@ellibelaresc

Él es bastante torpe, pero hay que reconocer que los asesores que tiene son de un perfil excelente. De esos que siempre están a favor de colaborar con la justicia, cosa que hace años no es el caso de Rajoy y sus compinches, empeñados, como están, en alargarlo todo para que prescriba. Pero esta vez la finura de los asesores ha sido magistral, de forma que con su posicionamiento en las consultas del jefe del estado Mariano se ha permitido torear al ciudadano Felipe y hacer malabares con la Constitución, esa arma arrojadiza que siempre tienen en boca los llamados partidos constitucionalistas como el suyo. Rajoy acepta el encargo del rey para intentar formar Gobierno sin comprometerse a ir a la investidura si las negociaciones con los partidos no le van bien. Una pirueta de dudoso encaje constitucional y un movimiento (astuto) que desprecia ´el papel del monarca´ con el que tanto se hinchaba el pecho el PP en otras ocasiones.

La Carta Magna en su artículo 99 dice  que quien acepte el encargo del rey pata formar Gobierno ´expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara´. Fiel a su estilo, Mariano Rajoy ha aceptado el encargo de intentar formar Gobierno, pero no ha aclarado si se presentaría al debate de investidura en caso de no lograr los apoyos necesarios. ´No vamos a adelantar acontecimientos´, ha comentado de forma ambigua, si bien la Carta Magna no contempla la posibilidad de que el candidato no se presente a la sesión de investidura.

Y evidentemente, no adelanta acontecimientos. Rajoy no ha querido dar un calendario: ´En un plazo razonable de tiempo informaré del resultado de las negociaciones y en consecuencia si estoy en condiciones o no de formar Gobierno. Desde mañana mismo reanudaré las negociaciones con el fin de evitar unas nuevas elecciones y conseguir cuanto antes un Gobierno. Haré todo lo que esté en mi mano, pero no depende solo de mí´, sino de que el resto de fuerzas políticas tengan sentido de Estado (como yo) y ´estén a la altura´ (también como yo).

El juego está claro: admite el encargo pero no. Tiene que someterse a la votación del Congreso para medir las fuerzas y con un plazo que fuerce que se agilicen las negociaciones, pero no pone plazos porque  si no hay plazos y no hay votación, no hay presión para negociar y sin presión no hay cesiones. Rajoy juega a su juego preferido: ganar tiempo y alargar el horizonte. Rajoy sale de su reunión con el ciudadano Felipe sin plazo fijado y sin asegurar que habrá votación.

Si otro hubiera tomado esta postura tronaría el cielo con voces PePeras indignadas denunciando una falta de respeto a las instituciones, un descaro sin justificación, un desafío a la Constitución. No es el caso porque a estas alturas habrá que aceptar que Rajoy está por encima de todos los raseros. Mariano, de momento, no quiere ir a la investidura, primero porque no tiene apoyos, y segundo porque sabe la que le espera si sube a la tribuna. Pero también espera con su actitud visibilizar que no tiene apoyos y con ello poner toda la presión sobre PSOE y Ciudadanos, desgastarlos, hacer que la situación sea insostenible y entonces, sí, rendidos sus posibles aliados, presentarse a la votación de investidura con, al menos, el sí de Ciudadanos y la abstención del PSOE. Y si esto no es posible es tanta la obsesión que tiene por gobernar que está dispuesto a afrontar un Gobierno en minoría solo con el apoyo del PP siempre y cuando las otras fuerzas no bloqueen cuestiones básicas como los presupuestos. Va listo.

Rajoy, sabes que lo tienes muy crudo por eso mi consejo es que  seas fuerte y te vayas; ni se te ocurra ir a la investidura. Te lo pido por salud democrática. Nadie te soporta, salvo tus palmeros.

La última: leo en un titular que Felipe VI da ejemplo a los directivos de TVE: no irá a Río de Janeiro y verá los JJOO ´por la tele´. ¿Alguien se lo cree? ¿No estará el dichoso mosquito por medio? Otros medios dicen que sí irá. Entonces ¿en qué queda el ejemplo?

En la gacetilla de mañana hablaremos de LOS ORDENADORES DEL PP.

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