@ellibelaresc

…y Felipe no lo fue con el discurso con que días pasados abría la XII Legislatura.

Mucha prensa de papel  y alguna digital han clamado al cielo criticando que ciertos diputados no se levantaran de los sillones del hemiciclo para mostrar cortesía o no aplaudieran al rey, y no han querido resaltar que más importante fue que Felipe traspasara en su discurso la línea de la neutralidad que debe mostrar la Corona. A veces nos perdemos en los gestos, que son importantes porque constituyen un modo de protesta, pero gestos al fin y al cabo, y caemos en la trampa que nos tienden quienes aprovechan esa maniobra de distracción para realizar por detrás su tejemanejes. No caigamos en la trampa.

Felipe, en este acto solemne,  hizo un discurso de índole claramente política. No solo por alabar la ´responsabilidad´ y la ´generosidad´ del PSOE, cuando traicionó la confianza de sus votantes al echar por el retrete sus principios y promesas electorales, sino también por felicitar al presidente del gobierno por haber obtenido la confianza de la cámara mediante un chantaje democrático: o me votáis o vamos a otras elecciones. Vosotros veréis.

Su discurso no quedó ahí  sino que reclamó cohesión social y regeneración, lo que en boca de un Borbón y teniendo en cuenta la cantidad de familiares y allegados, incluido papá Juan Carlos, que están salpicados por escándalos de corrupción, resulta de una desfachatez absolutamente indigesta. Bastaría, para regenerar un poco este país, que tanto el rey como su esposa  dejaran de calificar como ´mierda´ a los medios de comunicación que informan sobre López Madrid, su compi-yogui, y que los últimos ochenta años fueran juzgados en los tribunales. Eso sería un primer paso para la regeneración y la cohesión social, obra que terminaría por completarse sometiendo a votación su corona, terminando con su inviolabilidad jurídica y sometiendo su trabajo al escrutinio de la ciudadanía, incluyendo la posibilidad de reprobación y/o expulsión.

En una evidente apología del disparate también ha recalcado ´que la crisis de gobernabilidad se ha resuelto finalmente con diálogo, con responsabilidad y también con generosidad´. Y como postre, le deseó a Mariano ´muchos éxitos en el ejercicio de sus responsabilidades´, tal vez una alusión velada a la destreza con que envía SMS de ayuda a conocidos delincuentes de su partido, habilidad que, tal y como se presenta la legislatura, parece que le va a hacer falta.

En efecto, en el mismo momento en que el Borbón tocaba la campana de la nueva legislatura, dos flamantes hechos delictivos del PP eran del dominio público. El primero de ellos, que el espionaje colombiano al ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, fue obra de las cloacas internas del PP, y que dicho espionaje nos costó 300.000 euros a los ciudadanos. El segundo, que Gabriel Amat, alcalde de Roquetas de Mar, líder del PP en Almería y presidente de la Diputación en la misma provincia, había estado otorgando durante quince años licencias urbanísticas a una empresa en la que el propio Gabriel Amat figuraba como accionista. ´España no puede negarse a sí misma´, ha dicho con solemnidad el monarca y ahí está el PP para corroborarlo.

En la gacetilla de mañana hablaremos de POLITIZACIÓN DE LA MENTIRA.

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