@ellibelaresc

Mira tú por donde el ministro de Exteriores en funciones dio hace unos días en el clavo cuando  le preguntaron qué opinaba de la intención de Rivera de pedirle al rey que convenciera a Sánchez para que se abstenga ante Rajoy. Margallo fue tajante: ´La Constitución prohíbe que el rey borbonee´.

¿Qué se entiende por borbonear? La palabra no está en el DRAE, pero es mucha la gente que la conoce o la percibe como la capacidad que tuvieron ciertos monarcas españoles de hacer y deshacer Gobiernos. Esta actividad monárquica viene  de antiguo, aunque su uso se generalizó con el reinado de un pícaro llamado Alfonso XIII y la concentración de todo el poder en sus manos.  Sus herederos, el fracasado rey Juan III, y el ahora emérito Juan Carlos I, se vieron en numerosas ocasiones acusados de llevar el borboneo  en sus genes.

El término es feliz, porque permite hacer chacota sobre el poder, algo que siempre ayuda a sobrellevar la dureza de la vida cotidiana de los mediocres mortales. Lo que pasa es que los resultados de su uso excesivo han resultado algunas veces ser trágicos en la historia española, y eso le quita gracia al asunto.  Pongamos los casos del Annual, con Alfonso XIII, la actitud del padre del emérito con el franquismo y el borboneo de Juan Carlos I que llevó a España a colocarse cerca del abismo en un par de ocasiones.

La amarga experiencia del borboneo hizo que los redactores de la Constitución de 1978 tomaran algunas precauciones importantes para preservar la democracia de posibles actitudes indeseables por parte del rey. La más importante es la de que el rey sólo puede tomar decisiones de carácter político cuando estén refrendadas por el presidente del gobierno, los ministros implicados, o la presidencia del Congreso de los diputados. Es evidente que esta precaución elimina muchas incertidumbres y protege del posible borboneo. Pero sigue habiendo una anomalía descomunal en la declaración del rey como persona inviolable y no sujeta a responsabilidad. La declaración de que todos los españoles son iguales ante la ley y esta prerrogativa chocan de manera escandalosa.

En términos generales, digamos que el borboneo se refiere a la intervención directa en política, aunque sea —¿queda otra vía en una monarquía parlamentaria?— mediante la manipulación y el engaño. Juan de Borbón recogía la acepción de ´manipular a las gentes, de engatusarlas, de engañarlas, de utilizarlas en provecho propio, astuta, aviesamente´. Juan de Borbón intentó borbonear a Franco, cuyo entusiasmo por el protocolo monárquico le impedía dejar de ser su protagonista, lo que obligó a los aspirantes a la sucesión a hacerse agradables a los ojos del Señor y de la Señora. El Borbón emérito mantuvo un perfil bajo mientras duró el complejo de falta de legitimidad de la monarquía, pero con la victoria del PP esa discreción se rompió y hubo algún intento de borbonear a Aznar, malogrado por la arrogancia de éste, siempre dispuesto a dejar claro quién mandaba. Con los socialistas su posición fue más confortable. ¿Y ahora con Rajoy qué hace el ciudadano Felipe? Lo tienen controlado, si bien Rivera es partidario de que borbonee. No creo que lo consiga, no por falta de ganas sino porque no le van a dejar.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de ¡OLE, TORERO!

 

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