@ellibelaresc

meme-francoNo corren buenos tiempos para los artistas digitales que, con más o menos acierto, ilustran a diario la actualidad sociopolítica del país a través del humor y la parodia. Hablamos de los creadores de memes, esos simpáticos, ácidos e irónicos montajes protagonizados por algunos de los personajes públicos más relevantes y acompañados o no de una frase o palabra en la que se parodia lo que han dicho o hecho simulando lo que en realidad podría haber sido. Un tipo de humor que, como suele ocurrir, no hace gracia a todo el mundo. De hecho, son muchos los personajes públicos que se quejan a menudo por sentirse vejados, humillados o atacados por estas imágenes virales. Y ahora parece que sus protestas y lamentos han sido escuchadas.

Los memes molestan, sobre todo a la clase política. La solución que los políticos adoptan para evitarlos es la de siempre: prohibirlos. Así ocurre en Rusia (también en la Turquía de Erdogán), cuyo gobierno prohíbe los memes de personajes famosos por mofarse del honor, la dignidad y el trabajo de las figuras públicas. Aquellos que se sientan injuriados pueden reclamar y el contenido será  retirado de la red. Se acabó el reírse a costa de Putin. Al menos sus compatriotas.

La idea rusa le ha venido como anillo al dedo a nuestro Rajoy y su séquito de mojigatos, estrechos y carentes de humor y voluntad de aceptar críticas que la mayoría de veces aciertan. Por eso, y para intentar suprimir los memes, el PP ha presentado en el Congreso una proposición no de ley para conseguir que los ‘memes’ sean delito. No quieren que publiquemos imágenes retocadas de Rajoy haciendo el gilipollas. Dice así el texto: ´[La] proliferación del uso de las tecnologías de la información, y su enorme influencia actual, han incrementado las lesiones a los derechos recogidos en la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo. Un ejemplo de ello es la frecuente vulneración del derecho a la intimidad personal y a la propia imagen que se articula con la subida de imágenes por terceros sin el consentimiento de sus titulares´.

Una amenaza más para la libertad de expresión con que tanto nos está amordazando el señor Rajoy y su gobierno pasado y presente. Una actividad más de riesgo que tendremos que añadir a los límites de nuestra libertad. El PP, tan sensible cuando se ataca a sus cargos,  entiende que, a menudo, en las redes sociales se vulnera el derecho al honor de cargos públicos con imágenes que incluyen insultos o amenazas, y quiere cambiar una ley que tiene más de 80 años porque en ella, ante hechos probados, se faculta al juez para que interprete los articulados. En este caso, los jueces normalmente se decantan por dar prevalencia al derecho a la libertad de expresión, el derecho a la caricatura, en los casos que tienen que ver con cargos públicos o personajes públicos. El PP pretende un articulado que condene sin más al infractor y que el juez no tenga opciones de interpretar. Vamos, mordaza también para los jueces. Ante el desaguisado tenemos todavía una ventaja, aunque momentánea: que la propuesta que ha lanzado el PP para modificar la Ley requiere la mayoría absoluta del Congreso para ser aprobada y esta vez el rodillo no le va a funcionar al Partido Popular, ¿o sí?

Sorprende también que esta propuesta de ley la haya hecho el PP nada más conseguir la investidura con la connivencia del PSOE. Es llegar, o no dejar la Moncloa, y volver a las andadas. Ahora el Partido Popular con esta propuesta va más allá de lo imaginable o de lo pragmático. Se suponía que puesto que no tiene rodillo, y para impresionar al socio y a los traidores, pondría en marcha su maquinaria parlamentaria para acabar con el hambre, las desigualdades, los recortes de todo tipo, las subidas del recibo de la luz… Pero no. Ellos a lo suyo. Por eso una de las primeras preocupaciones de los populares tras recuperar el poder tiene que ver con las libertades. Su preocupación son los memes. Y ello con el apoyo del PSOE que está ´mudito´ y tan perplejo por todo lo que le está ocurriendo que no dice ni ´mu´. Pero esperad: ¿y si al PSOE le conviene esta proposición de ley para establecer una sacerdotal vigilancia sobre la redes sociales que tanto le ´están dando´, con crueldad, en estos días y semanas tan aciagos?

Seamos realistas: este nuevo apretón de la ley mordaza sobre la boca del pueblo es prueba fehaciente de que Mariano quiere todo o nuevas elecciones. César o nada, que decía el Borgia.

En la gacetilla de mañana hablaremos de REFLEXIÓN TRAS LA INVESTIDURA.

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