@ellibelarersc

Las elecciones fueron el 26J y desde el nefasto día en que conocimos la victoria de Rajoy y de su mafia hasta hoy ha pasado un mes y días. ¿Qué han hecho los políticos durante este tiempo, especialmente Rajoy que es quien ha ganado y que, por lógica, debe intentar la formación de un Gobierno? ¿Quién aconseja a Rajoy para que esté actuando como un tahúr? ¿Qué ha hecho durante todo este tiempo para intentar alcanzar un acuerdo amplio como para garantizarse gobernar en minoría?

Rajoy, que es un nefasto comediante, está haciendo pésimo teatro y exasperando hasta el infinito a unos y a otros. Era mucha la gente que esperaba de Mariano una posición clara y convencida cuando el jueves 26 de julio anunciaba a los medios que aceptaba el encargo del ciudadano Felipe para someterse a la investidura. Mucha gente se alivió momentáneamente con el titular, que inmediatamente emborronó Rajoy cuando a renglón seguido condicionaba el ir a la sesión de investidura al hecho de obtener los votos necesarios para sacarla adelante. De nuevo la táctica del miedo que le está dando excelentes resultados y la cuestión que ya hemos planteado en una gacetilla anterior de si don Mariano puede negarse a una sesión de investidura. La respuesta es no, y aparece una nueva pregunta: ¿por qué actúa así?

¡Ya está bien! Rajoy ni nadie del PP deben presidir el nuevo Gobierno, sería lo peor que podría pasarnos. Se han cumplido demasiados años desde que Mariano ha ocupado la Moncloa y ya tenemos bastante. No solo han incumplido sus promesas electorales, sino que con sus políticas han perjudicado la salud y el bienestar general. Más impuestos, reforma laboral, pago, copago y repago sanitario, congelación de pensiones, recortes en gastos sociales, eliminación de servicios públicos, rebaja de salarios a funcionarios, corrupción, más paro, peor calidad en el empleo y menos derechos. El gobierno ha repartido dolor entre la ciudadanía más necesitada, defendiendo los intereses de las grandes fortunas y a la banca, despreciando a quienes solo poseen el trabajo para sobrevivir, si lo tienen.

Nada se puede esperar de Rajoy ni del PP. Un Rajoy, presidente del PP, deslegitimado para el ejercicio del gobierno por la multiplicidad de causas penales abiertas contra sus miembros y la propia organización por supuestas prácticas corruptas. Si se les permitiera seguir en el Gobierno mantendría su política reaccionaria, regresiva, antisocial y corrupta; es su condición. Y eso es lo que persigue el sujeto en funciones con su sí pero no. Quiere mandar como sea, y en la búsqueda de este objetivo no le tiembla la mano para implicar a quien le convenga. A los políticos y al ciudadano Felipe. Quiere tensar la cuerda hasta el extremo que obligue a Felipe a borbonear, que él en este caso sí le dejará porque le conviene a España. Pero no creo que el ciudadano caiga en la trampa que le tiende Mariano, y que consiste en no asumir ningún coste a cambio de que lo asuma Felipe. Rajoy sabe que no podía volver a decir que no, porque hacerlo implicaba un coste político de incalculables consecuencias, y ha optado por el camino de en medio: aceptar, pero condicionando la aceptación a que en el momento de ir a la sesión de investidura tenga los votos necesarios para sacarla adelante. Nadie entiende, insisto, que alguien tan formalista como Rajoy haya jugado esa carta marcada, y además con tanta antelación, a no ser que la explicación la busquemos en un intento a la desesperada de poner la pelota en el tejado de Sánchez y Rivera: o hacen algo para que salga investido, o tenemos un lío de narices en un momento extraordinariamente complicado para España. Siempre el miedo por delante.

Rajoy ha mantenido su sempiterna estrategia de esperar a que la manzana caiga de su lado. Y es posible que vuelva a darle resultado, pero no deja de ser juego sucio, que a él le encanta.

En la gacetilla de mañana hablaremos de IMPRESCINDIBLE UN PACTO DE IZQUIERDAS.

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