@ellibelaresc

Como mis lectores ya saben uno de los temas de este blog es la religión católica, que analizamos y desmenuzamos de acuerdo con nuestro punto de vista, que puede o no gustar. Por eso en la gacetilla de hoy os voy a informar, si es que no lo sabéis ya, de la sede de esta religión y de su funcionamiento, la Ciudad del Vaticano.

Es el estado independiente más pequeño del mundo, con apenas 44 hectáreas de terreno –menos de la mitad del parque del Retiro de Madrid– pero su poderío convierte a la Ciudad del Vaticano en uno de los países más influyentes de la Tierra. Es la única monarquía absoluta del mundo cuyo líder es elegido por sufragio. Su ´rey´ es el Papa y lo votan los cardenales de menos de 80 años. Se financia por contribuciones de católicos de todo el mundo (óbolo de san Pedro), el turismo y la venta de publicaciones. Sus servicios financieros –el Banco Vaticano– están siendo vigilados por sospecha de corrupción. No tiene mar, pero disfruta del mar. La comunidad internacional le permite la navegación marítima con buques propios. Algo similar sucede con la aviación. En el Vaticano existen farmacias, servicio de correos, supermercado y hasta una pequeña, y casi desconocida, línea férrea. Los habitantes del Estado vaticano no pagan impuestos directos.

El Jefe de Estado es el Papa, que tiene plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Durante el período de sede vacante (muerte o renuncia papal), dichos poderes son ejercidos por el colegio de cardenales. El Papa se apoya en su número dos o secretario de Estado (una suerte de primer ministro o canciller), en la actualidad es el italiano Pietro Parolin.

Las leyes las dicta el Papa o, en su nombre, la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano, la cual promulga también los reglamentos generales. Tanto las disposiciones como los reglamentos se publican en el Boletín Oficial de la Santa Sede (similar a nuestro BOE). El poder judicial cuenta con los siguientes órganos: un Juez único, un Tribunal, una Corte de apelación y una Corte de casación, que ejercen sus respectivas tareas en nombre del Sumo Pontífice. Las diversas competencias están reguladas por los Códigos de procedimiento civil y penal propios, que tienen tipificados sus propios delitos y penas. Tiene 130 policías que constituyen el Cuerpo de Gendarmería, un Cuerpo de Bomberos y una Guardia Suiza cuya misión es la protección personal del Papa.

La población del Estado comprende aproximadamente 800 personas, de las cuales más de 450 son ciudadanos de pleno derecho, es decir, tienen la nacionalidad vaticana. Sin embargo, la mitad de estos ciudadanos residen fuera del Estado en otros países, como personal diplomático (los nuncios), delegados pontificios o personal diplomático de la Santa Sede. El resto de las personas que viven allí están autorizadas a residir, temporal o permanentemente, pero sin derecho de ciudadanía.  Por ejemplo, trabajadores de jardines, de los comercios o sacerdotes que están estudiando y residen en Santa Marta.

El Vaticano también cuenta con servicios financieros a nivel global a través del Instituto para las Obras de Religión (Banco Vaticano), actualmente inmerso en una profunda revisión para poder salir de  la lista negra de países en riesgo de corrupción.

Todo el territorio del Estado de la Ciudad del Vaticano está protegido por la Convención de La Haya del 14 de mayo de 1954 sobre la tutela de los bienes culturales en caso de conflicto armado. En 1984, la ciudad fue declarada patrimonio cultural y natural por la Unesco, de modo que todo el Estado está reconocido como ´patrimonio moral, artístico y cultural, digno de ser respetado y protegido como un tesoro para toda la humanidad´.

En la gacetilla de mañana hablaremos de DEJEMOS DE SER PATRIOTAS PARA SER HUMANOS.

 

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