@ellibelaresc

Vi por la televisión unas breves imágenes de la alcaldesa Carmena y el cardenal Osoro de Madrid en una cena benéfica con ocasión de la Navidad que es la que me ha dado pie a esta gacetilla, y me pregunto cómo es posible que la alcaldesa cayera en semejante trampa.

Los sin techo son ciudadanos en situación precaria que tienen derechos. No necesitan caridad. Ni cenas con obispos en nochebuena. Necesitan derechos todo el año. Sus derechos. Ninguna cena hipócrita auspiciada por los que venden a precio de oro la caridad va a beneficiarles en nada. Ellos necesitan trabajo, una vivienda digna, un horizonte de dignidad. Necesitan que les llegue el dinero que se destina a obra social y otros se embolsan. Necesitan solidaridad, fraternidad, hermandad. No necesitan caridad. Necesitan profesionales de la salud, de la Psicología, de Servicios Sociales, no necesitan curas ni misas ni el desprecio que supone la limosna. No son menos que el resto. Son lo mismo que el resto, o más, porque están indefensos. Ésa es la verdadera solidaridad y el verdadero amor al prójimo. Lo demás son disfraces de falsas filantropías.

Que no nos hablen de paz y amor mientras la Iglesia acumula en los Registros de la Propiedad miles de bienes inmuebles públicos, mientras recibe muchos miles de millones de euros anuales del Estado. Que no nos hablen de paz y amor mientras se trata a los inmigrantes y a los refugiados como basura. Ni mientras quede en las calles de este país una sola persona que duerma en la calle con ropaje de indefensión y de miseria. Que no nos hablen de paz y amor mientras se vulneran continua y sistemáticamente los Derechos Humanos fundamentales. Que no nos hablen de paz y amor mientras en las arengas dominicales se contribuye al machismo, al maltrato, animal y humano, a la intolerancia, al odio al diferente, y, en realidad, no se pronuncia una sola palabra sobre el verdadero amor. Porque el amor no tiene que ver con el miedo, ni con el sometimiento, ni con la ignorancia, ni la inconsciencia, ni con la irracionalidad ni con el desprecio a la libertad y a la vida. Muy al contrario, el amor sólo existe en libertad, y en la consciencia, y en el respeto profundo a la vida y, sobre todo, a la libertad de los demás.

Sólo en Madrid duermen en la calle más de tres mil personas todas las noches. ¿Hay alguna posible justificación para eso? ¿Cuántos miles de millones de euros dedica el Estado español de sus PGE anuales a obra social? ¿Por qué ese dinero no llega a los que realmente más lo necesitan? ¿Por qué las personas que están en situación de pobreza extrema no llegan ni a conseguir veinte euros para poder comer y dormir bajo techo? ¿Por qué se rescatan bancos y autopistas con que los neoliberales han hecho negocio personal, y no se rescatan a seres humanos que duermen a la intemperie, o bajo siniestros túneles?  ¿A qué bolsillos llega realmente ese dinero?  Preguntas retóricas, pero que hay que seguir haciéndoselas a los políticos, aunque nadie ofrezca respuestas.

En la gacetilla de mañana hablaremos de DE 1984 A 2084.

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