@ellibelaresc

La buena compañía, se titula la antología de la obra de Luis García Montero que acaba de aparecer en la editorial Renacimiento. El libro está lleno de tesoros, y tiene una definición magnífica de la intransigencia, ese arte que practica cierta ´sórdida gente triste, / gente esquiva que nunca ha salido de sí. / No recorren el mundo, no se pierden, / no han sentido en su piel la luz de una frontera / que nos salva del dulce cuchillo de lo nuestro (…) ´.

Gente que no sabe acordar nada porque no quiere alianzas sino servidumbres; porque no defiende derechos sino privilegios. Gente con la que nadie quiere mezclarse, ni que lo relacionen. Y es todo por su culpa. Si están tan solos es porque no le han tendido la mano a nadie. Si están tan solos es porque se lo han ganado a pulso. Y porque tienen que comprender que la única manera de desbloquear la puerta será cederles el paso a otros, no prohibírselo. La única forma de hacernos creer que van a cambiar es cambiándose por otros. ¿Os suena la referencia? Nuestros políticos son incapaces de dialogar, rezuman intransigencia por los cuatro costados. Su política empieza por ellos mismos y si gobiernan es porque en lo personal se sienten bien.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NI UN CÉNTIMO.

 

Anuncios