@ellibelaresc

Es incomprensible e inaceptable la postura que PSOE y Podemos tienen primero, ante el electorado, y segundo ante la posibilidad de sentar en el banquillo, o si queda más fino: en la cuneta, a Mariano Rajoy y todo su mundo o submundo de corrupción general, no solo monetaria. Es una barbaridad que por un te dije o no me entendiste las tensiones entre PSOE y Podemos faciliten que Rajoy consiga otra vez la presidencia del Gobierno. No se lo voy a perdonar, ni a olvidar, a ninguno de los dos.

¿Es que no entienden que la única vía para regenerar este país, aparcar las viejas prácticas, llevar ante la Justicia a los responsables de tantos desaguisados y enchironarlos si procede, devolver la educación y la sanidad , por lo menos, donde estaban antes de la apisonadora partidista y eclesial del PP y devolver la dignidad a tantos excluidos socialmente es que se pongan de acuerdo y construyan un gobierno de progreso que, de momento, acometa todos los cambios estructurales que necesita el país y dejen aparcadas las rencillas personalistas? ¿Tan difícil e imposible es?  A veces me pregunto si el PSOE y Podemos no habrán dilapidado la posibilidad de formar un Gobierno de izquierda solo para que el PP tenga que apechugar con su propia herencia. Una herencia lamentable desde el punto de vista económico y social, que incluye los niveles de deuda pública, paro y desigualdad más elevados de la reciente historia de España.  Con más Mariano Rajoy y lo suyos ya sabemos lo que nos espera: recortes al Estado del bienestar, subidas indiscriminadas de los impuestos con más potencial recaudatorio, eliminación de derechos laborales que costó años conquistar… Todo ello adobado con nuevos ataques a la libertad, mediante leyes represivas que impidan luchar contra las decisiones que se toman en el Parlamento o en los despachos ministeriales.

Por eso quiero creer que un Gobierno de izquierdas desarrollaría otras estrategias para afrontar la herencia de Rajoy, aunque he de reconocer que no las tengo todas conmigo. Con los antecedentes de que presume el PP, no tendría nada de particular que la izquierda hubiera preferido  ´que gobiernen ellos´, lo cual ayudaría a entender –siendo muy benevolentes– las trabas que se ha puesto a sí misma para tomar el relevo del PP. Pero me temo que la explicación es mucho más sencilla y sólo tiene que ver con la incapacidad de unos y otros para anteponer las esperanzas de cambio de millones de ciudadanos a sus desavenencias partidistas o personales. Tras el 20-D y –con más dificultad– desde el 26-J, PSOE, Podemos e IU han tenido la oportunidad de intentar, al menos, que los sacrificios futuros no recaigan sobre los de siempre, y hasta ahora la han desaprovechado. Las derechas, sin embargo, no parecen dispuestas a desaprovechar la suya. Ni la derecha de siempre, ni la camuflada. Ellos tienen claras sus prioridades. Por eso van ganando.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿POR QUÉ NO SE VA MARIANO?

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