@ellibelaresc

  1. Rajoy ha presumido en la investidura de que la conflictividad laboral es ahora la más baja desde 1995, los despidos resueltos por los jueces se sitúan en niveles precrisis y los salarios no se han devaluado. Un escenario idílico que ha dejado ´boquiabiertos´ a los sindicatos.
  2. Parece que no hubiera forma de mantener el suspense otra vez hasta diciembre, pero nunca hay que subestimar a Mariano, un hombre que ha salido indemne de petroleros naufragados, tesorerías podridas, amistades peligrosas, tramas corruptas, ministros del más allá, ministras de verdura y sastres de Panamá. Mariano está biológicamente capacitado para sobrevivir no solo a la tercera investidura e incluso a la segunda legislatura, sino a la cuarta glaciación y a la Tercera Guerra Mundial. Llevamos décadas subestimándolo y ahí está, más quieto que un reloj parado y dando la hora exacta cada tres meses.
  3. La investidura ha resultado fallida. Calma, porque a partir de ahora pueden pasar muchas cosas. Se supone que ya mañana se abrirán las negociaciones entre los distintos grupos. Es de esperar que en esta ocasión nadie pierda el tiempo en tacticismos idiotas y que todos tengan ya bastante claro cuál es su posición y su margen de negociación. El mínimo es un plan de choque contra la violencia machista, una reforma constitucional para encontrar un nuevo encaje territorial que solucione los problemas actuales, un programa inmediato contra la pobreza, la subida del salario mínimo hasta cifras decentes, la recuperación de los derechos laborales arrebatados por las sucesivas reformas, la persecución efectiva de la corrupción y la derogación de la ley mordaza y de la Lomce.
  4. Gallos y gallinas no deben acostarse con el zorro y Rajoy acabó por transformarse al final de su carrera política en un destructor insaciable que traga todo y también a quien se le acerca. Rajoy, ese aparente hombre sensato, abarca todos los matices de la violencia, desde destruir pruebas a martillazos hasta los engaños y las zorrerías sistemáticas. De la mentira y el descaro hizo sus armas habituales, no es extraño que colocase a Pastor, vecina, amiga y compañera de veraneos, al frente del parlamento para seguir con sus triquiñuelas estos meses.
  5. Rajoy sabe que la oposición considera que no es la persona adecuada para regenerar la vida política. Y aun así, se limita una y otra vez a anunciar medidas para combatir a los corruptos; medidas que envía al limbo en cuanto pone un pie fuera del hemiciclo. Rajoy cree que ya lo dijo todo cuando admitió haberse equivocado nombrando tesorero a Bárcenas. No termina de ver lo que fuera de su círculo todos ven: que él siempre estuvo ahí. El error del PP es pensar que, como les siguen votando, el estigma no es para tanto. Que no hay blanqueamiento más eficaz que una noche electoral botando en el balcón, mientras hipnotizan al respetable a golpe de himno latino.
  6. También el Borbón está implicado en este sainete de investidura. Empeñado en perpetuar su fama de incorrupto, incólume, inane y otros montones de ‘in’ le encarga al presidente de un partido político imputado por una metástasis de corrupciones que se adueñe del futuro de la patria. La mujer del César no solo debe ser honrada, sino parecerlo, aconseja un sabio y algo machista dicho. Y yo creo que en eso ha reparado poco nuestro espigado y preparadísimo rey: encargar la formación de gobierno al líder de una banda de delincuentes no estará bien visto en algunos pueblos de la futura España.
  7. El grueso del discurso de Rajoy en la sesión de investidura se ha basado en dos pilares, a partes iguales: lo guapo que es él y lo feos que son los demás. La segunda opción es la enésima recreación del discurso del miedo, y que ya se ha visto venir desde el segundo minuto de su discurso –posible récord olímpico-, cuando ya ha criticado a Pedro Sánchez. Además de alertar contra una alternativa ´aventura de radicalismos´ y el riesgo de que ´las cosas se puedan torcer ahora que los españoles han empezado a ver un horizonte de esperanza´.
  8. La novedad del día de la segunda votación fallida de investidura ha sido la declaración de Felipe González: El expresidente afirma que Rajoy carece de credibilidad incluso ante su propio electorado y recuerda que ´el partido más votado presenta al candidato más vetado”. Rajoy debe irse.

Buenísima la intervención del  señor Rufián, por Esquerra Republicana. Brillante su referencia a la República y a la imposición de los Borbones  (El único voto que recibió el Rey Juan Carlos fue el de Francisco Franco´).

En la gacetilla de mañana hablaremos de NAZI, LADRÓN Y FASCISTA.

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