@ellibelaresc

Todos lo hemos visto y sabemos el resultado del primer acto del esperpento representado hoy en la sede del partido socialista. Los llamados críticos van a ganar, pero se lo han oído: golpistas, chivatos, traidores y  casta asquerosa. Gritos y cartelones  muy significativos. ´Felipe, chivato, golpista y burgués´ era uno de los gritos más coreados, junto al famoso ´no es no´ y ´no a los fascistas en las filas socialistas´ , ´Los barones del PSOE son la mafia´. ´Susana, fascista, eres felipista´. La lozana andaluza entró a la sede por el garaje. Mucho cabreo y malas pulgas. La vergüenza era tal que el ingenioso de turno se ha sacado de la manga que los que protestaban no eran auténticos socialistas sino gentes de Izquierda Unida y de Podemos. Siempre hay soluciones para todos los gustos.

Si la calle Ferraz parecía el Callejón del gato de Luces de Bohemia, dentro de la sede se representaba Romance de lobos, de Valle-Inclán no salíamos. ¿Esos prohombres del PSOE han perdido la razón? ¿Cómo puede ofrecerse este espectáculo tan lamentable y vergonzoso, en un momento tan crucial? ¿A quién se le ocurre montar un esperpento de esta dimensión en momentos tan cruciales como el definitivo no Rajoy y consensuar un gobierno de progreso o posicionarse ante unas nuevas elecciones? ¿Es que no queda nada de criterio entre quienes dirigen el PSOE? Uno llega a pensar que la situación es muy grave porque la tensión, creo, no es ideológica sino de ambición de poder, una lucha personal de poder entre Susana Díaz y Pedro Sánchez. Una lucha que lleva abierta, aunque no fuera tan visible, desde el mismo día en que Sánchez  es proclamado secretario general, y se le ocurre -¡oh, gran delito!- decir que sería además candidato a la presidencia del Gobierno.

Lo ocurrido ayer es el resultado de la grave crisis abierta en el PSOE por una parte de sus líderes capitaneados y manejados por Felipe González y jaleados por el PP y su prensa afín, El País, El Mundo, La Razón y el ABC, para defender los intereses de la oligarquía financiera y del régimen bipartidista del 78.

Dimite la mitad del Comité federal para linchar a Sánchez. No quieren entender que el declive se arrastra de tiempo atrás, al menos desde que Zapatero negó la crisis rampante, impuso duros recortes, una reforma laboral nefasta y salió corriendo, cediéndole el poder al PP en 2011. El declive siguió con Rubalcaba, que abandonó la izquierda y Sánchez ha tenido que torear  la herencia recibida y la presión de su partido, de la oligarquía  y de los medios por negarse a facilitar la investidura de Rajoy y -según sus propias palabras- pretender situar al PSOE en una posición de izquierda y de autonomía y contar con las bases. Desde que asumió la secretaría general de un PSOE que ya agonizaba, Sánchez ha estado siempre en campaña, saltando de elección en elección mientras la hemorragia de votos no cesaba.

El instigador  y puntillero de este golpe de estado es el gurú corrupto Felipe González. No sé si se ha llevado dinero o no, pero políticamente es un corrupto en el sentido profundo de decir una cosa y hacer la contraria, incumpliendo reiteradamente programas electorales. ¿No hace lo mismo Rajoy?

Independientemente de la resolución que los socialistas han tomado hoy hay que decir que el daño ya está hecho, que los golpistas han ganado, que el PP tiene más posibilidades de ser investido, se arruina la posibilidad de gobierno de cambio y el PSOE quedará   muy mermado en el caso de nuevas elecciones. Y lo peor: lo que más les dolerá a los militantes socialistas es que toda esta guerra civil sea para que siga Rajoy y el PP en el poder y para que Susana Díaz sea la nueva lideresa, la principal causante junto con Felipe González del desconcierto en el partido y de que Sánchez haya deambulado como un zombi político desde hace meses.

No entiendo cómo una mujer tan contradictoria puede ser lideresa de un partido como el PSOE. La sultana andaluza se ha convertido en la Rivera del PSOE, cambiando su discurso a conveniencia con tal de consumar su traición a Sánchez, al que ella misma contribuyó decisivamente a llevar a la cima para, después, empujarlo al precipicio. Reclama la cabeza de Sánchez por los fracasos de las elecciones gallegas y vascas, como si el secretario general del PSOE fuera el responsable de que la ciudadanía confíe cada vez menos en los socialistas en ambas autonomías. Siguiendo ese razonamiento de Díaz, su victoria en Andalucía debería ser mérito de Sánchez y no suyo, como presume, ¿no es así? Pues no. Esta presidenta es de tal vileza que su discurso sigue el hilo argumental de que los fracasos son siempre culpa de otro y las victorias cosa suya.

Y cuando termino de escribir esta gacetilla me llega la noticia de que el sector crítico liderado por Susana Díaz se sale con la suya. Pedro Sánchez pierde la votación (133 votos frente a 105) para un congreso urgente y presenta su dimisión. Estaremos al tanto de la que se nos viene encima.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LOS ENGAÑOS Y OTRAS COSAS DE FELIPE.

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