@ellibelaresc

Vi y escuche con deleite el otro día, en el programa El intermedio, la entrevista que El Gran Wyoming le hacía a Josep Borrell. El socialista, con actitud relajada en días tan aciagos para el PSOE, supo estar a la altura, transmitir tranquilidad y decir cosas mucho más serias que las que hemos oído tras el escandaloso Comité Federal. A muy pocos extrañó que dijera que no entendía el golpe de estado perpetrado con Sánchez porque la crisis de la que se le acusa ya empezó con Rubalcaba, que lideró la madre de todos los castañazos electorales. O como que el motín contra Sánchez ha debido organizarlo un ´cabo chusquero´ por lo tosco y obsceno que ha sido. O como que PRISA ejerce de juez y parte en las disputas del PSOE porque piensa que ese partido le pertenece, y tal como le han dejado hacer no anda desencaminado.

Borrell sabe de qué habla cuando defiende a Sánchez y su intento de abrir el partido a los militantes, y sabe también qué hicieron con él los felipistas. Los militantes del PSOE eligieron en 1998 a Borrell como su candidato a la presidencia del Gobierno. De inmediato, la ´Vieja Guardia´ desencadenó contra él tal campaña de desgaste y desprestigio que no llegó a presentarse a las elecciones. Los felipistas no podían tolerar que entre la militancia hubiera triunfado alguien que no era de los suyos. Ahora han actuado igual de la mano de Felipe y de  la andaluza.

En la entrevista Borrell no se fue por las ramas, no dejo que le preguntaran cosas superfluas del tipo prensa del corazón (¿Sabes si Sánchez se presentará a unas primarias?). No, él fue al fondo de las cosas. Ha sido uno de los pocos socialistas que lo ha hecho. Se preguntó cómo piensa llegar el PSOE al Gobierno algún día si rechaza visceralmente la posibilidad de alcanzar algún tipo de acuerdo con Podemos. La realidad es la que es, y el PSOE ya no tiene el  monopolio de la izquierda española del que disfrutó durante décadas. Aún más, tras el espectáculo cainita de estos días, es verosímil que Podemos le adelante en las próximas citas electorales. ¿Por qué se empeña el PSOE en satanizar a Podemos, una formación donde, recuerda Borrell, están muchos de sus hijos?

¿Se ha preguntado de veras el PSOE por qué tantos de los 11 millones de votos que cosechó ZP en 2004 y 2008 prefieren ahora alternativas más claramente críticas con el sistema? ¿Se cree que con casticismo españolista y motines chusqueros va a volver a seducir a los jóvenes, los progresistas y las clases populares y medias de las ciudades? Hacer política de izquierdas, o simplemente progresista, opina Borrell, pasa por intentar un acuerdo con Podemos, como quería Pedro Sánchez. Ignorarlo es desconocer qué está pasando en la izquierda en este país.

Borrell también ha formulado una pregunta vetada por el régimen: ¿puede resolverse de modo pacífico y razonable la crisis planteada por los anhelos soberanistas de tantos catalanes y vascos sin hablar y negociar con ellos? De sentido común también este titular: ´No nos hacen falta costureras sino dirigentes responsables´. La sultana parece más la catequista que fue que una socialista contrastada. Imposible entender qué ven los ´barones´ en esta baronesa para que tenga la etiqueta de lideresa.

De sentido común lo que dice, pero mucho me temo que estas declaraciones les producirán a los críticos dolor de cabeza porque pensarán que son las declaraciones de un intelectual que está muy alejado de las bases. Para muchos de estos políticos que se alinean con el poder salir en la foto es esencial porque no tienen una alternativa laboral, profesional o vital fuera de la politiquería partidista, en la que desearían jubilarse. Así que lo importante son los cargos, las comisiones, los estatutos, las listas electorales y, sobre todo, que el jefe o la jefa no tenga la menor duda de que en el Comité Federal he votado exactamente lo que se me decía.

Borrell ha hecho un análisis lúcido, razonado, lleno de sentido común y demostrando que es capaz de pensar, razonar y argumentar sin dar coces como tanto otros. Creo que si el PSOE dijese con claridad y valentía que no va a participar en dar la gobernabilidad al PP por toda la política restrictiva llevada a cabo y que asume pese al coste que ello pudiera acarrearle unas terceras elecciones, el electorado y su militancia premiarían su decisión.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL CHIVATO.

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