@ellibelaresc
En el infame Comité Federal del PSOE celebrado entre cuchillos largos, sin focos, sin luces y retorciendo las normas internas hasta el ridículo, se quebraron la legalidad, los reglamentos y se pisoteó a las bases. Aquellos acuerdos son nulos de pleno derecho, ni siquiera formaban parte del Orden del Día, condición imprescindible para su legitimidad. Se nombra una gestora con funciones para las que carecen de competencias, que deja de ser Gestora para ser Ejecutora. Estos aprendices de gestoría son meros peones en un tablero donde la Reina se protege tras las paredes del Palacio de San Telmo y el Rey vive su particular retiro en yates fondeados y visitas conspiradoras a Moncloa. Se declaran salvadores de España al más puro estilo franquista y nos toman por rehenes a 45 millones de hastiados españoles.

Los amotinados trasladan al infinito la convocatoria de un Congreso Extraordinario -su única función con cobertura legal- al tiempo que, retorciendo a límites miserables el discurso, envían al cajón de la ética al ´no es no´ mientras que de la chistera sin palomas, asoman buitres pestilentes, sedientos del ´abstenerse no es apoyar´. Si lamentable es la actuación del dócil Javier Fernández, más inverosímil resulta su deslealtad al abuelo asesinado y a un padre represaliado. Va repartiendo entrevistas memorizadas, cual si de Guindos se tratara, anatemizando a los podemitas al más puro estilo zarzuelero de doña Susana y don Felipe.

El siguiente movimiento del motín acaba de ser anunciado desde Zarzuela: el ciudadano Felipe, en funciones de rey, llamará a consulta a los portavoces parlamentarios los días 24 y 25 de este mes. Se cierra así el círculo que dará cobertura a un nuevo/viejo gobierno presidido por Mariano Rajoy Brey, prototipo de la corrupción galopante de un partido, el Popular, juzgado en el caso Gürtel y al mando de un país ensangrentado en la pobreza, desnortado y amonestado por el Consejo de Europa ante la ausencia de avance alguno para garantizar la independencia judicial.

Los enemigos de Sánchez han actuado como si estuvieran en los años 80. No parecen haberse dado cuenta de que ahora hay un competidor real a la izquierda del PSOE que puede superarle en votos en cualquier momento. No han reparado en que una conspiración de las élites del partido resulta profundamente antipática y puede provocar un nuevo abandono de militantes y votantes. No han querido hacerse cargo del problema grave que tiene el PSOE en el electorado más joven, el que representa el futuro, y que con toda seguridad estará espantado tras contemplar cómo se resuelven los conflictos en el partido socialista.

Da la impresión de que los enemigos de Sánchez han actuado en contra de las preferencias del electorado progresista. Solo así se entiende que no hayan querido medir sus fuerzas en la militancia, y no les ha importado montar un espectáculo lamentable, del que el PSOE tardará años en recuperarse, para deshacerse de un secretario general elegido por la militancia. Sabiéndose en una posición minoritaria, ni siquiera se han atrevido a hablar claro. Lo van a pagar. La caída va a ser durísima.
En la gacetilla de mañana hablaremos de UNA CUCHILLADA EN EL CORAZÓN.

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