@ellibelaresc

El verano es proclive a la prensa del corazón y a la puesta en escena de ´personajes´ relevantes y significativos de nuestra vida social y cultural. Tal es el caso que nos ocupa con la entrevista que su Excelencia don Felipe Juan Froilán de Todos los Santos de Marichalar y Borbón (´Pipe´ para sus amigos), hijo de Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia y de Jaime Rafael Ramos María de Marichalar y Sáenz de Tejada, nieto de los reyes eméritos Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias y Sofía Margarita Victoria Federica de Grecia y Dinamarca, ha concedido al programa ´Espejo público´  y en el que ha pronunciado sus primeras palabras ante unas cámaras televisivas. La entrevista se hizo a primeros de septiembre, pero ahora, en octubre, sigue de actualidad porque las reveladoras declaraciones de Froilán nos han dejado una serie de titulares de tal interés informativo que han desplazado otras noticias de la actualidad nacional e internacional, como la investidura de Rajoy, la dimisión de Soria, ´las sandeces de Trump´, el ensayo nuclear de Corea del Norte, los incendios en España o el pase de Rita al grupo mixto del Senado.

La noticia del verano ya pasado ha sido que Froilán (le gusta más que le llamen Felipe o Pipe) defiende en el programa Espejo Público, dirigido por Susana Griso, la tauromaquia y se ha mostrado muy crítico con la oleada de comentarios despectivos sobre la muerte de Víctor Barrio. ´Cuando leo los ataques a la familia de Víctor Barrio me da pena. Ante todo es el respeto ante un ser humano y el respeto a la cultura española que ha estado siempre en pie y, no sé, me da pena […]. Espero que haya un entendimiento entre los taurinos y los antitaurinos, que todos lleguen a un acuerdo y se sigan respetando las fiestas nacionales que siempre han estado en pie. Yo siempre apoyaré las fiestas nacionales. Mi afición a los toros viene desde pequeño, de la familia. Mi familia siempre ha sido muy taurina y muy de apoyar la cultura española, la tradición y las fiestas nacionales´.

Al ver a una persona que, con los presupuestos del Estado, que pagamos todos los españoles (¡bueno, los españoles que pagamos!), se le ha educado, mientras ha querido, en excelentes colegios privados, ha cursado estudios internado en el Reino Unido, y últimamente en un internado militar en los Estados Unidos, hace tan transcendentales y profundas declaraciones no se puede dejar de admirar y agradecer lo bien empleados que han estado los recursos dedicados a su educación.

Hasta ahora, muchos españoles  considerábamos que la tauromaquia era una práctica salvaje cada vez más rechazada y repudiada. Y va y resulta que no, que es la cultura española que defiende la familia real y que debemos asumir. Froilán no debe saber quién es Lope de Vega, que escribía: ´No falta razón que esta fiesta bruta solo ha quedado en España, y no hay nación que consienta una cosa tan bárbara e inhumana si no es España´. O Blasco Ibáñez, que con inteligente ironía, decía: ´Los hijos de los que asistían con religioso y concentrado entusiasmo al achicharramiento de herejes y judaizantes se dedicaron a presenciar con ruidosa algazara la lucha del hombre con el toro, en la que solo de tarde en tarde llega la muerte para el lidiador. ¿No es esto un progreso?´, y añadía: ´La única bestia en la plaza es la gente´. La tortura pública y atroz de animales inocentes (y además rumiantes, los más miedosos, huidizos y pacíficos de todos) es una salvajada injustificable, y como tal es tenida por la inmensa mayoría de la gente.

Hasta ahora, muchos entendíamos que la cultura de un pueblo es múltiple y diversa; que la cultura es la forma de vida material, social e ideológica de los pueblos, las sociedades y los grupos humanos; que comprende su lengua, su hermosa literatura, su música y su danza, su teatro, su pintura y arquitectura, sus amplias gastronomías, su rico patrimonio y su identidad. Jamás creíamos que en la cultura estuviesen incluidas las salvajadas y el cruel maltrato de los animales por puro espectáculo, por muy ´de luces´ que se vistan sus ´matarifes´. Pero veo que estábamos equivocados, la luz nos ha venido de las luminosas declaraciones de ´Pipe´. Su auténtica definición de lo español nos tienta  a abandonar nuestra fidelidad a la República y abrazar con fervor y entusiasmo los ideales monárquicos. Y como justa recompensa, proponemos que en todos los cosos taurinos de España se reserve el ´tendido cero´ a todos los Borbones que apoyan la tauromaquia y la disfrutan.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NO ES LA FIESTA DE TODOS.

Anuncios