@ellibelaresc

Me he quedado obnubilado y momentáneamente sin palabras cuando leo este correo enviado a sus colegas por la profesora Abad, de la Universidad de Granada:

´El lunes 28 de noviembre tendrá lugar la primera de tres conferencias dentro del ciclo “La experiencia humana de dolor y sufrimiento” que organiza la Cátedra de Teología de la UGR. La pronunciará el profesor Francisco Alarcos, catedrático de Bioética y Moral Fundamental de la Facultad de Teología de Granada, quien abordará el tema desde la fe cristiana. Más adelante otras dos ponencias, en diciembre y enero, lo abordarán desde las perspectivas psicológica y médica respectivamente.

Como secretaria de la Cátedra de Teología y compañera vuestra os animo a que asistáis al menos a esta primera conferencia, y, en general, a que participéis en las actividades de la Cátedra. En mi opinión, los tiempos actuales son un verdadero desafío para los creyentes, muy lejos de épocas como las de nuestros padres, en las que para muchos poder comer en condiciones no era tarea fácil, el Estado era confesional y lo fácil era declararse creyentes. Gracias al esfuerzo de las generaciones anteriores, las condiciones han cambiado y hoy no conviene serlo, mucho menos confesarse practicantes los que lo seamos y hacerlo desde los ámbitos académico y científico. Pero es ahora cuando nosotros, profesores universitarios en una universidad pública, enormemente privilegiados, debemos ser agradecidos y compartir con otros la presencia de Dios en nuestras vidas, con la seguridad de que haciendo esto nos ponemos en sus manos para que podamos descubrir y ayudar a los más jóvenes, alumnos e hijos, a descubrir el sentido de sus vidas, y ayudamos a que profesores de otros niveles académicos se contagien de nuestro atrevimiento y puedan hacer lo mismo´.

Sí, mis lectores. Lo que habéis leído es cierto. ¡En una Universidad pública! ¿Universidad confesional en un Estado democrático? ¿No son incompatibles? ¡Y más que veremos!

Desde UNI Laica-Granada consideran ´intolerables en una universidad pública´ las actividades de la Cátedra de Teología, que además está ´dirigida y absolutamente controlada por la Compañía de Jesús de la Iglesia católica´, y piden a la rectora de la UGR, Pilar Aranda, la clausura de la Cátedra, recordándole que de no atender su exigencia ´la UGR seguiría asumiendo una confesionalidad incompatible con el Estado democrático y con el respeto a los universitarios y a toda la ciudadanía que debe regir el funcionamiento de la Universidad de Granada y de toda universidad pública´.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA MONARQUÍA PERDERÍA EL REFERÉNDUM.

Anuncios