@ellibelaresc

Sí, me voy a mojar. Sí, estoy de acuerdo con la postura tomada por Podemos de no participar en el homenaje orquestado por el PP en el Congreso ante la muerte de Rita Barberá, por entender que la negativa no es a la persona muerta sino a la senadora aforada e involucrada en trepidante corrupción. De seguir así el próximo 20-N el PP nos va a pedir otro minuto de silencio por Franco y su dictadura.

Murió Rita y en menos de cuatro horas Rajoy y todos sus corifeos, presidenta del Congreso incluida, se movilizaron para intentar disminuir al máximo los datos colaterales que pudieran deducirse del óbito. Que pueden ser muchos. ´Nos van a echar la culpa a nosotros´, debió de decirle alguien a Rajoy en la temprana mañana del miércoles 23 de noviembre, nada más saber del fallecimiento de la exalcaldesa, porque  sabía que muchos en su partido y en su entorno, y no digamos en Valencia, no le habían perdonado que echara a Rita del PP y que cediera por su propio interés en algo en lo que no debía haber cedido nunca, según los principios que rigen en ese mundo. Y que encima alardeara de ello durante semanas. Sobre la marcha se les ocurrió lo del minuto de silencio, que C´s aceptó complacido y PSOE , que no está para machadas, tragó sin más y sin contradecir al PP, no sea que este se cabreara y convocara elecciones.

El sacrilegio cometido por los de Pablo Iglesias les vino como anillo al dedo para lanzar y desviar culpabilidades. Podemos se convirtió en pecador, maleducado, irresponsable, sin sentimientos, lo que son: ´radicales´. Y en un santiamén le dieron la vuelta al tema. Pensaron: ¿ese silencio absoluto de la cámara no era una señal de que no hay para tanto con el asunto de la corrupción? Cierto. Porque quien se atreviera a denunciar  la presunta corrupción de la difunta corría el riesgo de que le acusaran de haber matado a Rita Barberá o quién sabe a quién más.

Pienso que los de Podemos hicieron lo correcto. Los honores se ganan y disfrutan en vida. No había nada que homenajear ni rememorar. Alguien dijo que esta actitud de Podemos era perversa y que les iba a restar votos . Yo creo que no. Si la decencia no gana votos en este país, tendremos que hacer un ejercicio colectivo de reflexión. Los principios son importantes. La senadora estaba bajo grave sospecha, no merecía ese reconocimiento institucional, si querían que se lo montara el PP por su cuenta, pero claro, ya no era una de los suyos. Siempre el PP utiliza a los muertos para sus intereses políticos. Llevan años haciéndolo con las víctimas del terrorismo y ahora lo están haciendo con la primero venerada y después repudiada.

Y la cosa sigue.  En el Congreso se pide para la finada un minuto de silencio, y en la calle, que fue suya, ´más de 5000 vecinos y el PP piden una avenida o plaza importante para Barberá´, se puede leer en el periódico Levante. Al alcalde Joan Ribó le parece ´bien´ y pide que se siga el proceso administrativo. Y mientras me identifico con esta frase de Monedero: ¡Qué largo se me está haciendo el franquismo!´ Siempre se les pusieron a las calles nombres de criminales o de grandes delincuentes, cierto que nunca el de un José María, el Tempranillo, sino los de los que mataron y robaron a lo grande. Pero lo peor del caso no es que me estén llegando los rugidos de apoyo de ciertas ‘damas’ y ‘caballeros’, sino también los de personas de estatus sencillo, incluidos muchos que viven precariamente. Rita era Rita, a pesar de su imputación, que para el responsable religioso de la ciudad no tenía efecto alguno. Cañizares ya declaró a la entrada del funeral que presidió en la catedral de Valencia que ´la condena pública´ a la que había sido sometida Rita  ´no había sido justa´. Pero fue durante el responso cuando la ceremonia se calentó. Comparó la  persecución  a Barberá con la que sufrió Jesucristo, para luego advertir que ´no podemos seguir así, que la humanidad debe estar por encima de todo y que la campaña mediática de los últimos meses contra Rita no estaba precisamente en esa dirección. (…)´. ¿Recordáis que Cañizares haya levantado alguna vez la voz por alguna de las víctimas del expolio, por tantos casos de corrupción? Imposible, esta gente sabe qué hace, y lo sabe desde hace dos mil años. Por eso le va tan bien a la empresa y a los que viven a su sombra. Tanto es así, que también se podría decir: ¡Qué largo se me está haciendo el nacionalcatolicismo!

Cuántos hipócritas y rastreros populares  han llorado lágrimas de cocodrilo, mientras destilan por sus comisuras babas lenitivas fruto del consuelo que les supone saber que esta mujer, a la que es posible que canonicen, ha dejado de ser un peligro. ´¡Ojalá le diera también un infarto a Bárcenas!´, habrá pensado más de uno.  A muchos populares les supondrá un alivio que Rita se haya llevado a la tumba todo lo que calló por no tirar de la manta. No obstante, queda por saber si Rita dejó alguna prueba incriminatoria que la familia de la difunta —palmariamente beligerante contra el PP por el trato dispensado a la exalcaldesa— podría utilizar para preservar su memoria con la dignidad que ellos quisieran que se la recordara. Al tiempo.

En la gacetilla de mañana hablaremos de FELIPE Y LOS MILITARES.

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