@ellibelaresc

Cara. Vivir en un Estado aconfesional, que se supone laicista, implica la limpieza en espacios públicos de cualquier referencia a cualquier religión. Un tribunal ordena a una localidad francesa retirar una estatua de una virgen de un parque. Considera que viola la ley de laicidad del país, que prohíbe símbolos religiosos en espacios públicos.

El tribunal administrativo de Grenoble, en el sureste de Francia, ordenó en 2015 a una pequeña localidad de la región de Alta Saboya, Publier, la retirada de una estatua de una virgen de un parque, puesta sin la aprobación del pleno municipal, ya que considera que viola la ley de laicidad del país. Los responsables de colocar la estatua en principio hicieron oídos sordos a la orden del tribunal.  Ante el incumplimiento de esta primera sentencia, el tribunal de Grenoble  ha concedió tres meses al Ayuntamiento de Publier para que  retire del parque la estatua de mármol, que costó 35.000 euros a los contribuyentes. De no cumplir con la medida, deberá pagar 100 euros de multa por cada día de demora.

El alcalde de la localidad, Gaston Lacroix, que no está afiliado a ningún partido, ha asegurado que tratará de buscar un emplazamiento privado para la estatua. Y así debe ser. Se cumple con la laicidad y aquí no ha pasado nada. Podéis imaginaros lo que iba a pasar en España si se tuviera que aprobar una ley de laicidad y con ella la retirada de cualquier referencia religiosa en calles, plazas y parques. No me lo quiero ni plantear. Si ya está costando barbaridades que se cumpla con la Ley de Memoria histórica imaginaos qué pasaría si tuviésemos que retirar todo lo que implicaría una Ley de Laicidad en este país que ha sido(¿es?) reserva espiritual de occidente. Pero no lo imaginamos, lo hemos visto. Lo analizaremos en Cruz.

Esta ley se hace imprescindible para alcanzar la total igualdad democrática. No se puede tolerar que en este país, en determinadas épocas del año, las calles se conviertan en extensiones de las iglesias. Ni tampoco se puede consentir (esto ocurre sobre todo en los pueblos) que por donde vas te recuerden que tu religión, quieras o no, es la católica y por eso estás en la calle de santa Teresa, de Los Dolores, de san Vicente, de san Roque, en fin, de todo el santoral. Y ya se llega al paroxismo cuando en alguna calle te encuentras con un rótulo de cerámica precioso que te recuerda que está prohibido blasfemar bajo multa de 10 pesetas. Real. Y, por supuesto, libre de impuestos.

callosaY cruz. Las fuerzas vivas y católicas de toda la vida se ha confabulado para evitar que en cumplimiento de la ley de Memoria histórica la Cruz de los Caídos de Callosa de Segura (Alicante), situada en la plaza España de la localidad, sea retirada. Para impedir que se cumpla la ley y la orden municipal rodean el monumento, encienden velas, las agitan, entonan cánticos y letanías eclesiales y se disponen a hacer vigilia para impedir que los operarios municipales retiren una cruz de mármol blanco en honor al fascista José Antonio Primo de Rivera.

Las fuerzas del orden no intervienen porque ´obviamente´, matiza el alcalde, no se podía pedir a la Guardia Civil ´que desalojaran por la fuerza, teniendo en cuenta el tipo de personas que teníamos en la plaza´. La orden municipal no se puede cumplir, y es el propio alcalde quien tiene que negociar, vamos, pedir permiso, a la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Cruz que se ha constituido para reventar el acuerdo municipal. Tras la negociación parece que el monumento se retirará después de las Navidades. Eso sí, porque lo han querido ellos.

Termino con unas consideraciones: ¿se puede impedir el cumplimiento de la ley rodeando un monumento ilegal, fascista, y cantando la salve marinera o el Cara al sol? ¿Por qué la autoridad competente no hizo posible que los trabajadores encargados de retirar la cruz cumplieran con su cometido? ¿Porque con la iglesia hemos topado? ¿Se supone, pues, que todo el movimiento policial que se monta con reivindicaciones como las de ´rodea el Congreso´ se anularía si los  manifestantes podemitas y comunistas lo hicieran cantando el himno de la Almudena y metiendo a cada cinco manifestantes ´ese tipo de personas que teníamos en la plaza´? Ya lo decía el Borbón, pero al revés: la ley no es la misma para todos en este país.

En la gacetilla de mañana hablaremos de DAR POSADA AL PEREGRINO.

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