@ellibelaresc

Teníamos todo preparado para comentar la decisión de don Mariano de nombrar a dedo a  Soria para el cargo de director ejecutivo del Banco Mundial cuando, sin sorprendernos porque estamos en funciones, en precampañas electorales de autonómicas y a la vuelta de la esquina de unas terceras elecciones generales, nos llega la dimisión del exministro a propuesta del ejecutivo. Nos da lo mismo a propuesta mentirosa de quien, por eso queremos opinar a posteriori sobre el tema.

El escándalo propiciado por el indecente Rajoy ha sido mayúsculo, porque ¿cómo iba a presidir el Banco Mundial un tipo que siendo ministro ha tenido cuentas opacas en paraísos fiscales y, aún peor, ha mentido a toda la ciudadanía durante semanas al respecto hasta que las pruebas publicadas por prensa hicieron la situación insostenible? Soria es, sencillamente, un impresentable, como su amigo Mariano Rajoy, que debería comenzar a revisar su círculo de amistades.

¡Qué traicionera es la política!, sobre todo esa que se hacer y ejerce con artimañas y clientelismo. Ayer la mayoría de los dirigentes del PP (Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, Luis de Guindos, Rafael Catalá, José Manuel García Margallo, Íñigo Méndez de Vigo y Rafael Hernando) veían algo normal que Soria fuera el candidato a dedo para el Banco Mundial. Defendieron públicamente el dedazo con sucias mentiras de concursos públicos e ilegalidades. Y cuando escribimos esta gacetilla la versión ha cambiado y los mismos ´opinadores´  positivos de antes creen que es muy oportuno que Soria se haya retirado de su carrera al Banco Mundial. Han llegado a decir que ´la decisión le honra´, y yo no entiendo por qué  pues ¿cómo le va a honrar la decisión si él mismo ha indicado que renuncia por presiones del Gobierno y no porque él así lo desee? Rajoy no ha tenido más remedio que sacrificar a Soria para frenar su desgaste que parece imparable dentro y fuera de su partido.

Quede claro, una vez más, que José Manuel Soria no renuncia. Más bien le fuerzan a renunciar. Es la cabeza que cae para salvar a quienes más han mentido en esta ocasión: Luis de Guindos y Mariano Rajoy. Fue el ministro de Economía (e.f.) quien defendió que nombrar a cualquier otro ´habría sido ilegal´. Fue el propio presidente del Gobierno (e.f.) quien aseguró que había ganado ´su plaza en un concurso público´. Eso no sucedió. Ninguno de los dos decía la verdad y es la evidencia de estas mentiras lo que ha provocado que el exministro de los Papeles de Panamá pierda este chollo en el Banco Mundial. Quede claro una vez más  también que Luis de Guindos fue quien maniobró para fabricar este retiro dorado para Soria, pero no actuó solo. Dudo de que el ministro pudiese hacerlo sin el visto bueno del mentiroso de siempre, del presidente en funciones Mariano Rajoy Brey. Soria renuncia pero ni De Guindos ni Rajoy asumirán ninguna responsabilidad. ¿La exigirán sus votantes en las urnas? Permitidme dudar.

Rajoy no tiene remedio, sigue siendo adicto a las mentiras, a los amaños y a ocultarnos datos a los ciudadanos tratándonos de imbéciles. El caso, independientemente de cómo se ha solucionado,  es vergonzoso y escandaloso. Pero a Rajoy le da igual todo esto porque considera más importante dejar claro ante los propios que él siempre estará dispuesto a premiar con cargos suculentos a quienes le tributen obediencia y eventuales sacrificios. El rajoyismo que se ha consolidado como sistema de poder es la del clientelismo político sin reparar en costes. Por eso hay que sustituirle al frente del Gobierno.

Roma, en el caso del PP, sí paga a los traidores. Da igual lo que hayas hecho: el PP de Rajoy nunca deja a un hombre atrás. Si eres de los nuestros, siempre habrá algo para ti, siempre que estés calladito y te mantengas leal. Lo hubo para Luis Bárcenas, que mantuvo hasta el despacho después de dimitir en diferido. Lo hubo para Rodrigo Rato, colocado en Bankia a pesar de su fiasco previo en el FMI. Lo hubo para Wert, beneficiado en París de una curiosa política de reagrupación familiar. La hubo con Ana Mato en la Universidad Europa o Federico Trillo o Gustavo de Arístegui como embajadores, y la hay ahora para Soria y lo habrá mañana para el ministro Jorge Fernández, probable embajador en el Vaticano si Rajoy persevera y consigue ser investido, si es que algún día no le queda más remedio que dimitir. Son una banda. Y actúan como tal.

En la gacetilla de mañana hablaremos de SANTA TERESA DE CALCUTA.

Anuncios