis de puro simbolismo o postureo que contiene, puesto que, si uno ve razones para un no o para abstenerse, tendrá las mismas el 3 de agosto que dos días después (salvo ofertas de sillones o de otras especies por medio).
Lo lamentable del protagonismo de Ciudadanos está en que, de momento, no hay alternativa. Por eso tres días después de advertir que no acudiría a la investidura si no cuenta con apoyos suficientes, Rajoy se ha declarado dispuesto ´a gobernar con sólo 137 diputados´. Aunque lo parezcan, una cosa y la otra no son incompatibles. Rajoy está decidido a seguir en el poder (y a ejercer un gobierno débil) ya sea moviendo al ‘sí’ a Ciudadanos o con la abstención de socialistas y nacionalistas. En esto la derecha (ya lo demostró Aznar) no conoce líneas rojas, aunque permanentemente se las marque a los demás. Mientras PSOE y Podemos se perciban mutuamente como el gran adversario a batir y no acepten colaborar entre ellos ni sumar puntualmente a terceros, las fuerzas conservadoras, pragmáticas y nacionalistas, mantendrán el poder. La regeneración puede esperar. La regeneración no vive en los políticos-ciudadanos, ya que son políticos antes que ciudadanos, con sueldos, pensiones, dietas alimenticias, para transporte, para vivienda, coches oficiales, etc., ajenas a los ciudadanos ¿Qué van a regenerar?
Yo quiero agradecer desde aquí a la izquierda y a la pseudoizquierda españolas que hagan posibles otros cuatro años de oscuridad, penas y desmanes como los que se avecinan si no se ponen de acuerdo. Ha sido repugnante volver a comprobar de que pasta están hechos los políticos (sálvese quien pueda), capaces de vender a sus propias madres para seguir pegados al poder. El día de la constitución del Congreso fue un día nefasto para los que creemos en la democracia, en la justicia y en la tan cacareada regeneración. De nuevo gracias por matar tantas ilusiones.
Decepción y tristeza por la incapacidad de la izquierda que se pierde en chorradas (con perdón) mientras la derecha, aunque se vista de independentista vasca o catalana, negocia sus casillas que suelen ir con la cartera y no con las ideas. Decepcionante un PSOE que pactó con un Rivera cuya palabra ya se ha visto el valor que tiene. Sirve a quien le mandan servir sus ´padrinos´ que son de la misma familia que los del PP. Los mismos huevos en cestas distintas. Decepción con los nacionalistas cuyo soberanismo inquebrantable parecía no tener vuelta atrás. Pero resulta que sí tiene vuelta atrás, y precio.
En la gacetilla de mañana hablaremos de EL PP SÍ TRASPASA LA LÍNEA ROJA.

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