@ellibelaresc

Dicen las crónicas de la Corte que Rajoy, vista la desastrosa coyuntura del PSOE,  está buscando motivos para unas nuevas elecciones. Me lo creo, porque este sibilino registrador es de los que no juega limpio, a pesar de esa estudiada torpeza infantil con que proclama sus sugerencias políticas, esas que le dicta Jorge Moragas y Pedro Arriola, por cierto marido de la ínclita Celia Villalobos. Me lo creo todo, si bien la certeza que tengo es que el candidato  es fiel a su estilo, aunque sea moderadamente impostado, y de cara al futuro más inmediato tiene la estrategia de siempre, y en eso, como en casi nada, nos sorprende: aguantar y resistir, procurando que las tormentas y los aguaceros caigan encima de los demás, mientras él permanece a buen resguardo en la Moncloa. Así ha ocurrido con Soria y con Barberá, por citar los casos más recientes.

¿Quiere Rajoy unas terceras elecciones? ¿Se escribe en los medios que negocia con algún partido? ¿Espera que C´s de nuevo se le rinda a los pies y se olvide del escaldamiento que le hizo en la sesión de investidura?¿Aprovechará la debacle socialista y que ya no tiene a Sánchez?

Es Mariano incapaz de llegar a acuerdos, de dialogar, si no es con la condición de que el que gana es él. Le falta finura, detalles, técnica persuasiva. Es incapaz de halagar si ello interesa para convencer. No cabe en él ver a la oposición no como enemigos a los que hay que machacar sino como adversarios respetables a los que como encantador ´de serpientes´ tiene que atraer y convencer. Le falta talante. Es más: él y su plana mayor son más bien los típicos líderes de partidos de extrema-derecha, que solo intentan arrasar, y no convencer, a sus adversarios. No dialogan, intentan convencer a base de garrotazos, descalificaciones e insultos. Con tales mimbres es difícil tejer buenos cestos y hacer posible acuerdos razonables, aunque sea en mínimos aspectos. Está claro: Mariano es especialista en conseguir bloqueos políticos, esos que le llevarán a lo que persigue, unas nuevas elecciones con las que, aunque le pese, es posible que le salga el tiro por la culata. Aunque esta vez, tal y como esta el PSOE, lo tiene ´a huevos´.

Durante estos últimos meses, se ha dedicado a destruir todos los puentes de diálogo. Su política antisindical, su boicot al Pacto de Toledo, su política de orden público (con la Ley Mordaza y otras muchas cosas), su arrogancia regresiva, recortadora e intrusiva en materias de educación, investigación, salud, bienestar, justicia;  su corrupción, la de su partido, sistémica y etc., revelan fuertes componentes de desconfianza hacia los ciudadanos (¿acaso es miedo o temor?) y de distanciamiento de los parámetros característicos de una sociedad abierta y democrática.

Así pues, visto lo visto el pasado sábado, parece evidente que Rajoy busca unas terceras elecciones. ¿Por qué no lo declara abiertamente? Táctica política, que no estrategia. Rajoy lo que busca es desgastar a los otros partidos, ninguneando a Podemos, maltratando y semiparasitando a Ciudadanos hasta dejarles casi sin espacio político propio y, sobre todo, bombardeando sin cesar y sin clemencia al PSOE hasta que ha conseguido cargarse a Sánchez.

Pero a lo mejor Rajoy tampoco busca unas nuevas elecciones, porque  la situación en que está (e.f) es inmejorable. Se han sacado de la manga que el Gobierno en funciones no tiene por qué dar  cuentas de su proceder al mismo Parlamento que le ha negado sus votos. Es decir, haga o no haga nada, el Gobierno, aunque en funciones, no responde ante nadie. Lo cual significa que el Presidente Rajoy  (e.f.) y los suyos tienen carta blanca para lo que les venga en gana, sin tener que responder ante nadie que no les haya apoyado expresamente. ¡Qué tipo de concepción democrática tendrán en mente algunos! y ¡qué tipo de coherencia lógica! ¿Qué tipo de sorpresas nos tendrán preparadas hasta que se celebren las próximas y sucesivas elecciones?

En la gacetilla de mañana hablaremos de SALÓN ERÓTICO DE BARCELONA.

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