@ellibelaresc

Hace ya unas fechas en las que, inesperadamente, murió Rita. Hemos escrito unas gacetillas hablando del caso y posicionándonos. Pero el suceso es tan flagrante que nos lleva a tratar más asuntos de la finada.

En la muerte de Rita y sus consecuencias para el PP ha desempeñado un papel estelar Rafael Hernando. Impresentable depredador político que  siempre busca culpables que justifiquen los desafueros de su partido. En esta ocasión en lugar de aceptar que es él y su PP el responsable de lo sucedido arremete sin ningún reparo contra los periodistas, que son hienas, y tuiteros responsabilizándolos del acoso y caza de la senadora aforada y, por supuesto, de su infarto. Mal bicho este Hernando, un francotirador que  se ha despachado a gusto en los últimos meses con la ahora llorada ´amiga´. Establecer una relación directa entre el infarto de Rita y las justificadas críticas que había recibido  de los medios es propio de alguien miserable, es decir, de Hernando.

¿Le recordamos a Hernando, a su jefe don Mariano y  su gobierno  cuán culpables son de la muerte de miles de personas en nuestro país (que, por supuesto, no murieron en un hotel de cinco estrellas)? No creo que haya ninguna duda de que la reforma laboral, que provocó el despido de cientos de miles de trabajadores y la inseguridad laboral de los que han conservado su puesto, es responsable de incontables infartos, depresiones y muchas otras enfermedades relacionadas con el estrés. A este sufrimiento hay que sumar el que causa el reiterado incumplimiento por parte del gobierno de la ley de dependencia o el de los miles de víctimas  que están provocando los recortes en sanidad. Por no hablar de la burla constante a la que se ven sometidos los familiares de los desaparecidos en la Guerra Civil y la dictadura franquista que, lejos de merecer un minuto de silencio por parte de los populares, padecen décadas de ignominia.

Pero pasemos a otro tema del mismo asunto. La familia de Rita no ha querido con el entierro entrar en el juego que pretendía el PP, pero lo ha conseguido a medias porque estas gentes insisten y saben rentabilizar como nadie la españolización de sus muertos y sacar hasta la última gota de zumo de rendimiento político. Es suya la maestría (y la desvergüenza)  de apoderarse de las víctimas, de la misma manera que de la bandera, de la patria, del dinero, de los jueces, de la policía, mientras van y vienen de Suiza. La muerte de Rita la han cogido a tiempo, no se les ha ido de las manos y en ello el PP ha hecho una espectacular  demostración del Poder (el de verdad, el de toda la vida, el que proviene de Dios, de la derecha de siempre, de la monarquía, de la banca y de la iglesia).

Era amiga de Rajoy  (¡y tanto, lo hizo en el Congreso de Valencia presidente de su partido!),  y el amigo por imperativo legal la tuvo que dejar tirada. Ese es el tipo de amistad que practica Rajoy. Amiga mientras me sirves, cuando no, a la basura. La caída en desgracia de Rita y su destierro del PP propició la reciente llegada de Rajoy a La Moncloa. Para nadie es un secreto que Rajoy cedió ante la presión de Ciudadanos que le pedían la cabeza de Barberá como un símbolo a cambio de la presidencia. Fue una decisión meditada y que contó con la aprobación del Comité de Dirección del PP. Nada se hizo al descuido. ´Había mucho en juego´, asegura un destacado dirigente de la formación conservadora. Si tan claro lo tenían cómo son tan cínicos y acusan a todo el mundo con la impunidad con que lo hacen y son capaces de derramar lágrimas de cocodrilo y azotar sus espaldas como penitentes. Menudo respiro se han llevado viendo a Rita en la tumba.

Lo vais a ver. Tiempo al tiempo y mentira tras mentira que acaban convirtiéndose en verdades: el PP va a lanzar, ya lo está haciendo,  la Cruzada de que Rita era inocente. El siguiente paso es que el arzobispo-cardenal Cañizares la acoja en su seno y como por dinero no va a ser inicie los trámites con el Vaticano y  en cuatro días la tenemos en los altares. Para que esto sea posible es imprescindible que la promovida  a santa haga dos milagros, que poco más o menos irán, con muy mala leche,  por estos derroteros: dejar en la indigencia política a todos los que la han destrozado, y hacer posible que Podemos gane unas elecciones generales por mayoría absoluta. La de devotos y nuevos católicos que va a conseguir. Sería un tercer milagro.

En la gacetilla de mañana hablaremos de SE IMPONE UNA NUEVA CONSTITUCIÓN.

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