@ellibelaresc

Todos hemos podido comprobar en los últimos años del gobierno de Rajoy el percal intelectual del que presume. La fina ironía de la que presume y la facilidad filosófica que tiene para resumirnos en breves sentencias que rondan la sandez toda una visión de la vida y de la política nacional. Escuchadas de una en una, estas frases tendrían un pase soportable en el marco de la ironía; pero repetidas todas juntas se hacen insufribles; marcan el perfil de la profundidad intelectual del presidente en funciones que, sin papeles para leer (a veces no sabe leer ni lo que él escribe: ´no entiendo mi letra´) se despacha con tales perogrulladas. Como muestra, he aquí un ramillete de sandeces que le definen:

“Porque después del año 14 viene el año 15”; “España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”; “Dije que bajaría los impuestos y los he subido”; “Valencia siempre fue Valencia”; “Las decisiones se toman en el momento de tomarse”; “A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, y eso es también una decisión”; “Lo más importante que podemos hacer por vosotros es lo que vosotros podéis hacer por vosotros”; “Nadie puede decir que el gobierno no ha gobernado y que el presidente no ha presidido”; “La cerámica de Talavera no es cosa menor, dicho de otra manera: es cosa mayor”; “No es lo mismo que gobierne uno que gobierne otro, no es lo mismo. Dicho de otra forma: es muy distinto, muy diferente”; “La EPA de mañana será la que conoceremos mañana”; “Lo serio es ser serio”; “Es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde”; “Exportar es positivo porque vendes lo que has producido”; “Somos sentimientos y tenemos seres humanos”; “Todo lo que se ha publicado es falso, salvo alguna cosa, que es lo que se ha publicado”; “Tenemos que fabricar máquinas que nos permitan seguir fabricando máquinas porque lo que no va a hacer nunca la máquina es fabricar máquinas”; “It’s very difficult todo esto”; “Me gustan sus gentes, su carácter abierto, su laboriosidad. Son emprendedores, hacen cosas”; “Esto no es como el agua que cae del cielo sin que se sepa exactamente por qué”; “Me gustan los catalanes porque hacen cosas”; “Una cosa es ser solidario, y otra es serlo a cambio de nada”; “Va a subir el IVA de los chuches”; “No podemos gastar más de lo que tenemos, porque entonces lo tenemos que pedir prestado”; “Quiero transmitir a la gente un mensaje de esperanza: ETA es una gran nación”; “Lo que nosotros hemos hecho, cosa que ustedes no han hecho, es engañar a la gente”; “La gente siempre aporta. Aquello de Robinson Crusoe tiene que ser durísimo”.

Además de ese plasma que le define como el político de la cobardía y de esas entrevistas que le organizan a conveniencia para explayarse en mentiras, con perlitas como las anteriores, ¡qué felices se sienten los trabajadores del humor imitador: ´¡este tío es una mina!´, claman. En vista de la facilidad que tiene Rajoy para el ingenio es más que evidente que sus consejeros lo prefieran en estado de plasma.
Y cuando se pone más serio dice cosas como las que siguen mucho más peligrosas: ´los españoles no quieren el gobierno alternativo de perdedores, con esos extremistas de izquierda y con gente que quiere destruir España´. ´La propuesta de gobierno que está dispuesto a liderar el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez va contra la lógica y el sentido común´; y tras admitir que aun cuando la aritmética lo permitiera, ´no lo admiten ni la razón ni la voluntad de los españoles. Y contra la voluntad de los españoles no se puede construir el futuro de este país´.

Ante estas declaraciones hay que recordarle al presidente recién investido, pues parece olvidadizo y en permanente contradicción, que lo que no admite ni la razón ni la voluntad de los españoles, y que contra la voluntad de los españoles no se puede construir el futuro de este país, es que si a él le han votado 8 millones de españoles, más de 14 millones no lo queremos. Y que contra 14 millones de voluntades, por mucho que él se empeñe, no se puede construir el futuro de este país. Y esto sí que es antidemocrático. Hay que recordarle también que el diálogo y los acuerdos no transitan cuando el que debe iniciarlos se encierra en la Moncloa o se esconde en un plasma; recordarle que el diálogo es una opción idónea y necesaria para practicar y vivir la democracia.

En la gacetilla de mañana hablaremos de MÁSTER EN CIENCIAS DEL MATRIMONIO Y FAMILIA.

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