@ellibelaresc

  1. El reloj ya está en marcha. Tic, tac, tic, tac… Rajoy ha salido de su zona de confort y ha puesto día al debate de una investidura que se presume fallida… O no, que diría el presidente de los populares. De momento, las condiciones impuestas por Rivera y sobre las que no se discutió en un Comité Ejecutivo del PP convocado el miércoles a tal fin fueron aceptadas el jueves por el mismo Rajoy, tras un colosal ejercicio de cinismo con el que tomó el pelo a propios y a extraños.
  2. Ninguno de los cuatro líderes de los partidos mayoritarios debería comerse el turrón de las próximas elecciones, que han demostrado sobrada incapacidad para la imaginación, para el arrojo que la situación política requiere, para hacer posible la realidad de un país que apostó por acabar con el bipartidismo pero que ahora parece abocado a repetirlo, a no librarse nunca de él. Seguimos como hace un año, o peor. Sin perspectiva de solución política y constatando que aquí no hay chicha, no hay imaginación, no hay solvencia política, no hay nada. Se les ve el miedo y la mediocridad; temen algo de lo que se les llena la boca, el diálogo. Todo se puede hablar, cualquier acuerdo es posible, el invento de las líneas rojas es una frivolidad si lo que a uno le preocupa de verdad es el bien común.
  3. Mariano Rajoy está dispuesto a luchar hasta el final para que no se repitan las elecciones. Así lo dijo este miércoles. No quiere perder más el tiempo y urge a la formación del Gobierno. Pretende que la política española recupere su madurez. ¡Bien! Pero hasta aquí llegaron las aguas. Por cierto, casi todas corruptas. Él puede hacer mucho más. Puede y debe renunciar a repetir como candidato a la presidencia del Ejecutivo. Que se convenza de una vez por todas. O se retira, o la situación seguirá bloqueada. Rajoy puede y debe renunciar a repetir como candidato a la presidencia del Ejecutivo. O se retira, o la situación seguirá bloqueada.
  4. Los medios de comunicación, privados y públicos, salvo encomiables excepciones, se han convertido en España en otra herramienta más de la derecha para controlar y mediatizar la información que, a modo de propaganda, y junto a los numerosos medios propiedad de los obispos, expanden el pensamiento único al servicio de los ámbitos ultraconservadores y neocon. Estamos ya habituados a escuchar en esos debates políticos verdaderas blasfemias antidemocráticas que sueltan esos indecentes voceros a sueldo de la derecha, cuyo discurso yerto y repetitivo parece provenir de esa maquinaria totalitaria y de inspiración fascista que en el franquismo llamaban Movimiento Nacional. Discurso ideado para generar en los sectores sociales carentes de criticismo corrientes de opinión afines a sus intereses.
  5. Los españoles no somos informados con objetividad de las noticias propias por los medios controlados por el Estado. De tal manera que se nos escapan noticias importantes que son ignoradas, a modo de control sectario, por los encargados de elegir qué se nos cuenta y qué no. Fútbol, toros, misas, como en el franquismo, son habituales en los medios públicos, mientras que se nos esconden datos, de manera descarada, de una realidad que nos engulle y de la que no se nos hace partícipes. ¿Nos cuentan el enorme incremento de suicidios en España desde que llegaron los neoliberales al poder? ¿Nos cuentan que la Iglesia católica está registrando a su nombre, desde 1998, muchos miles de bienes públicos? ¿Nos cuentan que España se ha convertido en el primer país más corrupto de Europa? ¿Nos hablan de los miles de muertos que han ocasionado los recortes en sanidad del Partido Popular? No. Eso sí, en un telediario público se recomendó a los españoles en paro un método infalible para superar la ansiedad: rezar. Y es que, como sabemos, en realidad el Partido Popular es el brazo político de la Iglesia católica en España, aunque no nos lo cuenten en los telediarios.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿ES ESPAÑA UN ESTADO ACONFESIONAL?

 

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