@ellibelaresc

No me puedo quejar: Rajoy y el arzobispo de Valencia (no me olvido del de Alcalá, Getafe, San Sebastián y Córdoba) son una mina inagotable para los objetivos temáticos de este blog. En el caso del cardenal tendremos que aceptar es un ´showman´. En cada homilía, en cada uno de sus discursos desde el púlpito, nos deja tal cantidad de titulares y de temas para artículos de opinión, que hasta he pensado que deberíamos agradecerle su gran capacidad de histrionismo, su ímpetu por hacerse notar y  su interés por lanzar proclamas homófobas y antifeministas. En esta ocasión le ha tocado el turno a la religión en las aulas. En una de sus homilías recientes ha expuesto la maquiavélica teoría de que nuestra sociedad y por ende el sistema educativo ´están apartando a los niños de Jesús´ y utilizó para aderezar su discurso el pasaje bíblico en el que están apartando a los niños de Jesús y este pide a sus  discípulos: ´Dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis´. Y la verdad es que yo a muchos curas, y visto lo que se ve, no les acercaba un niño ni en fotografía.

Según Cañizares las familias cada vez deciden apartar más a los niños de Jesucristo, es decir, de la educación católica. Y se equivoca de pies a cabeza. Señor cardenal, las familias no apartan a sus hijos de la doctrina de Cristo, sino de las doctrinas que promulga esa iglesia a la que usted representa, una institución que mantiene en los puestos de poder a gente como usted que es paradigma de ese sector de la iglesia neofascista que hace de la doctrina cristiana un compendio de odio y de culto al pensamiento único, una iglesia que nos retrotrae al nacionalcatolicismo más rancio, más propio de la época en la que el dictador entraba bajo palio en las iglesias o cuando los alumnos cantaban el Cara el Sol en las escuelas. ¡Ah!.. ¡Qué tiempos aquellos! ¿Verdad eminencia? Hace unas semanas le gritaron ¡ fascista! en una misa. ¿El ´perroflauta´ se hubiera atrevido con Franco? Ahora quieren quitar la Religión de la escuela. ¡Qué disparate! Si Franco levantara la cabeza iba a acabar de golpe con todo el caos, el libertinaje y el neocomunismo de morado que pulula por este país.

Lo esperable en una homilía es que el predicador hable de fe y de doctrina cristiana. No es el caso del obispo. Detrás de sus palabras, uniendo religión y educación, está el miedo que esta caverna eclesiástica y ultraconservadora tiene a los vientos de cambio, a que esas nuevas voces (aunque no son tan nuevas, ya que son las voces de la izquierda de siempre que el sistema logró acallar o domesticar), que han abogado siempre por una educación pública laica, le jodamos el invento, ese invento que se sacaron de la manga, cual truco de magia, en la Constitución de 1978 y que se llamó educación concertada.

Allí sentados en la mesa de negociación del 78 la izquierda descafeinada socialista y la derecha católica posfranquista de la UCD, llegaron a acuerdos para que la Iglesia Católica pudiera continuar con sus privilegios en materia de educación. Y aunque como se puede leer en el primer apartado del Artículo 27 de la Constitución: ´todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza´, la creación de los conciertos, por un lado, y la firma del ´Acuerdo entre el estado español y la Santa Sede sobre enseñanza y Asuntos Culturales´, por otro, se convirtieron en los grandes inventos para no molestar a la iglesia católica y dejar intacto su poder e influencia.

Las homilías del cardenal Cañizares dan para mucho. Hasta para tomarse muy en serio de una vez por todas una reforma constitucional que apueste de manera decidida por el laicismo en las escuelas y por extensión en el conjunto del estado. Porque parafraseando a Cristo, que ese sí que decía cosas coherentes y cargadas de amor y concordia y no Cañizares: ´A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César´.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NI UN MINUTO MÁS.

Anuncios