@ellibelaresc

Creía que habíamos aprendido la lección, larga lección, de la barbaridad política que supone la atomización de la izquierda española, pero parece ser que no, que lo nuestro es endémico, que aquí hay tantos partidos o familias como ideas y que todos quieren ser el mejor gallito de turno. Así, contemplar la situación, da auténtica pena. Volvemos a estar instalados en el 36. Sí, como suena. Y así perdimos la guerra, hicimos posible la dictadura y ahora la posibilidad de un gobierno de cambio.

 ¿Habrá alguna forma de hacer ver a Iglesias y Errejón que lo que menos conviene a las izquierdas (tal vez no haya que contar con el PSOE que se está derechizando mucho más de lo que ya estaba) son los enfrentamientos estériles? Hasta el Borbón en su discurso navideño se refirió a estos enfrentamientos (¿seguro que se refería a los podemitas? Lo dudo). ¿El modelo de partido echará por tierra la ilusión de millones de votantes de Podemos? ¿Tiene algún sentido esta guerra de las galaxias en 3-D? ¿Será posible que los dirigentes de Podemos quieran entender que el enemigo está fuera y es el PP?

En los enfrentamientos no prevalece el diálogo del que tanto presumen sino que se toman decisiones y represalias propias de los partidos tradicionales. Arrinconan a discrepantes y justifican su desplazamiento de anteriores puestos de responsabilidad sin clarificar en nada los inescrutables desacuerdos políticos de los que tratan de desembarazarse con tan malos modos. Sin explicar las razones de lo que es, porque así lo aparentan, una descarnada lucha por aumentar su poder y quitárselo a sus contrincantes internos.

Los que tienen la obligación de integrar la discrepancia y propiciar el debate se convierten en pirómanos si simplifican las posiciones de la otra parte hasta hacerlas irreconocibles anulando cualquier posibilidad de discusión al convertir a los que no piensan lo mismo en enemigos internos. Convendría un poco más de sosiego. Dejar atrás el ruido para que se empiecen a escuchar voces y propuestas. Alentar un debate tranquilo e integrador. Intentar no debilitar el proyecto de cambio del que forma parte Podemos. Entrar en los problemas, no eludirlos. Y añadir unas gotas de distancia crítica en los cambiantes postulados que se defienden y en los hiperliderazgos que se han construido. Así ganan el cambio y la mayoría social. Dividiendo o ninguneando, pierden.

Iglesias, Errejón y todas las personas que integran Podemos y sus votantes, deberían intentar parar el daño y la insensatez que se están produciendo. O, al menos, no echar más leña a un fuego destructivo que puede controlarse fácilmente con un poco más de mesura, democracia y capacidad de integración.

Teresa Torres Perales una señora de 76 años ha enviado un mensaje a Pablo Iglesias y le reprocha la falta de unión entre las principales cabezas visibles del partido y afirma que no comprende que ´con tantos problemas que hay en el país´ ellos estén ´hablando de tonterías´. Teresa no duda que Iglesias ´es el líder indiscutible´ y le transmite su total confianza. Pero si no te ayudan los demás y empieza a tirar cada uno por su lado, eso es una jaula de grillos. Que no. Esto es más serio´, le dice. Y finaliza con una última petición: ´¿Vamos a echarlo todo a estropear por esta tontería de yo quiero estar en primera fila? Sed honestos, poned vuestro granito de arena´. Ante esto, Pablo Iglesias se ha sentado frente a la cámara y ha leído la siguiente carta ´A todos los que confiasteis en nosotros como Teresa, perdonadme. Sé que os estamos avergonzando. A todos los que os ilusionasteis, a los que pensasteis que éramos diferentes y ahora lo dudáis, a los que nos defendisteis en cada discusión en el trabajo o en familias a los que no llegabais a fin de mes y, aun así, donasteis 50 o 100 euros para que hiciéramos campaña electoral sin pedir un euro a los bancos y ahora nos veis así, perdonadme por haceros pasar esta vergüenza. A los que estáis lejos de España y os organizasteis para votar como fuera, a los que cada día os dejáis horas militando en la defensa de la sanidad y la educación mientras veis a diputados y liberados de Podemos tirarse los trastos a la cabeza, a los que por primera vez sentisteis que alguien decía las cosas como son y ahora nos veis criticarnos entre nosotros… perdonadme por haceros pasar esta vergüenza´. (Dice más cosas, pero con lo dicho es suficiente).

Pues nada, a ver es verdad y pacifican la jaula.

En la gacetilla de mañana hablaremos de CAJÓN DE SASTRE.

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