@ellibelaresc

Ayer tuvo su turno Mariano y hoy la oposición y afines. Se va a votar en primera instancia y espero el no. Pero a la vista de lo que dijo ayer, que ya me lo sabía antes de haberle escuchado, empiezo a ver otras cosas distintas a las que venimos comentando en este blog especializado en Rajoy y su entorno.

Son muchas las voces favorables al PP que intentan cambiar la opinión de muchos españoles y hacerles ver que lo que está ocurriendo en España es un esperpento que ni siquiera pudo haber soñado Valle-Inclán. Yo no lo creo así. No es un esperpento lo que estamos viviendo políticamente hablando. Aquí el único esperpento  lo escenifica Rajoy (observad que no hablamos del PP).

Las urnas nos han dicho dos veces lo mismo: hay ocho millones de españoles que no quieren cambiar las cosas porque les ha ido bien. Se tapan la nariz y votan lo que tienen pero desde luego no están diciendo que la corrupción no importa porque ellos la lavan con su voto. Eso es absurdo. ¿Quién nos dice que esos votantes votan enfebrecidos por el liderazgo ejemplar de Rajoy? Rajoy y sus mariachis. No cabe duda de que votarían igual o con más serenidad de espíritu a cualquier candidato popular sobre el que no pesara ninguna sombra de connivencia, organización, ocultación o negación de la podredumbre. Ese candidato que sin duda existe, en el PP hay mucha gente válida igual que entre sus votantes, pero que no podrá asomar la jeta mientras que Rajoy tenga las riendas. El PP está diseñado -aún más que otros partidos- para que una vez te haces con el mando sea difícil que alguien te tosa. Rajoy y los mediocres de los que se ha rodeado sofocan cualquier atisbo de conciencia crítica en un partido en el que hay personas que no solo creen en la regeneración sino que estarían dispuestos a liderarla. Es lo que hay. Ese no de hoy lo es a Rajoy, a la pesadilla Rajoy, para su partido y para millones de españoles que quieren salir de ese mal sueño  llamado Rajoy.

El no a Rajoy no es por ideología, es por decencia. La respuesta a un régimen autoritario basado en la corrupción, la desigualdad y la injusticia. Lo que no tiene cabida en ningún régimen político libre es la deshonestidad, pervertir las instituciones para seguir siendo un zombi en La Moncloa.

Supongamos que consigue ser investido. Tendrá que ser con las condiciones de C´s y en este sentido el calvario de Rajoy va a ser de órdago, acostumbrado como ha estado a hacer lo que le ha dado la gana. Con unos apoyos cogidos con alfileres es dudoso que aguante mucho tiempo.  Y hay más. Es posible, como es su costumbre, que haya mentido en las negociaciones previas a la investidura, de ser así, que lo será, no seo que sea sostenible su presidencia, y si, por casualidad, el PSOE aceptara ponerle unas condiciones para la abstención, tendría que reconocer esa ignominia y abjurar de sus propias obras. Nada mejor para demostrar que está muerto y que su legado no existe. No, Rajoy no es, como piensa, imprescindible. Que este país puede vivir sin Mariano Rajoy nos lo recuerda a cada instante hasta José María Aznar.

De todas formas la cámara le tiene que dejar claro al PP que Rajoy es el problema, por ser el jefe y el consentidor, pero también los órganos del partido, por permitirle la corrupción, el desastre en la gestión; por dejar un país arruinado, por señoritos distantes, por eliminar pruebas delictivas, por separar más a las clases sociales, por firmar una ley humillante para los trabajadores, otra llamada mordaza para amordazar a la sociedad civil; por no haber sido capaces de generar puestos de trabajo, por amiguismo.  Por cobrar y no trabajar, por no haber pegado ni chapa con la disculpa de estar en funciones, y  porque no haya una sola persona dentro de ese partido que plante cara al presidente más soberbio, ególatra (¡y ya es decir!) e irresponsable que ha soportado el país.

El PP es un fiel reflejo de buena parte de la sociedad española, por eso le vota tanta gente, la corrupción no es solo Bárcenas, es  encontrar trabajo por enchufe, es trato de favor por ser amigo o familia,  es hablar de la mala situación laboral de las mujeres mientras tienes una limpiadora sin papeles en casa, es pagar en negro para pagar menos, es defender lo público mientras tus hijos están en un colegio privado, es cabrearse por tener que pagar impuestos,  es dejar la calle llena de mierdas de perro porque lo recogerá el ayuntamiento, etc., etc. Así  es la  España mayoritaria.

No, Rajoy no debe ser presidente.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NO.

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